Redacción
En 2024, las muertes por negligencias médicas aumentaron hasta llegar a 798 personas fallecidas, 196 más que en 2023, lo que supone un aumento del 25% de los casos. Además, se registraron 14.088 incidencias de presuntas negligencias médico-sanitarias, un 15% más que en 2023, según datos que recoge El Defensor del Paciente.
La Memoria 2024, publicada por la asociación, recalca la crítica situación de los servicios de urgencias, alegando el burnout que sufren los profesionales médicos, que «se encuentran en una situación de continuo malestar, estrés y agotamiento, tanto mental como físico». «Son servicios con deficiencias similares durante repetidas etapas del año: pacientes hacinados por falta de espacio, insuficiente número de camas, horas de espera hasta recibir asistencia, colapso brutal», recalca la asociación, que muestra los diez hospitales que más reclamaciones han obtenido en estos servicios, entre los que se encuentran el Hospital Universitario de Canarias o el Hospital Universitario de Toledo, entre otros.
La asociación reclama medidas estratégicas y «bien reguladas» al Gobierno central
Además, señala también el descontento con Mónica García, ministra de Sanidad. «Tras casi ya año y medio en el puesto apenas ha movido hilos», señalan desde la entidad. No obstante, a pesar de reconocer que las competencias sanitarias corresponden a las comunidades autónomas, «el Gobierno central tiene la potestad de poder afrontar estos problemas mediante una serie de medidas estratégicas y bien reguladas. Sin embargo, parece que la Administración infravalora la gravedad de la situación actual», inciden.
Retrasos en ambulancias, partos llevados a cabo de manera inadecuada y atención deficiente
La Memoria 2024 de El Defensor del Paciente pone de relieve graves problemas en la asistencia sanitaria, entre los que destacan los retrasos en ambulancias, partos realizados de manera inadecuada y una atención deficiente en general. Según el informe, se registraron un promedio de 38 casos diarios de mala praxis médica, alcanzando cifras similares a las de antes de la pandemia.
Entre los casos más habituales se encuentran intervenciones quirúrgicas mal realizadas, altas médicas precipitadas, infecciones hospitalarias y, especialmente, retrasos en el servicio de ambulancias. En 25 ocasiones, el aviso al 112 no derivó en el envío oportuno de una ambulancia, o bien esta tardó más de una hora en llegar, provocando el fallecimiento de los pacientes.
Se registraron un promedio de 38 casos diarios de mala praxis médica
Por otro lado, se documentaron 108 casos de bebés nacidos con discapacidades a causa de partos inadecuados, muchas veces por el uso incorrecto de fórceps, generando secuelas graves como sufrimiento fetal, parálisis cerebral o braquial. La asociación también lamenta que, en numerosos casos, los ginecólogos no informaron a los padres sobre malformaciones fetales durante el embarazo, lo que resultó en el fallecimiento de varios recién nacidos por condiciones incompatibles con la vida.
En el ámbito de la cirugía plástica, reparadora y estética, se recibieron 351 reclamaciones por resultados insatisfactorios, 65 más que en 2023. Además, se reportaron 32 muertes por infecciones hospitalarias derivadas de incumplimientos en las medidas de asepsia, una cifra que El Defensor del Paciente considera muy por debajo de la realidad.
Finalmente, 134 pacientes quedaron en estado de discapacidad severa, como tetraplejia o paraplejia, tras intervenciones quirúrgicas, un aumento preocupante respecto a los 101 casos contabilizados el año anterior. La asociación califica esta situación de insostenible y reitera la necesidad de medidas urgentes para evitar que la crisis sanitaria se agrave aún más.







