Redacción
Un equipo de investigación internacional, co-liderado por Fernando Moreno-Herrero, investigador del Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha descubierto un nuevo y revolucionario mecanismo de regulación génica en bacterias, relacionado con la propagación de la multirresistencia a antibióticos.
El estudio, publicado en Nature Microbiology, revela cómo las proteínas bacterianas KorA y KorB interactúan de manera compleja para regular la expresión génica a «larga distancia». Este fenómeno, aunque es común en organismos superiores, es inédito en bacterias. Se trata de un mecanismo de regulación basado en el deslizamiento de KorB a lo largo del ADN, algo nunca antes observado en proteínas que regulan genes.
Se trata de un mecanismo basado en el deslizamiento de KorB a lo largo del ADN, algo nunca antes observado en proteínas que regulan genes.
Además del ADN genómico, las bacterias contienen plásmidos, pequeñas moléculas de ADN extracromosómico que permiten la transferencia de genes entre bacterias, incluidas las que confieren resistencia a antibióticos. El plásmido RK2, protagonista del estudio, contiene genes que favorecen su replicación y su transmisión entre bacterias, facilitando la diseminación de la resistencia a antibióticos.
KorB actúa como una «abrazadera deslizante» que se mueve a lo largo del ADN, pero necesita unirse a una molécula de CTP para hacerlo. Este descubrimiento amplía significativamente la comprensión de la regulación génica bacteriana. Así, se demuestra que las proteínas pueden regular la expresión génica sin necesidad de formar bucles de ADN.
El descubrimiento demuestra que las proteínas pueden regular la expresión génica sin necesidad de formar bucles de ADN.
«Nuestro trabajo ha permitido desentrañar cómo KorA y KorB interactúan para inhibir la expresión de genes mediante un mecanismo inusual», explica Moreno-Herrero. También aclara que «KorA funciona como un candado que impide el movimiento de KorB, silenciando así la expresión de genes clave para la resistencia a antibióticos».
Este hallazgo no solo abre nuevas perspectivas sobre la regulación genética en bacterias, sino que también ofrece posibles dianas terapéuticas para intervenir en la diseminación de la resistencia a antibióticos. Con este descubrimiento, los investigadores dan un paso crucial hacia el diseño de estrategias que puedan frenar la propagación de la resistencia bacteriana.









