Neumococo, gripe, tosferina y herpes zóster suponen el 94% de la carga de enfermedades prevenibles con vacunas en adultos

Así lo indica una carta al editor publicada en la revista científica Atención Primaria que edita la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC)

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G.M.
Las enfermedades que producen el neumococo, la gripe, la tosferina y el herpes zóster son responsables de en torno al 94% de la carga que provocan las enfermedades prevenibles mediante vacunas en las personas adultas. Así lo indican los investigadores que firman un artículo sobre la vacunación mayores, publicado como carta al editor en la revista científica Atención Primaria, editada por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).

Los autores señalan las hospitalizaciones que estas enfermedades provocan cada año, en personas mayores sobre todo, y que son “el principal determinante de los costes directos para la gripe y la enfermedad neumocócica”. En el caso del herpes zóster, los mayores costes directos vienen de “las visitas al médico de familia”. Son costes en un escenario en el que la atención primaria está en “una situación crítica” por la precariedad laboral, el exceso de burocracia y la financiación insuficiente que recibe, apuntan los Dres. Sofía Bauer y Javier Díez-Domingo, junto a Laura Vallejo, firmantes del artículo en el que señalan, además, que los profesionales de la atención primaria “deben perseguir la mayor eficiencia para mejorar la salud ciudadana”.

Los autores señalan los costes económicos directos y las pérdidas en calidad de vida que “son de magnitud relevante”

El trabajo no solo se refiere a la parte económica. También aborda las pérdidas en calidad de vida que “son de magnitud relevante, similar o superior, a la observada en otras enfermedades como la como la artritis reumatoide o la espondilitis anquilosante”. Dos ejemplos que citan, enfermedades que se conocen por el dolor y la incapacidad para hacer muchas cosas, incluso de la vida cotidiana, que generan.

Para hacer frente al neumococo, la gripe, la tosferina y el herpes zóster existen vacunas recomendadas y financiadas por el sistema sanitario en personas adultas. Pero “las coberturas vacunales para adultos mayores de 65 años están muy lejos de las infantiles”, advierten los autores. Y señalan directamente a “algunas reticencias” a recomendar las vacunas en atención primaria. Reticencias que “están basadas en análisis parciales de lan evidencia, lejos de los dictámenes de la ponencia de salud pública”, afirman. En este sentido recuerdan que la seguridad de las vacunas “es siempre una de las prioridades de las autoridades regulatorias” y solamente se aprueban “una vez esté demostrada la gran relación beneficio/riesgo”.

Concluyen que no administrar las vacunas que recomienda y financia el sistema sanitario “supone dejar vulnerable a los pacientes” y consideran que puede “ser cuestionado desde el punto de vista ético”

Los autores concluyen que no administrar las vacunas que recomienda y financia el sistema sanitario “supone dejar vulnerable a los pacientes” y consideran que puede “ser cuestionado desde el punto de vista ético”. Los firmantes afirman que “se debe promover la vacunación como una medida preventiva eficiente frente a enfermedades infecciosas potencialmente graves y especialmente en las personas mayores, que son las más vulnerables a estas enfermedades” y en esta acción los médicos de atención primaria “deben seguir las recomendaciones al respecto para garantizar la salud y el bienestar de los pacientes”.

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