Pablo Malo Segura
El Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (Codem) ha presentado los resultados de la encuesta Salud y Enfermería escolar: preocupación y problemas de salud en los niñas y niños madrileños, realizada entre padres y madres de la Comunidad de Madrid con hijos en edad escolar de las etapas infantil, primaria y secundaria. Los resultados muestran un incremento del 15% de los casos de estrés y ansiedad en alumnos de entre 12 y 16 años (ESO), siendo el segundo problema de salud en este grupo poblacional solo por detrás de la gripe o resfriado, pero por delante de otros como la adicción a las tecnologías o el acoso. Ante esta situación, desde el Codem reivindican la figura de la enfermera escolar como referente sanitario para toda la comunidad educativa y reclaman que se extienda su presencia.
«Abogamos por la implantación global de la figura de la enfermera escolar como una cuestión reglada para todos los alumnos para que tengan derecho a una educación en salud”, ha señalado Mar Rocha, portavoz y tesorera del Codem, destacando la importancia de garantizar la continuidad asistencial de los niños con patologías en el ámbito educativo. «La cultura preventiva y de cuidado hay que iniciarla desde edades tempranas para poder atajar la sobrecarga asistencial que tenemos ahora y en el futuro», ha resaltado.
Mar Rocha ha destacado la importancia de garantizar la continuidad asistencial de los niños con patologías en el ámbito educativo y la labor de la enfermera escolar
En concreto, el trabajo actualiza los datos de una encuesta similar realizada en 2022. La encuesta revela que el 56,3% de los padres están muy preocupados por la adicción a la tecnología, especialmente en la ESO, donde esta problemática va en aumento. El estrés y la ansiedad le siguen de cerca como principales motivos de inquietud. En la etapa de primaria, sobresalen los traumatismos y las alergias como problemas más frecuentes.
Los resultados reflejan el apoyo de los padres a la figura de la enfermera escolar, con un 97,3% que reconocen su gran relevancia para la formación en prevención y la asistencia a los alumnos. Además, para el 95,5% tener una enfermera escolar en el centro educativo traslada mucha seguridad, con independencia del ciclo escolar de sus hijos.
La aportación de la enfermera escolar es clave en la promoción de la salud y la prevención de enfermedades, así como su papel en la atención a patologías crónicas de los alumnos o ante accidentes. «Además, ahorra costes al sistema sanitario en camas de hospital, UVI, etc.), beneficia la conciliación laboral y reduce el absentismo laboral», ha añadido Natividad López, enfermera escolar y presidenta de la Asociación Nacional e Internacional de Enfermería Escolar (Amece).
Asimismo, ha comentado que el colegio es el escenario idóneo para la educación para la salud. “La enfermera escolar añade valor a los centros educativos y es autoridad sanitaria en los mismos, pudiendo además de realizar la función asistencial, establecer e impartir programas de educación para la salud», ha sintetizado la presidenta de Amece.
Para el 95,5% de los padres tener una enfermera escolar en el centro educativo traslada mucha seguridad, con independencia del ciclo escolar de sus hijos
Por su parte, Alba Soilán, vocal de Innovación e Investigación de Amece y docente de Grado y Postgrado de Enfermería Escolar, ha fortalecer la figura de la enfermera escolar no solo en su capacidad asistencial, sino como un agente de cambio en la promoción de la salud y la prevención. «Hay que desarrollar estudios que cuantifiquen el impacto de la enfermería escolar en indicadores como la reducción del absentismo, la mejora del rendimiento académico y la prevención de problemas crónicos. Además, es necesario implementar una historia clínica electrónica estandarizada que permitan registrar y analizar los resultados en salud de manera sistemática”, ha expuesto.
Implantación irregular y malas condiciones
Según han explicado, la situación actual de las enfermeras escolares es muy heterogénea y las funciones dependen de cada centro sin criterios definidos. Aunque la contratación ha aumentado en los últimos años y Madrid es la comunidad con más enfermeras escolares contratadas de España, una cantidad superior a las 600 en centros públicos, las «cifras son insuficientes para las necesidades de prevención«, expone Mar Rocha.
«Determinadas comunidades autónomas han aprobado proposiciones no de ley donde todos los partidos políticos están de acuerdo en poner una enfermera por centro escolar, pero luego no se ha aplicado«, ha asegurado la presidenta de Amece. Además, ha comentado que a nivel global en España faltan muchas enfermeras lo que provoca que haya muchos colegios sin esta figura.
La situación actual de las enfermeras escolares es muy heterogénea y las funciones dependen de cada centro sin criterios definidos
Igualmente, ha lamentado las malas condiciones económicas y laborales, así como de falta de reconocimiento. En este sentido, ha reclamado que se regulen las funciones de la enfermera escolar y se garanticen contratos estables para poder sacar todo el potencial y crear una cultura de prevención y cuidado desde las aulas.
La presidenta de Amece ha recordado que los docentes no siempre tienen los conocimientos necesarios para gestionar crisis médicas, como una parada cardiorrespiratoria o una reacción alérgica grave. “La enfermera escolar aporta seguridad y tranquilidad a toda la comunidad educativa”, ha añadido Alba Soilán, vocal de innovación de Amece.









