«La inmunoterapia va a cambiar las secuencias de tratamiento en tumores de cabeza y cuello durante el próximo año»

Dr. Ricard Mesía, presidente de la Fundación Española de Tratamiento de Tumores de Cabeza y Cuello (Fettcc) y del comité científico del II Congreso de la Fettcc, oncólogo médico en ICO Badalona

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Juan León García
El II Congreso de la Fundación Española de Tratamiento de Tumores de Cabeza y Cuello (Fettcc), celebrado los días 12 y 13 de diciembre en el Auditorio del Museo Reina Sofía de Madrid, reunió a especialistas de diversas disciplinas para abordar los avances y retos en el manejo del cáncer de cabeza y cuello. La inmunoterapia y la biopsia líquida protagonizaron los debates como herramientas clave para mejorar los resultados en fases tempranas y avanzadas de la enfermedad. Además, se destacó la importancia de la comunicación con los pacientes y la necesidad de una mayor coordinación entre especialidades para optimizar los tratamientos. El Dr. Ricard Mesía, presidente de la Fundación y del comité científico del congreso, reflexiona en iSanidad sobre las conclusiones del evento y su impacto en la atención integral de los pacientes.

¿Qué balance hace de la segunda edición del Congreso de la FETTCC celebrada en diciembre en Madrid y cuáles son las principales conclusiones que extrajo?
El balance es muy positivo, porque diferentes médicos de diferentes especialidades me han mostrado su satisfacción por el nivel científico y de interrelación entre diferentes disciplinas médicas que se produjo en el congreso. Por tanto, la principal conclusión que saqué es que existía una necesidad no cubierta en relación a explicar el abordaje del cáncer de cabeza y cuello desde una especialidad hacia las otras. De esta manera, teniendo un tema común (cáncer de cabeza y cuello) somos capaces de entender mejor como se maneja el mismo desde un ámbito de conocimiento diferente al tuyo. Debemos, por tanto, repetir este tipo de congresos.

«Existía una necesidad no cubierta en relación a explicar el abordaje del cáncer de cabeza y cuello desde una especialidad hacia las otras»

De nuevo volvieron a enfatizar la colaboración multidisciplinar como clave para mejorar la atención al paciente. ¿Qué particularidades presenta en tumores complejos, como los de cabeza y cuello?
Probablemente el cáncer de cabeza y cuello, sea la patología tumoral donde más diversidad de especialidades intervengan, tanto en el diagnóstico, el tratamiento como en el soporte durante y tras la terapia. Por tanto, coordinarlas a todas en un solo paciente es una situación compleja en sí misma. Si además, estamos actuando sobre el área donde podemos alterar muchos de los sentidos que tiene un paciente (gusto, olfato, vista, audición) estamos con nuestros tratamientos, poniendo el riesgo la capacidad de relación social del paciente tratado con esta enfermedad. Debemos tener en cuenta cómo vamos a poder alterar todas estas capacidades del paciente cuando estamos diseñando un tratamiento que puede contener diferentes tiempos (cirugía, radioterapia y tratamiento sistémico).

«Debemos tener en cuenta cómo vamos a poder alterar  las capacidades del paciente cuando estamos diseñando un tratamiento por fases»

En paralelo, se abordó la comunicación con los pacientes mediante la participación de diversas asociaciones de este colectivo. ¿Dónde diría que hace falta mejorar especialmente esta interacción y qué dificultades encuentra usted en su práctica clínica diaria para llevar a cabo una buena comunicación con sus pacientes?
Debemos conocer qué desea el paciente. Siempre la curación suele ser el primer deseo, pero si conseguimos curarlo, debemos saber  cómo desea vivir. Este es un concepto que hasta hace poco no solíamos preguntar al paciente. A la vez es lo más difícil de poder comunicar al paciente, porque venimos de una cultura de seguir fielmente todo lo que nos dice nuestro médico, y no saber opinar como paciente delante de un tratamiento que va a ser muy agresivo. La educación del paciente en sanidad va cambiando, mejorando, y por eso cada vez es más frecuente ver pacientes que quieren intervenir en las decisiones que se tomen sobre sus tratamientos. Integrar estas decisiones del paciente en la toma de decisión terapéutica va a comportar cambios en la forma de dirigirnos a los pacientes.

«Cada vez es más frecuente ver pacientes que quieren intervenir en las decisiones que se tomen sobre sus tratamientos»

¿Qué avances se conocieron durante el congreso de la FETTCC en el tratamiento de tumores de cabeza y cuello y cuáles destacaría de cara a cambiar el paradigma para profesionales y pacientes?
Fundamentalmente el papel de la inmunoterapia como nueva arma de tratamiento sistémico frente a esta enfermedad. La inmunoterapia ya ha demostrado su eficacia en la enfermedad metastásica y ahora empezamos a ver resultados muy prometedores en fases más precoces. Estos resultados van a cambiar las secuencias de tratamiento para estos pacientes durante el próximo año.

Otro avance que se presentó en el congreso es el papel de la biopsia líquida en estos pacientes. Es decir, la capacidad de conocer la evolución de la enfermedad durante el tratamiento, al final del mismo o durante el seguimiento, simplemente tomando una muestra de sangre, en la que podremos determinar algunas alteraciones moleculares conocidas y por tanto detectar que existe un riesgo de recidiva tumoral, y podremos anticiparnos y varias nuestro tratamiento según los resultados obtenidos.

Aunque se avanza hacia técnicas cada vez menos invasivas, ¿qué importancia tiene la cirugía en este tipo de tumores y qué técnicas podrían sistematizarse en el futuro?
La cirugía tiene un papel fundamental en esta enfermedad, es la piedra angular del tratamiento. De hecho, un 55% de los pacientes reciben cirugía como primer tratamiento, y otro 25% la reciben tras otro tratamiento previo. La mejoría técnica sobre todo viene de la capacidad de hacer cirugías desde abordajes menores, por ejemplo realizar cirugías a través de la cavidad oral o nasal, para reducir el impacto de hacer grandes cirugías abiertas. Se reduce el tiempo de recuperación y evidentemente la secuela quirúrgica, mejorando la funcionalidad del paciente.

«Un 55% de los pacientes reciben cirugía como primer tratamiento, y otro 25% la reciben tras otro tratamiento previo»

¿Hasta qué punto el diagnóstico temprano marca la diferencia en personas con tumores de cabeza y cuello? ¿Cómo se coordinan los oncólogos médicos y los otorrinolaringólogos en este sentido?
El diagnostico temprano impacta en la supervivencia. Cuanto más pequeño es el volumen tumoral del que partimos, mayor es la probabilidad de curación. En tumores menores a 2 centímetros la capacidad de curación ya se aproxima al 90%, mientras que para grandes tumores que afectan a diferentes estructuras de vecindad, la supervivencia baja del 50%.

La coordinación se da a través de comités multidisciplinares o unidades funcionales de cáncer de cabeza y cuello, que significa que saltamos de nuestro propio servicio médico para trabajar de forma conjunta por patología, en este caso unidades o comités de cáncer de cabeza y cuello. Así podemos coordinar la mejor secuencia terapéutica de forma personalizada para cada paciente.

Estamos ya preparando la edición de 2026, ya que cada dos años pretendemos repetir este congreso, que busca por un lado escuchar lo que nos dicen los pacientes, y por otro, que todas las especialidades puedan explicar a las demás, como es su trabajo en esta patología.

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