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Más del 60% de mujeres con síndrome del ovario poliquístico presenta déficit de vitamina D

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..Redacción.
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es la endocrinopatía que se diagnostica con mayor frecuencia entre las mujeres en edad reproductiva. Aunque su prevalencia real no se conoce, hay estudios epidemiológicos que indican que entre los 16 y los 19 años se observa un 7% de exceso de andrógenos o hiperandrogenismo (HA) y un 4,3 % de SOP. Asimismo, existe una relación entre la vitahormona D y SOP. De hecho, la evidencia científica destaca que entre un 67% y un 85% del total de mujeres diagnosticadas con SOP tienen déficit de vitamina D 25 (OH) D en sangre periférica (por debajo de 20 ng/ml).

El receptor de la vitamina D (VDR) es un miembro de la superfamilia de receptores de hormonas esteroideas/tiroideas. El VDR se encuentra no solo en los tejidos clásicos que regulan el metabolismo del calcio, sino también en los órganos reproductores, como ovarios, útero, placenta, testículos, hipotálamo y la hipófisis.

La evidencia científica destaca que entre un 67% y un 85% del total de mujeres diagnosticadas con SOP tienen deficiencia de 25 (OH) D en sangre periférica

“El sistema endocrino de la vitamina D (SEVD) es en realidad una hormona esteroidea. De hecho, entre otras muchas funciones, el SEVD tiene relación con la reserva ovárica y, consecuentemente, con la hormona antimülleriana (AMH). Este es el mejor predictor de aquella”, explica el Dr. José Luis Neyro, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Cruces de Bilbao.

Además, se han realizado estudios de intervención que, según el estado ovulatorio de la mujer, “evaluaron la relación entre la suplementación con vitamina D y el AMH. Algunos autores demostraron que la AMH sérica disminuyó significativamente después de la suplementación con vitamina D en mujeres con SOP, mientras que no se observaron cambios en pacientes sin SOP”, detalla el ginecólogo.

Por tanto, la determinación de 25(OH)D debe incluirse de manera rutinaria como parte del abordaje de las pacientes durante su estudio de fertilidad. De hecho, el Dr. Neyro considera que “esa determinación debería formar parte del protocolo de valoración de las mujeres con sospecha de SOP, a cualquier edad. Al tratarse de mujeres jóvenes, los sanitarios no siempre relacionan el SEVD como participante en estos eventos; y la determinación de 25(OH)D no suele solicitarse al tiempo que las analíticas de otras hormonas u otros perfiles metabólicos, muy sistematizados y protocolizados con detalle”.

Dr. Neyro: “Al tratarse de mujeres jóvenes, los sanitarios no siempre relacionan el SEVD como participante en estos eventos; y la determinación de 25(OH)D no suele solicitarse al tiempo que las analíticas de otras hormonas”

Suplementación con 25(OH)D vitamina D en SOP
El déficit de vitamina D es más común en las mujeres con SOP. Además, se ha demostrado que la administración de suplementos de vitamina D mejora la ciclicidad menstrual, el hiperandrogenismo y varios aspectos metabólicos de este síndrome. Algo que indica un efecto beneficioso directo de la vitamina D en la fertilidad femenina.

“Dado que las mujeres que presentan SOP son en general muy jóvenes y que pueden presentar cifras bajas de 25-hidroxi vitamina D en más de 2 de cada 3 casos y a veces en 4 de cada 5 mujeres analizadas. Si siendo tan jóvenes ya hemos descubierto su déficit hormonal, ello nos plantea de inmediato la necesidad del seguimiento a largo plazo. Téngase en cuenta, por otro lado, que todas las hormonas esteroideas van teniendo dificultades de secreción a partir de los 40 o 50 o más años y sus valores son decrecientes en estos grupos etarios, por lo que la necesidad de seguimiento pormenorizado en el largo plazo se hace muy evidente”, comenta el Dr. Neyro.

El especialista advierte de la tentación de suspender los tratamientos una vez que se constata que los niveles de 25(OH)D han vuelto a la normalidad

 Por otro lado, el especialista advierte de la tentación de suspender los tratamientos una vez que se constata que los niveles de 25(OH)D han vuelto a la normalidad. “Es un error ya que, en realidad, el paciente no toma el tratamiento porque está bien, sino que está bien porque toma el tratamiento. Si lo suspendemos, más pronto que tarde volverá al terreno de la insuficiencia primero, del déficit más tarde de donde se salió gracias a seguir el tratamiento”.

El Dr. Neyro concluye que “parece evidente que no suspendemos las terapias farmacológicas de las enfermedades crónicas solo porque se hayan normalizado los valores de la tensión arterial la TSH o las cifras del HDL y el colesterol total. Sin embargo, con el déficit de vitamina D tendemos a retirar el tratamiento una vez normalizado el valor de 25(OH)D”.

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