Pablo Malo Segura / Cristina Cebrián (fotografía y vídeo)
El ensayo clínico Impacto del tratamiento con EMDR sobre los síntomas somáticos en pacientes con fibromialgia y trastorno por estrés postraumático, avalado por el Comité Ético de investigación con medicamentos del Hospital Universitario Puerta del Hierro, ha concluido tras cinco años desde su puesta en marcha. En este proyecto de investigación estuvieron involucrados el Servicio de Medicina Interna del Hospital Infanta Cristina de Parla y la Sociedad Española de Medicina Psicosomática y Psicoterapia. «Los resultados han sido muy buenos, en algunas pacientes incluso la remisión total», ha destacado Begoña Aznárez Urbieta, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Psicosomática y Psicoterapia (Sempyp) y co-directora del ensayo clínico, durante el coloquio Las repercusiones del trauma psíquico en medicina: evaluación y tratamiento.
«Desde el hospital hacían la evaluación previa y tomaban las medidas más concretas para luego en las reevaluación tras el tratamiento poder tener cifras que comparar. Más de una paciente al volver al hospital a que le evaluasen los médicos están marcadas como dadas de alta, con la enfermedad superada y asintomáticas. Es una gozada no ya tanto que aparezca eso en la historia clínica, sino verlas a ellas», ha señalado.
En el estudio se probaba la eficacia en 22 sesiones: 5 de evaluación, 1 de devolución y 16 sesiones de intervención donde la protagonista era la técnica EMDR
El Dr. José Luis Marín, psiquiatra y fundador de Sempyp, ha subrayado que en el ensayo se ha tratado a una muestra grande de pacientes y ha indicado que los resultados se publicarán en una revista de impacto. «En el estudio se probaba la eficacia en 22 sesiones: 5 de evaluación, 1 de devolución y 16 sesiones de intervención donde la protagonista era la técnica EMDR», ha detallado Begoña Aznárez, que diseñó el protocolo de intervención.

Según se ha puesto de manifiesto durante el coloquio, el protocolo del ensayo se diseñó específicamente para trabajar sobre la historia traumática enfocándose en que el proceso fuera breve. Además, se hicieron dos grupos: tratamiento y control. «Al grupo control también se le trató pasado un tiempo, porque nos parecía que era éticamente obligatorio al constatar los buenos resultados», ha resaltado Begoña Aznárez.

Dr. Marín: “El objetivo de nuestro tratamiento es darle palabras para que ya no tenga que utilizar el dolor corporal y pueda hablar de su sufrimiento psíquico”
Así, ha precisado que los médicos se encuentran más cómodos tratando con células, mitocondrias u órganos. «En la Facultad de Medicina sobre todo nos han enseñado biología molecular. A nosotros nos parece que ser médico es algo más». Por ello, ha señalado que desde Sempyp llevan más de 40 años trabajando para ver al paciente en su totalidad, más allá del síntoma. «Ese síntoma tiene una historia biográfica y lo que el paciente nos está contando hoy puede haber empezado hace 40 años», ha argumentado. Finalmente, el médico psiquiatra y psicoterapeuta ha asegurado que hay frases con las que los profesionales deben tener especial cuidado en relación con la experiencia traumática como «supéralo, olvídalo, de eso hace mucho tiempo, etc.» ya que pueden retraumatizar.









