Julio García Gómez, director de comunicación de la Fundación Casaverde y de la Fundación Economía y Salud
El 11 de febrero, el mundo conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Es una iniciativa impulsada por las Naciones Unidas para reconocer la contribución femenina en el campo científico y para allanar el camino hacia la igualdad de oportunidades en las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Como señala el secretario general de la ONU, António Guterres, «ahora que reflexionamos sobre los 30 años transcurridos desde la Declaración de Beijing, ayudemos a allanar el camino hacia las carreras en ciencia que las mujeres y las niñas merecen y que el mundo necesita«.
El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia es una iniciativa para reconocer la contribución femenina en el campo científico
Dentro de esta reflexión, es fundamental resaltar el papel clave de la mujer en la divulgación y comunicación científica. La ciencia, por sí sola, no basta si no se difunde de manera efectiva a la sociedad. Las investigadoras no solo generan conocimiento, sino que también tienen la capacidad de transmitirlo de manera eficaz a través de publicaciones, medios de comunicación y plataformas digitales. Esta labor es crucial para el avance social y el apoyo a la investigación, pues genera interés, financiación y reconocimiento.
En el pasado, la ciencia estuvo marcada por una escasa participación de la mujer y una deficiente divulgación de sus logros. Hoy en día, la situación ha mejorado, pero persisten desigualdades que limitan la inclusión plena de las mujeres en este campo. De hecho, en el ámbito de la inteligencia artificial, solo un 22% de los profesionales son mujeres. Esto muestra que hay una necesidad de seguir promoviendo el talento femenino.
Para impulsar el avance científico y promover el papel de las mujeres en la ciencia, es crucial contar con una comunicación viva y dinámica. Tiene que fomentar el diálogo entre niñas y mujeres investigadoras. Esto se logra seleccionando los canales adecuados para cada audiencia, desde revistas científicas hasta redes sociales y medios audiovisuales. Adaptar los mensajes a investigadoras, financiadores y la sociedad en general asegura que la información llegue de manera efectiva a todos los interesados. La divulgación en revistas y paneles especializados permite resaltar los descubrimientos más relevantes, utilizando artículos y murales informativos como herramientas clave.
Para impulsar el avance científico y promover el papel de las mujeres en la ciencia, es crucial contar con una comunicación viva y dinámica
Además, se debe fomentar vocaciones científicas entre las jóvenes, creando un semillero de talento para el futuro. La retención del talento femenino en la ciencia es esencial para evitar la fuga de conocimiento a otros sectores o países. Es fundamental que las mujeres científicas encuentren un entorno de apoyo que les permita desarrollarse profesionalmente y contribuir al avance de la ciencia. Así, se garantiza una comunidad científica diversa e inclusiva, capaz de enfrentar los desafíos del futuro con innovación y creatividad.
Este año, en el décimo aniversario de la efeméride, se están desarrollando diversas iniciativas en nuestro país para visibilizar la labor de las mujeres en la ciencia. Estas incluyen eventos, certámenes, campañas en redes sociales y podcasts, todos ellos diseñados para impulsar la participación femenina en el ámbito científico.
Esta conmemoración no solo es un homenaje, sino también un llamamiento a la acción. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), junto con ONU Mujeres y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), continúan impulsando iniciativas que promuevan la equidad de género en la ciencia. La plena incorporación de la mujer en este campo no es solo un derecho, sino una necesidad para el progreso global.








