Redacción
La atención de emergencias pediátricas representa un desafío para los profesionales sanitarios, especialmente por la necesidad de ajustar dosis de medicamentos según el peso del paciente. Sendoa Ballesteros Peña, coordinador del grupo de investigación Enfermería Clínica y Salud Comunitaria del Instituto de Investigación Sanitaria Biobizkaia (Barakaldo, Bizkaia) y profesor asociado en la Facultad de Medicina y Enfermería de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), explica en esta entrevista cómo nació la Cinta Bilbao, una herramienta de apoyo en la toma de decisiones críticas en urgencias pediátricas que aumenta la seguridad en la práctica clínica.
¿Qué es Cinta Bilbao y cómo surge la idea de impulsar este proyecto de investigación?
Durante mis años como enfermero asistencial de urgencias y emergencias, la atención de emergencias pediátricas era sumamente estresante. Ya no únicamente por los efectos emocionales que se generan al trabajar con niños, sino por aspectos prácticos y clínicos. La titulación de dosis de medicamentos en pediatría, para quienes no trabajamos habitualmente en este campo, es compleja, ya que requiere, entre otras cosas, conocer o estimar el peso del paciente.
“El diseño se basa en datos reales de población española y es adaptable a otras regiones del mundo”
Éramos perfectamente conscientes que, eso de tener que estimar el peso de paciente, era algo muy subjetivo y que se prestaba a variabilidad y error. En una emergencia, a veces, puedes contar con la información que ofrecen los padres, pero nunca vas a poder emplear una herramienta de medida de peso objetiva. Y por eso, nos planteamos evaluar, de entre todas las herramientas y estrategias de estimación de peso que la literatura ofrece, cuál era la más válida y precisa.
Con el objetivo de seleccionar la mejor estrategia de estimación de peso, elaboramos un proyecto de investigación donde comparamos los pesos estimados mediante diversas herramientas y el peso real de niños que acudían a urgencias. Pero los resultados no fueron los esperados: absolutamente todas las estrategias y herramientas de estimación de peso que evaluamos en población pediátrica española no eran válidos y utilizarlos para la toma de decisiones clínicas suponía una práctica insegura para el paciente.
El conocimiento acumulado durante todo ese proceso nos hizo hipotetizar que las características antropométricas de los pacientes eran distintas en función de su origen geográfico o racial y, empleando datos masivos de antropometría de niños de Bilbao (como estándar de población española), comenzamos a desarrollar una herramienta de predicción de peso mediante Inteligencia Artificial, en colaboración con ingenieros de la Universidad del País Vasco.
Esta herramienta nos permitía estimar, con más precisión que ninguna otra, el peso del niño a partir de dos variables más fáciles de conseguir en una situación de emergencia: la estatura y la complexión física.
Como debíamos buscar un formato que pudiese ser empleado en cualquier circunstancia (sin depender de un ordenador), trasladamos las estimaciones de peso que nos ofrecía la nueva herramienta a una cinta métrica, estratificada por complexión física. Y así nació la Cinta Bilbao, un dispositivo que permite estimar con seguridad el peso de un niño extendiendo la cinta desde sus pies a su cabeza.
«El margen de error de la Cinta Bilbao es significativamente menor que el de los sistemas tradicionales y otorga mayor seguridad clínica»
¿Qué resultados han obtenido en estos años y qué beneficios presenta en las urgencias pediátricas?
Los resultados de validación clínica nos indican que, en población española, la Cinta Bilbao es capaz de estimar el peso con un margen de error con respecto al peso real inferior al 10% en el 75% de las mediciones, e inferior al 20% en el 97% de los casos. Estos márgenes de error son significativamente mejores que los que se hubiesen obtenido al aplicar otros sistemas tradicionales y otorgan seguridad durante el proceso de toma de decisiones clínicas.
¿Por qué es tan relevante contar con herramientas en la medición del peso en pacientes pediátricos?
La mayor parte de las medicaciones que se administran en emergencias pediátricas deben ajustarse según el peso del paciente. Infraestimar un peso puede suponer administrar una dosis de medicamento que no alcance su objetivo terapéutico, y sobreestimarla puede incurrir en la aparición de efectos adversos.
«La Cinta Bilbao permite disminuir el riesgo de error que puedan tener los profesionales sanitarios a la hora de titular dosis de medicamentos peso-dependientes en situaciones de emergencia»
La Cinta Bilbao permite disminuir el riesgo de error que puedan tener los profesionales sanitarios a la hora de titular dosis de medicamentos peso-dependientes en situaciones de emergencia, evitando que se tomen decisiones de manera subjetiva, y pueda hacerse de manera estandarizada, determinando la medida correcta para cada paciente.
¿En qué punto se encuentra actualmente el proyecto? ¿Qué otras herramientas similares a esta se podrían incorporar a las urgencias pediátricas?
El diseño de la cinta cuenta con una patente europea que ya ha sido transferida a una empresa del sector de materiales médicos. Actualmente, se encuentra en proceso de certificación del marcado CE, al ser considerado, según la legislación vigente, como dispositivo médico.
«El carácter interdisciplinar del equipo ha sido clave para el éxito del proyecto»
Además, partiendo del know how adquirido en la elaboración de esta herramienta, actualmente trabajamos en la adaptación de los valores de la cinta en población latinoamericana. Confiamos en que los resultados sean igual de satisfactorios y podamos ir adaptando el instrumento a otras poblaciones del mundo.
¿Qué relevancia cree que tienen este tipo de proyectos de investigación? ¿Cómo cree que pueden inspirar a otros profesionales de la enfermería a poner en marcha o participar en este tipo de iniciativas dentro de sus áreas de interés?
Creo que existen dos grandes condiciones que han propiciado el éxito de esta iniciativa y que pueden ser extensibles a otros proyectos. La primera es que la identificación del problema y la iniciativa surgen desde las bases de la asistencia clínica. Este hecho garantiza que se trabaja sobre un problema real y cuyo impacto va a incidir directamente sobre ese ámbito.
La segunda radica en el carácter interdisciplinar del equipo de trabajo. Integrar puntos de vista, habilidades y conocimientos de diferentes disciplinas otorga un valor añadido que difícilmente podrá logarse de otra manera.








