Anuario iSanidad 2023
Guillermo de Juan, director en Europa de Relaciones Institucionales y Comunicación de GSK
El futuro del cuidado pasa necesariamente por desarrollar estrategias y programas de salud preventivos para combatir el envejecimiento poblacional y el aumento de las enfermedades crónicas, así como prevenir el colapso y la saturación del sistema sanitario en el futuro. Es esencial añadir vida a los años y no únicamente años a la vida. Eso solo es posible con un sistema enfocado más en la prevención que en la cura que esté a la altura del desafío. Y sí, el momento es ahora.
Un bebé nacido en las últimas décadas del siglo XIX en nuestro país tenía una esperanza de vida de tan solo 25- 30 años. En 2023, en cambio, se espera que una persona en España pueda llegar a vivir una media de más de 84 años. Tenemos la inmensa suerte de disfrutar de más tiempo que en cualquier otro momento de la historia de la humanidad. Pero, aunque este aumento de la longevidad sea motivo de gran celebración, también plantea importantes retos.
Sin ir más lejos, Europa es un continente que envejece. Más de una quinta parte de los europeos tiene 65 años o más y, según los expertos, esta tendencia demográfica irá al alza. La situación en España no es distinta: según las proyecciones del INE, en 2050 habrá prácticamente el doble de personas mayores de 70 años que niños. Nos encontramos frente al llamado “tsunami de plata”.
La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró oficialmente el actual decenio como la Década del Envejecimiento Saludable (2021- 2030) para llamar la atención sobre esta situación que, en unos años, puede tener graves consecuencias. Un ejemplo de ello es el incremento de la presión en el gasto sanitario, ya que se estima que aquel relacionado con el envejecimiento poblacional crecerá un +18% en España para el año 2035.
En 2050 habrá prácticamente el doble de personas mayores de 70 años que niños
La pandemia de Covid-19 ha resaltado las deficiencias de nuestros sistemas sanitarios actuales y ha acelerado la necesidad de evolucionar. Necesitamos un cambio de paradigma, un cambio hacia un sistema que sea efectivo, eficiente, sostenible a medida que la población suma años, centrado en las personas y que responda a sus necesidades para apoyar un futuro más prometedor. Y, para lograrlo, en la prevención está una de las claves.
Envejecer es una parte natural de la vida y, aunque no podemos detener el paso del tiempo, sí tenemos el poder de influir en cómo nos hacemos mayores. No se trata sólo de vivir más tiempo, se trata de vivir mejor. Para ello, el hacernos mayores de una forma saludable debe ser una prioridad tanto a nivel individual como desde la perspectiva colectiva; es decir, responsabilidad individual y autocuidado, pero también prevención colectiva para construir modelos pensados en el nuevo escenario demográfico al que nos encaminamos. Por ejemplo, no son sólo los niños los que necesitan controles anuales y seguir un calendario de vacunación.
A partir de los 50 años, el sistema inmunitario se resiente, haciendo que el organismo sea más vulnerable a infecciones, el cáncer o enfermedades autoinmunes. Comer sano, dormir bien, hacer ejercicio, proteger la piel, vigilar la salud mental, cultivar las relaciones socioafectivas… son ingredientes fundamentales de la receta básica que nos ayudará, en muchos casos, a evitar convertirnos en pacientes y a tener control sobre nuestra propia salud. Mantener nuestro sistema inmunológico sano y fuerte a medida que envejecemos también es importante, y la vacunación para protegernos contra enfermedades prevenibles es otro de los ingredientes clave que debe integrarse como parte de este estilo de vida.
Necesitamos un cambio de paradigma hacia un sistema que sea efectivo, eficiente, sostenible a medida que la población suma años y centrado en las personas
Y es que la vacunación, junto con la potabilización del agua, es una de las medidas de salud pública que más vidas ha salvado a lo largo de la historia. Estos conceptos de vida saludable deben darse a conocer desde las primeras etapas de nuestra vida, ya en nuestras familias y en los colegios desde las edades más tempranas debemos fomentar que quien mejor nos cuida somos nosotros mismos y que prevenir en lugar de curar es la mejor medicina.
Desde GSK, como compañía biofarmacéutica con la mayor cartera de vacunas del mundo -distribuimos a diario 1,5 millones de dosis- y con medicamentos que no solamente buscan tratar enfermedades para curarlas, sino adelantarse al empeoramiento de los síntomas, seguiremos contribuyendo con nuestro I+D a desarrollar nuevas soluciones que sirvan al desarrollo social, económico y sanitario de nuestra sociedad.










