Nieves Sebastián Mongares
El Hospital Fundación San José de Madrid, fundado hace 125 años, es hoy en día un centro de cuidados intermedios. La totalidad de sus camas del área sanitaria, casi 300, están destinadas a pacientes que vienen derivados, en su mayoría, de hospitales de agudos del Servicios Madrileño de Salud (Sermas), y que ingresan en el centro en uno de los programas de hospitalización: rehabilitación neurológica, rehabilitación funcional, cuidados subagudos, cuidados paliativos y daño cerebral severo crónico.
Además, el hospital, desde hace años, participa en un programa con el Hospital 12 de Octubre de Madrid, diseñado para recibir a paciente derivados directamente desde servicios de urgencia, quienes no requieren ingreso en un hospital de agudos, sino atención especializada para la continuidad de sus cuidados.
El Hospital Fundación San José participa, desde años, en un programa con el 12 de Octubre de Madrid para recibir a pacientes derivados desde servicios de urgencia
Los hospitales de media estancia son hospitales destinados a la atención de pacientes que precisan cuidados sanitarios. En general son de baja complejidad, por procesos crónicos o por tener reducido su grado de independencia funcional, que no pueden proporcionarse en su domicilio, y requieren un periodo de hospitalización (Real Decreto 1277/2003, de 10 de octubre, por el que se establecen las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios).
Las unidades de media estancia representan el nivel asistencial óptimo para la atención de pacientes con patologías subagudas que ya han sido diagnosticadas, estabilizadas y están bajo tratamiento. Estas unidades están diseñadas para pacientes que, debido a la complejidad y fragilidad de su condición, requieren cuidados continuos, junto con medidas de mantenimiento, recuperación funcional o rehabilitación neurológica adaptadas a sus necesidades específicas. El objetivo principal es garantizar que, al momento del alta a domicilio, los pacientes se encuentren en la mejor situación funcional posible.
El objetivo principal es garantizar que, al momento del alta a domicilio, los pacientes se encuentren en la mejor situación funcional posible
Existen evidencias sobre los beneficios de estas unidades frente a los cuidados convencionales en la atención a determinados procesos, reduciendo el deterioro funcional, la institucionalización y los costes sanitarios. Estas estancias prolongadas de hospitalización con profesionales y medios especializados sumadas al evidente envejecimiento de la población hacen patente la necesidad de un mayor número de hospitales de cuidados intermedios.










