Más del 26% de quienes sufren dolor crónico por enfermedades reumáticas se sienten ansiosas o deprimidas

Son datos de un documento que se presentó en el Congreso de la Liga Reumática Española (LIRE) que analiza la conexión entre dolor crónico y salud mental en relación con estas enfermedades

dolor-crónico-enfermedades-reumaticas

Redacción
El 26,36% de las personas con dolor crónico por enfermedades reumáticas y musculoesqueléticas afirman estar ansiosas o deprimidas y el 24,03% considera que su estado de salud emocional es malo, un 14,53% afirma que es muy malo. Son algunos datos recogidos en el documento Dolor crónico y salud mental en las enfermedades reumáticas y musculoesqueléticas. De la evidencia científica a la experiencia de los pacientes impulsado por Grünenthal, que se ha presentado en el Congreso de la Liga Reumática Española (LIRE).

El informe buscaba analizar la conexión entre el dolor crónico y la salud mental en relación a las enfermedades reumáticas. Para los autores, estos resultados evidencian la relación entre la autopercepción del dolor crónico y el estado de salud emocional en personas con enfermedades reumáticas.

Para los autores, estos resultados evidencian la relación entre la autopercepción del dolor crónico y el estado de salud emocional en estos pacientes

Los pacientes insisten en la falta de concienciación por parte del sistema sanitario sobre los problemas de salud mental asociados al dolor. Por eso, el informe incide en la importancia de integrar la salud mental en el abordaje del dolor crónico, a través de su inclusión en los protocolos clínicos, y capacitar a los profesionales para abordar la salud mental en pacientes con dolor con el fin de garantizar una atención más completa.

El Congreso LIRE acogió una conferencia titulada Actualización del conocimiento sobre el Dolor y Salud Mental en las Erymes que impartió Valeria Villamizar, coordinadora de relaciones institucionales de Grünenthal, en la que apuntó que es esencial que tanto los profesionales de la salud, como las instituciones, reconozcan la relación entre dolor crónico y salud mental. De esta forma, promoverían prácticas que integren todas las esferas de la persona, incluida su salud mental, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de quienes viven con dolor crónico, especialmente aquel asociado a enfermedades reumáticas.

Destacan que es esencial que los profesionales de salud y las instituciones reconozcan la relación entre dolor crónico y salud mental

En esta línea, Elisenda de la Torre, vicepresidenta de la LIRE, manifestó también que la instituciones tienen la responsabilidad de dar visibilidad al dolor crónico y su impacto en la salud emocional: «Es crucial invertir en investigación, formar a los profesionales para abordar estas situaciones de manera integral y actualizar las políticas de salud para garantizar una atención centrada en el paciente y facilitar su acceso a los recursos necesarios».

La vicepresidenta de la LIRE subrayó que el dolor crónico no solo impacta físicamente, sino que puede devastar la salud emocional de quienes lo sufren. «Muchas personas viven con ansiedad, tristeza, aislamiento social y, en ocasiones, sentimientos de desesperanza. Este dolor no se ve, pero se siente de manera constante, creando un círculo vicioso entre el malestar físico y emocional que resulta difícil de romper sin el apoyo adecuado», asevera de la Torre.  Por ello, destacó el papel crucial de las asociaciones de pacientes que ofrecen una red de apoyo emocional que ayuda a mitigar el aislamiento y la depresión.

Elisenda de la Torre: «Este dolor no se ve, pero se siente de manera constante, creando un círculo vicioso entre el malestar físico y emocional que resulta difícil de romper sin el apoyo adecuado»

En este aspecto, Villamizar ha destacado que es esencial concienciar a la sociedad sobre la importancia del dolor crónico relacionado con las enfermedades reumáticas, ya que deteriora significativamente la calidad de vida de quienes lo padecen, afectando en gran medida a su capacidad para realizar tareas cotidianas y participar en actividades sociales.

Los resultados del grupo de discusión llevado a cabo con pacientes revelan que tanto el dolor en sí, como las limitaciones que conlleva, pueden generar sentimientos de frustración, aislamiento y desesperanza, lo que puede derivar en trastornos emocionales como la depresión y la ansiedad. «Es vital que la sociedad sea consciente de esta situación con el fin de alcanzar un enfoque más integral, acabar con el estigma y promover una comprensión más empática hacia quienes los enfrentan, contribuyendo a reducir el aislamiento, a través de la búsqueda de ayuda y mejorando, en parte, su bienestar», ha apuntado Villamizar.

La vicepresidenta de la LIRE destacó la importancia de dar visibilidad a las asociaciones, ya que estas juegan un papel fundamental en acercar a los pacientes los recursos necesarios para afrontar su condición, como técnicas de relajación, respiración profunda o meditación, que son esenciales para controlar el dolor y mejorar su calidad de vida. Así, subrayó que es recomendable complementar el tratamiento farmacológico con estas prácticas, además de mantener una vida activa y cuidar la alimentación, elementos clave para el bienestar integral.

La vicepresidenta de la LIRE cree recomendable complementar el tratamiento farmacológico con técnicas de relajación

Por último, de la Torre incidió en la necesidad de contar con un equipo médico que coordine cada decisión con el fin de garantizar un enfoque integral para el manejo del dolor. Por ello, el estudio hace hincapié también en la necesidad de un enfoque multidisciplinar que cuente con modelos de atención colaborativa para abordar los requisitos de salud a nivel físico y mental.

Además, ante la importancia de alcanzar una atención que gestiona adecuadamente la relación entre el dolor crónico y la salud mental en beneficio de los pacientes con enfermedades reumáticas, el estudio recoge diferentes propuestas, entre las que se encuentran sensibilizar a la Administración Sanitaria sobre esta relación y la necesidad de asignar recursos específicos, impulsar la formación de psicólogos en dolor y su colaboración con asociaciones de pacientes mediante fondos públicos, así como actualizar la Estrategia Nacional de Erymes integrando necesidades específicas como la salud mental.

Podcast

Podcast

Especiales

Atención primaria

Sanidad privada

iSanidadental

Anuario

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en