Nieves Sebastián Mongares
A principios de este 2025, el Dr. Ignacio Lizasoain, que hasta ese entonces ocupaba la subdirección del Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre i+12, asumía la dirección de este centro. Especializado en Neurología, concretamente en el campo del ictus, y con un amplio curriculum en investigación, el Dr. Lizasoain considera prioritario mantener el prestigio profesional que ha logrado este centro, con el foco en atraer y mantener el talento humano del instituto. También en, además de poner en valor aquellas áreas que acumulen más avances, potenciar todos los ámbitos que lo componen para fomentar su crecimiento.
¿Qué meta se fija al frente de este nuevo cargo?
Tomé posesión del cargo a principios de enero mi meta es, al menos, mantener el nivel que tiene el instituto actualmente. Este, en parte se ha logrado gracias a todos los profesionales del Hospital 12 de Octubre y al antiguo director del instituto, que es el Dr. Joaquín Arenas, al que aprovecho para agradecer su trabajo, ya que creo que actualmente este centro es de gran relevancia tanto en la Comunidad de Madrid como a nivel nacional.
En este camino, ¿cuáles cree que son los retos a afrontar para lograrlo?
Mis retos para el futuro se resumirían en cinco. El primero, es un reto que es general, no sólo para los institutos sanitarios sino para muchos centros de investigación, y también aplica a Pymes o universidades, que es el recambio generacional en los próximos años. Se espera un boom de jubilaciones y entonces tenemos que trabajar para asegurar el relevo generacional.
“Se espera un boom de jubilaciones y entonces tenemos que trabajar para asegurar el relevo generacional, con convocatorias como ‘Transforma 12’”
Para ello, el instituto ya está llevando a cabo diferentes acciones muy importantes que son muy importantes y quiero seguir potenciando. Primero, una convocatoria que lanza el propio instituto y la llamamos ‘Transforma 12’, que es un poco similar a los contratos Juan Rodés que convoca el Instituto de Salud Carlos III (Isciii). Estos son contratos para clínicos de tres años en los que se combina la actividad investigadora al 50% con la actividad asistencial.
Creo que esta es una manera ideal para, de alguna manera, buscar gente joven que continúe con la labor investigadora que han hecho nuestros clínicos en el hospital. Esto va unido, no sólo a la convocatoria interna de nuestro centro sino a las del Isciii, ya que nosotros como instituto optamos todos los años; y me refiero a esto porque en los Juan Rodés, que es una convocatoria muy importante para los institutos acreditados, podemos presentar cinco solicitudes y nos conceden tres, lo que hemos ido consiguiendo en los últimos años.
Segundo, las intensificaciones a nuestros clínicos, tanto las que aplicamos al Isciii como las propias con fondos internos. Estas intensificaciones hacen que los clínicos puedan reducir en parte su actividad asistencial contratando a otro o a otra clínica que le supla para que puedan dedicarse a la actividad investigadora; esto es muy importante para que, de alguna manera, los clínicos puedan asegurar que dedican a esto ciertas horas al día. Por último, hay una convocatoria que es parecida a la del ISCIII para contratos predoctorales.
“Queremos poner el foco en el recambio generacional con acciones específicas para buscar gente joven y consolidar a las personas que tenemos contratadas”
Con todo esto queremos poner el foco en el recambio generacional con acciones específicas para buscar gente joven y consolidar a las personas que tenemos contratadas. Generalmente, los fondos que tenemos el I+12 proceden tanto de fondos púbicos del Isciii, del Ministerio de Sanidad y de la Comunidad de Madrid, y fondos europeos. En este aspecto, tanto en proyectos como en ensayos clínicos, el Hospital 12 de Octubre es una gran potencia, pero la internacionalización con la Unión Europea (UE) es una asignatura pendiente en muchos centros. La UE convoca diferentes proyectos o contratos que, si bien son muy competitivos porque el índice de éxito es muy bajo, es importante porque están muy bien financiados. Por ello, nosotros tenemos que ayudar a nuestros clínicos e investigadores a presentarse y optar a estas convocatorias.
Un tercer aspecto es que dentro de la UE hay un sello de calidad, HRS4R, que el instituto lo tiene, pero se desarrolla en diferentes fases y por tanto tenemos que seguir avanzando para completarlo.
Después, tenemos la innovación que es otro tema muy importante. Teniendo en cuenta que nuestro objetivo principal es la investigación y la innovación para conseguir una traslación a la clínica lo antes posible y, siempre con el objetivo final de mejorar la salud de los pacientes, la innovación es cada vez más importante en centros como el nuestro. Queremos potenciarla con la creación de spin off o empresas de base tecnológica, también para desarrollar las patentes que tenemos.
“Queremos potenciar la innovación con la creación de spin off o empresas de base tecnológica, también para desarrollar las patentes que tenemos”
Por último, a finales de este año o principios de 2026, queremos obtener la reacreditación del instituto. Somos uno de los 35 centros de este tipo acreditados a nivel nacional y los institutos de investigación cada cinco años pasan un proceso para revalidar la acreditación. Para nosotros, esto es fundamental porque además las convocatorias del Isciii favorecen a los centros con acreditación y por tanto es fundamental para seguir con toda nuestra labor investigadora y asistencial.
A día de hoy, ¿Qué fortalezas destacaría del I+12?
Tenemos casi 1.000 personas trabajando entre clínicos, investigadores, técnicos o personal de administración, entre otros. De ellos, 400 están contratados con fondos púbicos o privados y tener tantas personas trabajando en investigación es un gran valor. Eso se traduce en el número de intensificaciones que tenemos en el hospital, que son más de 100, en el número de proyectos activos, que son más de 350, en ensayos clínicos que desarrollamos que son más de 240 o las publicaciones científicas, que tenemos un gran número en diferentes áreas.
Entre ellas destacan algunas áreas como oncología y hematología, pero tenemos un total de nueve. En el área cardiovascular tenemos también investigaciones muy importantes, además de las áreas de enfermedades crónicas, enfermedades inflamatorias y trastornos inmunitarios, enfermedades infecciosas y SIDA -que fue de gran importancia en la pandemia de Covid-19- , o la de neurociencias y salud mental, que tras la pandemia está en auge, por todos los casos que hay. Y también tenemos otra área de investigación que es la de enfermedades raras de base genética, que afectan a muy pocas personas, y en medicamentos huérfanos hay pocas compañías que los desarrollen, por lo que es una gran demanda social la de tratar a estos enfermos.
Con todo esto, si bien tenemos áreas fuertes que están muy desarrolladas, tenemos que potenciar también otras áreas que son igual de importantes.
“Si bien tenemos áreas fuertes que están muy desarrolladas, tenemos que potenciar también otras que son igual de importantes”
Precisamente, a este respecto, el instituto ha puesto en marcha recientemente varios proyectos de gran calado. ¿Cuáles destacaría?
Creo que en cada una de las áreas forman el centro hay trabajos muy sobresalientes. Estoy hablando con todos los jefes de servicio para ponerme al corriente de todos ellos, ya que hay proyectos en oncología oncohematología, con foco en cáncer de pulmón de células pequeñas o cáncer gástrico. También, con inmunoterapia que es un área importante de desarrollo. Pero este es sólo un pequeño ejemplo de todo el trabajo que se hace.
Hay proyectos muy importantes, y es que hay que tener en cuenta la relación con el Hospital 12 de Octubre, pero también la unión con universidades como la Complutense, la Autónoma, la Europea o la Politécnica de Madrid -que entró el año pasado- o con el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat). A esto se suman colaboraciones con el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) o el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). Con estos como ejemplo, diría que entre los proyectos a destacar hay algunos muy importantes, novedosos e innovadores en el área oncológica y la cardiovascular, pero también en muchas otras.
Teniendo en cuenta este aspecto, ¿cómo se organiza el trabajo con otros centros? ¿Qué proyectos en red están en marcha actualmente?
Pues, con las relaciones con otras universidades que comentaba, y convenciones que vamos a hacer por ejemplo con grupos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Ciemat, podemos tener grupos que formen parte del I+12 o que sean sólo de una de las instituciones. Y este trabajo conjunto es muy importante, porque lo que buscamos es una investigación traslacional básica-clínica, es decir, que profesionales de la investigación básica en conexión con los clínicos del hospital, lleven sus hallazgos académicos al mundo clínico.
“Buscamos que profesionales de la investigación básica en conexión con los del hospital, lleven sus hallazgos académicos al mundo clínico”
Los grupos son cada vez más multidisciplinares, no sólo con médicos o enfermeras, sino que entran especialidades como farmacéuticos, bioquímicos, psicólogos o estadísticos, de la misma manera que sucede en los centros de investigación mundiales más relevantes en Estados Unidos, Reino Unido o Alemania. Esta es el método de trabajo que tenemos, que incluye sesiones conjuntas básico-clínicas para fomentar la traslación.
Más allá de centros o universidades más cercanos por ubicación, el I+12 tiene proyectos con centros de otros territorios, como el Vall d’Hebron, en Barcelona. ¿Cómo se llevan a cabo estos proyectos salvando obstáculos como la distancia?Nuestros grupos de investigación forman parte de unas redes financiadas por el Isciii, que son los Centros de Investigación Biomédica en Red (Ciber), con redes de trabajo en patologías concretas como pueden ser el ictus, las enfermedades inflamatorias o cardiovasculares. Y es gracias a ellos que se hacen las investigaciones conjuntas, con ensayos clínicos multicéntricos entre diferentes hospitales.
Esto es útil cuando se quiere obtener un alto número de participantes en los estudios, y en cada proyecto se pone al frente un centro como coordinador. Tampoco hace falta que tengan la categoría de ensayos clínicos, pero dentro de estos consorcios se hacen diferentes estudios que a veces se financian a través de los propios proyectos de los investigadores.
Siempre supone un esfuerzo de comunicación entre hospitales y otros clínicos, pero es una gran experiencia. En el mundo del ictus, que es al que me dedico, el trabajo en red es muy gratificante y además se consiguen resultados mucho más importantes.
“En el mundo del ictus, que es al que me dedico, el trabajo en red es muy gratificante y además se consiguen resultados mucho más importantes”
¿Cuáles son los desafíos que enfrenta el centro o qué necesidades diría que tiene el centro para seguir su desarrollo?
Además de los retos, que son compartidos con los objetivos, del recambio generacional y mantener el potencial en recursos humanos, quiero poner el foco en la necesidad de conseguir la reacreditación que es vital para nosotros para poder acceder a financiación para nuestras investigaciones.








