Redacción
Existe un procedimiento diferente para tratar el cáncer llamado Tumor Treating Fields (TTFields, por sus siglas en inglés). Este novedoso tratamiento oncológico consiste en “administrar corrientes eléctricas que interfieren en los mecanismos básicos de supervivencia de las células tumorales”, explica el Dr. Antonio Calles, especialista en Oncología Médica de la Unidad de Tumores Torácicos/Pulmón del Hospital Ruber Internacional.
En concreto, el tratamiento con TTFields consiste en aplicar una serie de adhesivos en la caja torácica (en el caso del cáncer de pulmón), que se recambian diariamente. Estas pegatinas son los electrodos que emiten el campo eléctrico y van conectados a un generador de corriente, que normalmente los pacientes llevan con una mochila o una bandolera. “Se les recomienda que estén con ellos al menos 18 horas al día, por tanto, más allá de los inconvenientes que tiene portar este tipo de dispositivo, para los pacientes no supone ningún tipo de riesgo ni de falta de seguridad”, indica el experto
“Se les recomienda que estén con ellos al menos 18 horas al día, por tanto, más allá de los inconvenientes que tiene portar este tipo de dispositivo, para los pacientes no supone ningún tipo de riesgo ni de falta de seguridad”

Según la Dra. Vaz, es un tratamiento novedoso y completamente diferente a lo utilizado hasta ahora en oncología, “ya que el mecanismo para frenar la multiplicación de las células tumorales no se basa en la aplicación de fármacos o de radioterapia, sino en campos eléctricos alternos”. En ese sentido, el Dr. Calles señala que, cuando se emite a una determinada frecuencia específica, “este efecto afecta fundamentalmente a las células tumorales en división y consigue ralentizar el crecimiento del tumor”.
Los especialistas aseguran que ya hay datos clínicos que apuntan a que, aplicado en combinación con inmunoterapia, estas corrientes específicas pueden aumentar la supervivencia en pacientes con diferentes tumores sólidos. Y es que los TTFields han demostrado eficacia, en primer lugar, en los tumores cerebrales, “en concreto, en uno muy agresivo en el cerebro llamado glioblastoma multiforme”, subraya el Dr. Calles.
“También se ha observado que es un tratamiento bien tolerado y con pocos efectos secundarios”
Según la Dra. Vaz, tras un estudio de fase III, donde se vio que mejoraba la supervivencia en estos tumores agresivos, la actividad de los TTFields ha quedado demostrada, por lo que están aprobados en la actualidad. El tratamiento se aplica tras la cirugía y sumado al tratamiento habitual de radioterapia y quimioterapia. “También se ha observado que es un tratamiento bien tolerado y con pocos efectos secundarios”, apunta la especialista.
Además, ha demostrado eficacia en los tumores del tórax, tanto el cáncer de pulmón no microcítico, “el más frecuente que vemos en los países occidentales”, añade el Dr. Calles, como en el mesotelioma, un tumor de la cavidad torácica, de la pleura, es decir, la membrana que rodea a los tumores. Por su parte, la Dra. Vaz subraya que “se está estudiando en otro tipo de cánceres y actualmente se están esperando resultados para su futura aplicabilidad”.
“Se está estudiando en otro tipo de cánceres y actualmente se están esperando resultados para su futura aplicabilidad”

La población que se ha estudiado respecto a este tratamiento es fundamentalmente adulta, es decir, “cualquier paciente mayor de 18 años con un tumor sólido de estas características podría ser candidato a este tratamiento”, afirma el Dr. Calles, quien asegura que este dispositivo no es un tratamiento oncológico de tipo medicamento, “que es a lo que normalmente estamos acostumbrados en oncología médica, pero ya tiene autorización de comercialización para los pacientes con glioblastoma multiforme tanto en Estados Unidos como en el marco de la Unión Europea y, por tanto, está disponible en España”.








