Con 4.000 suicidios al año los procedimientos para atender a los familiares del suicida son estrategias prioritarias

Expertos, sanitarios y supervivientes exponen la realidad del suicidio en España y advierten sobre la necesidad de un compromiso social

Redacción
El suicidio es en España la primera causa de muerte por causas externas, muy por delante de los accidentes domésticos o de tráfico. En España hay 4.000 suicidas cada año -y, cada año, más jóvenes-, y un número quince veces mayor de personas que lo intentan. Todo esto hace que el número de afectados por este fenómeno -familiares y allegados al suicida incluidos- alcance los varios millares. Se convierte, por tanto, en un problema de salud pública de primera magnitud.

Los familiares y allegados al suicida alcance son varios millares cada año y ya es un problema de salud pública de primera magnitud

Con estas premisas la Fundación Jiménez Díaz realizó la I Jornada de Prevención y concienciación sobre el suicidio. Fue moderada por el Dr. Enrique Baca García, jefe de Servicio de Psiquiatría del hospital madrileño y catedrático de Psiquiatría de la Universidad. Contó con la participación de un nutrido grupo de expertos y especialistas de diferentes servicios y organizaciones especializadas en el tratamiento de este problema. Junto a ellos estuvo David Rodríguez Fernández, hermano de una víctima, y de Carlos Soto y Olga Ramos, padres supervivientes al suicidio de su hija.

Herramientas de monitorización, y apoyo al entorno y al superviviente
La Fundación Jiménez Díaz, con la colaboración de los otros tres hospitales de Quirónsalud integrados en la red pública madrileña (Sermas) -los hospitales universitarios Rey Juan Carlos, Infanta Elena y General de Villalba- y en coherencia con una de las líneas estratégicas de esta red asistencial, la prevención y promoción de la salud, en la que se trabaja a través de diversas actividades informativas y formativas, la Dra. María Luisa Barrigón, jefa de Sección del Hospital Universitario Gregorio Marañón, presentó interesantes conclusiones sobre la aplicación de sistemas de monitorización de la conducta autolítica a partir de herramientas informáticas de última generación. Gracias a estos trabajos se avanza progresivamente en el conocimiento de las razones y las circunstancias de la conducta suicida. Esto se puede hacer a partir del análisis detallado de las personas esta ideación que se prestan a ser monitorizadas por este programa.

Por su parte, la enfermera del Summa 112 Beatriz Alba Carmona expuso los detalles de las actuaciones que este servicio presta en relación con el suicidio. Para ella es necesario prestar un apoyo efectivo a los supervivientes, es decir, a familiares y entorno próximo al suicida que ha consumado su acción. “Las familias son también víctimas, y a veces no se las atiende como tales”, lamentó.

“Las familias son también víctimas, y a veces no se las atiende como tales”

Pedro Martín-Barrajón es responsable de Red Nacional Psicólogos para la Prevención del Suicidio en Psicólogos Princesa 81. Explicó la importancia de la atención telefónica de emergencias ante la conducta suicida. Recalcó la necesidad de que los profesionales que atienden este servicio sean conscientes de que no hay que tener prisa. “El tiempo juega a nuestro favor y en contra de la ideación autolítica. He llegado a estar cuatro horas al teléfono hasta que la persona que amenaza con suicidarse ha cedido”, narró.

La segunda parte del encuentro arrancó con la intervención de la Dra. Ana María de Granda, de la Unidad de Suicidio del Servicio de Psiquiatría del Hospital Fundación Jiménez Díaz. Explicó qué es y en qué consiste el Código 100. Se trata de un ambicioso estudio que se lleva desarrollando desde hace años en colaboración con el SAMUR. En este proyecto también participan los otros tres hospitales de Quirónsalud integrados en el Sermas.

Código 100 es un programa de seguimiento intensivo de pacientes que han intentado suicidarse (tanto en la vía pública como en otros lugares). A todos ellos se les garantiza siempre la atención voluntaria en el centro de salud mental en el plazo máximo de una semana. También se les ofrece un seguimiento presencial y telefónico de manera constante.

Código 100 es un programa de seguimiento intensivo de pacientes que han intentado suicidarse

Conclusiones
Entre las conclusiones más destacadas de la jornada, todos los participantes y asistentes destacaron la importancia del enfoque multidisciplinar y participativ. En ese sentido, el Dr. Baca resumió en nombre de los participantes: “Los poderes públicos tienen mucho trabajo por delante en relación con el problema del suicidio. Los profesionales, también, porque tenemos que estudiarlo, entenderlo y afrontarlo. Pero la sociedad, en su conjunto, tampoco se puede desentender”. “Sin el compromiso de todos, este seguirá siendo un problema de todos”, concluyó.

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