Redacción
Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, que se celebra cada 4 de febrero, el Ilustre Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Aragón ha querido recordar la importancia de la prevención y la detección precoz para mejorar el pronóstico del cáncer oral. Este tipo de cáncer tiene una mortalidad muy elevada porque en la mayoría de los casos se diagnostica tarde, cuando el tratamiento es menos efectivo. De hecho, hasta el 75% de los casos se detectan en fases avanzadas, lo que reduce drásticamente las probabilidades de recuperación. Sin embargo, los expertos aseguran que, si el diagnóstico es precoz, la tasa de supervivencia podría elevarse a un 90%, lo que eleva la importancia de realizar revisiones odontológicas de manera periódica.
El Dr. Jaime Alfonso Maza, presidente del Colegio, destaca que las revisiones dentales anuales permiten identificar lesiones malignas o precancerosas antes de que evolucionen, lo que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. A pesar de ello, muchas personas no acuden al dentista regularmente, y esta demora en solicitar atención profesional puede prolongar hasta en un 40% el tiempo necesario para recibir tratamiento adecuado. Esto contribuye a que en España el cáncer oral provoque unas 1.500 muertes al año, una cifra mayor que la de las víctimas mortales por accidentes de tráfico.
En España, el cáncer oral provoca unas 1.500 muertes al año
Además, la enfermedad afecta sobre todo a hombres mayores de 45 años, aunque cualquier persona con factores de riesgo puede estar en peligro. Entre estos factores, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol son los más significativos, ya que incrementan hasta 15 veces la probabilidad de desarrollar la enfermedad. También es relevante el papel de las infecciones por el virus del papiloma humano (VPH), que en los últimos años se ha identificado como un agente importante en la aparición de tumores en la cavidad oral. Otros factores de riesgo incluyen el uso de prótesis dentales mal ajustadas, la exposición excesiva a radiación ultravioleta sin protección. Además, influye también la alimentación deficiente, especialmente con baja ingesta de frutas y verduras.
El papel del dentista no se limita a la prevención y al diagnóstico precoz. Durante el tratamiento del cáncer, sobre todo en pacientes que reciben quimioterapia o radioterapia, los dentistas desempeñan una función esencial para mitigar los efectos adversos en la salud bucodental. La sequedad bucal, conocida como xerostomía, es uno de los problemas más comunes, ya que la falta de saliva afecta funciones básicas como masticar, tragar y hablar, además de aumentar el riesgo de infecciones. Las caries también se convierten en un riesgo elevado, especialmente en las raíces dentales, lo que requiere una higiene bucal extrema.
Los dentistas desempeñan una función esencial para mitigar los efectos adversos del tratamiento oncológico en la salud bucodental
Otro problema frecuente es la mucositis oral, una inflamación dolorosa de las mucosas que dificulta el mantenimiento de una buena higiene y puede llevar a complicaciones infecciosas graves. Asimismo, los tratamientos oncológicos pueden provocar alteraciones en la lengua, como ardor, hinchazón o descamación, así como cambios en el sentido del gusto que afectan las preferencias alimentarias de los pacientes. En algunos casos, estos cambios pueden prolongarse incluso después de finalizado el tratamiento. Además, las terapias contra el cáncer suelen agravar los problemas periodontales, lo que exige un seguimiento continuo por parte del dentista para evitar el deterioro de la salud bucal.
La prevención es fundamental para reducir la incidencia de este tipo de cáncer. Los especialistas insisten en la importancia de eliminar factores de riesgo y de acudir al dentista al menos una vez al año. Pues, las revisiones odontológicas permiten no solo detectar lesiones precancerosas, sino también controlar posibles complicaciones en pacientes que ya están en tratamiento oncológico.
Así, el Ilustre Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Aragón subraya que la educación sanitaria es clave para sensibilizar a la población sobre los peligros del cáncer oral.







