Anuario iSanidad 2022
Enrique Ruiz Escudero, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid
El año 2022 ha sido el año de la atención primaria, un ámbito asistencial que se caracteriza por su accesibilidad y longitudinalidad, por su capacidad resolutiva, por ofrecer una atención integral al paciente, por la coordinación y la continuidad asistencial.
El papel de la atención primaria dentro del SNS se ha reforzado tras la pandemia. El médico de familia ha estado presente durante toda esta crisis, acudiendo al hogar del paciente, atendiéndole por teléfono o en el centro de salud, cuando la situación lo permitió. Han vacunado contra el Covid-19 y han prestado servicio en las residencias de mayores.
Esta vivencia ha demostrado la grandeza de este ámbito asistencial, a la vez que ha dejado al descubierto sus debilidades y áreas de mejora. El primero, el más relevante y con repercusión nacional es la falta de profesionales existente. Hay escasez de enfermeros, geriatras, psiquiatras y un largo etcétera que culmina con los médicos de familia. La escasez de profesionales es un problema de Estado que afecta a todas las comunidades.
En Madrid, en los próximos 10 años, se prevé una pérdida de más de 6.000 facultativos por jubilación, esto equivale al 35% de la plantilla actual. Ocurre lo mismo con enfermería, se jubilarán más de 5.000, es decir, un 23% del total que ahora está en activo.
Es necesario que el Sistema Nacional de Salud actúe, a través del Gobierno Central. Las propuestas que la Comunidad de Madrid plantea para atraer más especialistas, en concreto, de medicina de familia, son: facilitar el acceso a la universidad a más estudiantes al grado de Medicina; reconocer a estos tutores a nivel nacional; apostar por una acreditación de las Unidades Docentes de Medicina de Familia; y también impulsar la creación de la especialidad de urgencias.
De igual manera, la financiación es crucial. Hay que dotar de presupuesto real los planes que se impulsan, algo que no ha ocurrido con el Plan de Atención Primaria del Gobierno Central. No cuenta con fondos para recursos humanos, algo esencial. Por tanto, por cada euro que invierte el Gobierno en este fin, Madrid destina 20 euros, un dato que demuestra la firme apuesta de esta región por potenciar la atención primaria desde distintos ámbitos.
La escasez de profesionales es un problema de Estado que afecta a todas las comunidades
Nuestro compromiso se ha observado también en el trabajo desarrollado este año en materia de accesibilidad, para que ninguna llamada se quede sin atender. También al ampliar la oferta de las agendas para reducir la demora. Y en el avance respecto a la desburocratización, con un proyecto piloto que emite los partes de baja en los hospitales, para que así el médico de familia tenga más tiempo para la asistencia.
Es primordial cuidar a los facultativos, con tiempo para la asistencia, la investigación y la formación. Y, de igual manera, mejorar sus condiciones económicas. En el caso de Madrid, se retribuye la carga asistencial o las situaciones especiales en la atención que prestan a los usuarios y se otorgan incentivos a aquellos que desempeñan su labor en zonas rurales.
La digitalización es otro aspecto esencial, ya que agiliza y facilita la atención. Un ejemplo es la Tarjeta Sanitaria Virtual, pionera en España y con 3 millones de descargas, que permite solicitar citas o hacer videoconsultas, opción disponible desde finales de 2022 en todos los centros de salud y hospitales.
Nuestro afán es continuar mejorando y enriqueciendo la AP, por eso abrimos 80 centros sanitarios 24 horas, un servicio con personal médico y de enfermería que se une a cada acción emprendida para reforzar el Servicio Madrileño de Salud, todo un referente nacional e internacional por su calidad, progreso, innovación y humanidad. Si 2022 ha sido el año del impulso de la atención primaria, 2023 será el año de su consolidación como el pilar básico asistencial de la Comunidad de Madrid.







