«La investigación es clave para que la profesión enfermera consolide un cuerpo de conocimientos centrado en el cuidado enfermero»

Entrevista a Óscar Arrogante Maroto, profesor universitario en la Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM)

Especial Investigación Enfermera

Redacción
La simulación clínica está revolucionando la formación en cuidados enfermeros, convirtiéndose en una herramienta esencial para adquirir competencias técnicas y no técnicas. En una entrevista para iSanidad, Óscar Arrogante analiza cómo esta metodología mejora el razonamiento clínico, la seguridad del paciente y el trabajo en equipo, además de su impacto en la relación enfermero-paciente y en el desarrollo profesional. Además, también reflexiona sobre los retos de la investigación enfermera en España y los pasos necesarios para fortalecerla. 

¿Qué puede aportar la simulación clínica en la formación sobre cuidados enfermeros?
La simulación clínica ha demostrado ser una metodología docente efectiva para mejorar la adquisición de competencias enfermeras, los resultados de aprendizaje en la formación enfermera y el razonamiento clínico enfermero. Asimismo, esta metodología ha demostrado desarrollar la adquisición y mejora tanto de habilidades técnicas como de habilidades no técnicas necesarias para la profesión enfermera.

Por lo tanto, la simulación clínica se trata de una metodología docente mediante la cual se puede mejorar la calidad de los cuidados enfermeros y la seguridad del paciente a través del entrenamiento de habilidades clínicas, tanto técnicas como técnicas, en un ambiente seguro de aprendizaje. De esta manera, tanto el estudiante como el profesional enfermero pueden repetir las intervenciones y cuidados enfermeros hasta su adquisición, pudiendo cometer errores sin riesgo para el paciente.    

Banner Horizontal home anuario 2022 540x100 (21)

¿En qué competencias puede resultar más útil la simulación clínica?
Aunque tradicionalmente la simulación clínica se ha aplicado en enfermería para la adquisición de competencias y habilidades técnicas (p. ej., el entrenamiento de venopunciones, sondajes, sutura o reanimación cardiopulmonar (RCP)), esta metodología es especialmente útil para la adquisición de habilidades no técnicas. Dichas habilidades están relacionadas con habilidades de comunicación, trabajo en equipo, empatía, escucha activa, respecto, compasión, liderazgo, razonamiento clínico, gestión de tareas y toma de decisiones. Estas habilidades son “mal” llamadas soft skills o habilidades blandas, pero su importancia es esencial para un cuidado enfermero de calidad. 

“Estas habilidades son ‘mal’ llamadas soft skills o habilidades blandas, pero su importancia es esencial para un cuidado enfermero de calidad” 

Es muy poco frecuente que un paciente y/o su familia nos reconozcan o agradezca qué bien hemos realizado una técnica enfermera (una venopunción, un sondaje, una cura, etc.) porque asumen que es parte de nuestro trabajo. Sin embargo, es más probable que nos agradezcan y reconozcan si tenemos las habilidades de comunicación necesarias para que sientan acompañados, escuchados y respetados.

Las habilidades no técnicas son realmente las que dan sentido a la disciplina y profesión enfermera y las que resultan más gratificantes para los pacientes, familias y los propios profesionales enfermeros. Sin embargo, dichas habilidades son las que más están relacionadas con eventos adversos de seguridad, principalmente errores de comunicación, liderazgo y factores humanos, por lo que el entrenamiento y mejora de estas habilidades no técnicas es fundamental para promover la seguridad del paciente y prevenir errores en la asistencia sanitaria.  

¿A qué perfiles se dirige esta formación? ¿Puede resultar útil para estudiantes y para profesionales ya graduados?
La metodología docente de la simulación va dirigida tanto a estudiantes pregrado o posgrado de enfermería, como a profesionales enfermeros. Por un lado, simulación clínica ha demostrado ser una metodología eficaz para que los estudiantes adquieran las competencias clínicas necesarias para su futuro profesional. Por otro lado, esta metodología también puede ser útil en profesionales enfermeros para: la implantación de nuevas guías clínicas, recomendaciones internacionales, protocolos o circuitos, el entrenamiento de procedimientos y técnicas novedosas o poco frecuentes, el reciclaje del profesional en técnicas y procedimientos habituales, el entrenamiento de personal de nueva incorporación, la apertura de un nuevo servicio, planta o área de cuidados y el entrenamiento ante eventos adversos y críticos (parada cardíaca, errores de medicación, etc.).

Por último, no solamente la simulación se puede aplicar para la formación en competencias clínicas tanto en estudiantes como en profesionales enfermeros, sino también para la evaluación de las mismas, constituyendo una prueba práctica evaluable en algunos centros educativos y sanitarios para la superación de un curso académico, una oposición o la reacreditación de un profesional sanitario.  

“La simulación clínica ha demostrado ser una metodología eficaz para que los estudiantes adquieran las competencias clínicas necesarias para su futuro profesional” 

¿Cómo puede mejorar la relación del enfermero con el paciente y con el resto de sus compañeros?
La simulación clínica puede mejorar y desarrollar la relación tanto enfermera-paciente como con el resto de sus compañeros enfermeros y profesionales sanitarios. Por un lado, se ha demostrado que la relación enfermera-paciente mejora mediante el entrenamiento de habilidades de comunicación, la escucha activa, el respeto, la empatía y la compasión a través de la simulación clínica, incrementándose la calidad de los cuidados enfermeros y la seguridad del paciente. Por otro lado, la simulación clínica puede mejorar y desarrollar el trabajo en equipo no solo entre los profesionales enfermeros, sino entre el resto de los profesionales sanitarios.  

“La relación enfermera-paciente mejora mediante el entrenamiento de habilidades de comunicación” 

Mediante el entrenamiento del trabajo en equipo a través de la simulación clínica se pueden mejorar las habilidades de comunicación mediante la transmisión efectiva de mensaje al resto de miembro del equipo, evitando errores de comunicación y malentendidos; fomentar el liderazgo para dirigir y coordinar a los demás miembros del equipo, motivando a todos los miembros del equipo; promover el apoyo mutuo para asistir a otro compañero que no maneja adecuadamente un situación crítica o estresante, apoyándolo en el cuidado a realizar; e incrementar la consciencia situacional mediante la comprensión de una determinada situación clínica a través del razonamiento clínico, anticipándose así a posibles errores en la asistencia sanitaria.  

¿Existe suficiente reconocimiento a la investigación enfermera en nuestro país? ¿Qué pasos se deben dar en España para aumentar el número de proyectos de investigación en enfermería?
Considero que actualmente no existe el suficiente apoyo a la investigación enfermera por parte las instituciones sanitarias porque las enfermeras necesitamos tiempo para investigar y las actuales cargas de trabajo, debidas a un excesivo ratio enfermera-paciente en los diferentes ámbitos sanitarios, impiden que las enfermeras investiguen. Hoy en día, la investigación enfermera la realizan principalmente las enfermeras docentes en las universidades o que están realizando un trabajo académico (p.ej. un trabajo fin de máster o una tesis) y que además trabajan en el ámbito asistencial. Como primer paso, se debería reconocer una de las cuatro funciones esenciales de la Enfermería en materia de ordenación profesional que es la de investigación.  

“Actualmente no existe el suficiente apoyo a la investigación enfermera por parte las instituciones sanitarias” 

A diferencia de otras categorías sanitarias, las enfermeras no tienen tiempo para investigar en su lugar de trabajo y deben hacerlo voluntariamente fuera de su horario laboral a costa de su vida privada y familiar. El segundo paso sería crear en todos los centros sanitarios una unidad de investigación enfermera liderada por una enfermera investigadora referente en el mismo. A este respecto, considero que en la actualidad existen las suficientes enfermeras asistenciales que están doctoradas y a las que se les debería motivar y dar la oportunidad darles puestos de gestión y liderar proyectos de cuidados enfermeros y estas unidades de investigación enfermera.  

El tercer paso sería incentivar a las enfermeras asistenciales a que investiguen en sus centros sanitarios mediante la asistencia pagada a congresos y jornadas científicas, la convocatoria de premios a las mejores investigaciones enfermeras y la visibilización y difusión de los proyectos y estudios enfermeros realizados en cada centro sanitario. El cuarto paso, los equipos de investigación enfermera se adhieran a su correspondiente Instituto de Investigación Sanitaria para que éste impulse líneas propias de investigación enfermera.  La investigación es el camino para que la disciplina y profesión enfermera consoliden un cuerpo de conocimientos en torno al cuidado enfermero, que sea propio y exclusivo y no invadido por otras disciplinas sanitarias, y para que los profesionales enfermeros sean empoderados y reconocidos socialmente.  

En colaboración con el CODEM

Podcast

Podcast

Economía

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en