Paula Baena
Las situaciones de catástrofes requieren una acción inmediata, razón por la que el uso de los ultrasonidos puede ser decisivo. Esta opción, según señala la Dra. Andrea Alcala-Galiano, ponente del 37 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Radiología Médica (Seram), proporciona una evaluación rápida y precisa de las potenciales lesiones.
“En el momento de la catástrofe los tiempos de manejo de las pruebas de ultrasonido son críticos para una rápida evaluación y tratamiento de los pacientes. La rapidez en la realización e interpretación de las imágenes permite una atención inmediata a las lesiones más graves”, comenta la Dra. Alcala-Galiano, radióloga del equipo Start, hospital de campaña EMT-2 español certificado por la OMS.
La ecografía es una técnica no invasiva con la que se realizan exploraciones dirigidas, altamente resolutivas y sin radiaciones ionizantes, que es segura y puede ser repetida si se precisa para así monitorizar la evolución de las lesiones, algo verdaderamente importante en pacientes pediátricos. Además, facilita la clasificación de las lesiones, ayudando a priorizar los daños en una misión médica de emergencias, siendo esto fundamental para agilizar la atención y el triaje de los afectados por la catástrofe.
Dra. Alcala-Galiano: “La rapidez en la realización e interpretación de las imágenes permite una atención inmediata a las lesiones más graves”
Para la Dra. Alcala-Galiano, el papel del radiólogo durante una catástrofe es crucial, pues se encarga de la interpretación de las imágenes de ultrasonido y la coordinación de las pruebas de imagen. “Su experiencia en la interpretación de imágenes médicas permite una evaluación rápida y precisa de las lesiones, lo que permite guiar el tratamiento y la priorización de los pacientes”, recalca la especialista.
Ecografías sin necesidad de trasladar al paciente
En situaciones extremas, las patologías más frecuentes que se detectan con ultrasonidos suelen ser los traumatismos abdominales y torácicos, en los que destacan las hemorragias internas (a nivel intraabdominal, pleural o pericárdico), neumotórax, fracturas y lesiones de partes blandas.
En concreto, la e-Fast es una de las pruebas de imagen con ultrasonido más solicitadas, útil para detectar sangrado intraabdominal o torácico en pacientes politraumatizados. Además, se realizan ecografías point-of-care en el lugar en el que se está tratando al paciente para así evitar desplazarlo. Así, el radiólogo puede también realizar distintos procedimientos intervencionistas ecoguiados como drenaje de colecciones y evaluación de derrame pleural, extracción de cuerpos extraños o guiar procedimientos quirúrgicos.
Asimismo, los ecógrafos no son únicamente utilizados por el equipo de radiología. En el equipo Start (hospital de campaña con capacidad quirúrgica certificado por la OMS en 2018), el servicio de ginecología emplea también los equipos disponibles. “Además, ante el colapso de la infraestructura sanitaria local, los ultrasonidos se utilizan para diagnosticar patologías médico-quirúrgicas no urgentes que no puedan ser atendidas en los hospitales locales”, subraya la Dra. Alcala-Galiano.








