Fátima Del Reino Iniesta
El cáncer de páncreas sigue siendo una de las patologías más letales, con una tasa de supervivencia a cinco años inferior al 10%. Su agresividad y diagnóstico tardío lo convierten en un desafío para los médicos, pero los avances recientes en técnicas mínimamente invasivas están marcando la diferencia. La electroporación irreversible (IRE) y la ablación percutánea han surgido como alternativas innovadoras, incluso para casos que antes eran considerados inoperables.
“El cáncer de páncreas es una enfermedad especialmente agresiva. Muchos pacientes llegan con tumores localmente avanzados o irresecables, y hasta un tercio desarrolla metástasis peritoneales tras la cirugía. Estas nuevas técnicas representan un cambio de paradigma para muchos de ellos”, ha explicado la Dra. Delia Cortés, directora del Instituto Viamed de Oncología Quirúrgica Avanzada (Ivoqa), en una entrevista concedida a iSanidad.
«Muchos pacientes llegan con tumores localmente avanzados o irresecables, y hasta un tercio desarrolla metástasis peritoneales tras la cirugía»

Además, ha subrayado que, a diferencia de las técnicas quirúrgicas tradicionales en el tratamiento del cáncer de páncreas, la electroporación irreversible se realiza mediante la inserción de agujas guiadas por imagen. “Es mínimamente invasiva, con una recuperación más rápida, menos dolor y menores complicaciones postoperatorias en comparación con la cirugía. Su capacidad para duplicar la supervivencia en pacientes con cáncer localmente avanzado no resecable la convierte en una herramienta indispensable”, ha detallado el radiólogo.
«Es mínimamente invasiva, con una recuperación más rápida, menos dolor y menores complicaciones postoperatorias en comparación con la cirugía»
Una opción para tumores irresecables

Esta técnica también se utiliza en pacientes candidatos a cirugías de resección. “Empleamos la ablación, en pacientes candidatos a cirugías de resección, con el objetivo de “acentuar los márgenes de resección”, lo que llamamos R0 y evitar que queden restos de tumor en los márgenes quirúrgicos”, ha argumentado el experto.
Resultados que generan esperanza
Los avances clínicos en estas técnicas son “prometedores” y en el caso concreto de la IRE, ha demostrado ser eficaz en la reducción del tamaño del tumor y la prevención de su progresión. “La combinación de la IRE con quimioterapia y radioterapia ha mostrado resultados prometedores. La IRE puede actuar sinérgicamente con estos tratamientos, potenciando su eficacia y mejorando el control del tumor”, ha explicado.
También ha querido añadir que en la actualidad se está investigando la combinación de la IRE con inmunoterapia para estimular la respuesta del sistema inmunitario contra el cáncer de páncreas.
«La IRE puede actuar sinérgicamente con estos tratamientos, potenciando su eficacia y mejorando el control del tumor”
Por su parte, la Dra. Cortés ha destacado que entre el 8 y 10% de los pacientes con cáncer de páncreas tienen carcinomatosis peritoneal en el diagnóstico y hasta un tercio de los pacientes a quienes se les opera, en su seguimiento van a desarrollar metástasis peritoneales, que es “uno de los grandes enemigos a batir” en el cáncer de páncreas.

El objetivo de este tratamiento combinado es intentar hacer entrar en respuesta a la enfermedad, prolongar la supervivencia lo máximo posible y en los pacientes en los que se demuestra que la enfermedad es quimiosensible y que llega a disminuir mucho o a desaparecer, se puede plantear incluso una cirugía con intención de extirpación de toda la afectación tumoral.
“El objetivo en pacientes en estadio 4 metastásicos con afectación peritoneal es alcanzar una supervivencia media cercana a los 13 meses, un dato muy esperanzador para este grupo de pacientes»
Existe otra opción que consiste en colocar un catéter que se queda oculto debajo de la piel y que llega hasta la interior de la cavidad abdominal y los pacientes pueden recibir ciclos de quimioterapia intraperitoneal líquida normotérmica. “Esta técnica se llama Nipec y consiste en administrar la quimioterapia a nivel intraperitoneal también en ciclos en combinación con la quimioterapia intravenosa. Todas estas técnicas novedosas intentan prolongar la supervivencia, mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados por cáncer de páncreas”, ha manifestado la directora del Ivoqa.
Como conclusión, ha querido remarcar el mal pronóstico de esta enfermedad, pero sin dejar de transmitir un mensaje de esperanza, ha afirmado que se están alcanzando unas cifras de supervivencia que hace unos años no parecía posible poder alcanzar.
“El objetivo en pacientes en estadio 4 metastásicos con afectación peritoneal es alcanzar una supervivencia media cercana a los 13 meses, un dato muy esperanzador para este grupo de pacientes. Además, estamos implementando tratamientos intraperitoneales innovadores, como el Nab-Paclitaxel, una nanopartícula que ha demostrado una eficacia sumamente prometedora en este contexto”, ha finalizado.









