Redacción
Un consorcio de investigación formado por Marsi Bionics, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y los Hospitales Universitarios La Paz, 12 de Octubre, Niño Jesús y Gregorio Marañón ha desarrollado Explorer, el primer exoesqueleto pediátrico para uso en entornos cotidianos, permitiendo que niños con alteraciones de la marcha puedan desplazarse en casa, el colegio, el parque y otros espacios.
Este dispositivo surge tras el desarrollo de Atlas 2030, exoesqueleto clínico creado por Marsi Bionics y el CSIC. Elena García Armada, CEO de Marsi Bionics, explicó que Explorer nació ante la demanda de los niños de llevar el exoesqueleto a su vida diaria tras probarlo en entornos hospitalarios.
“Ponerse de pie con un exoesqueleto cambia la perspectiva de los niños, ofreciéndoles autonomía para jugar y participar en su entorno», afirmó García Armada. Además, destacó que Explorer brinda integración social y exploración del mundo a estos menores.
En concreto, el exoesqueleto, en fase de prototipo y pendiente del marcado CE, dispone de cuatro motores que imitan el músculo natural y dos modos de funcionamiento: uno que complementa la fuerza del usuario para caminar y otro que proporciona movimiento continuo. Además, cuenta con un asiento automático que lo convierte en silla de descanso. Explorer evoluciona con el crecimiento de los niños, abarcando de los 2 a los 17 años, favoreciendo su rehabilitación y participación en la vida diaria.
Elena García Armada: “Ponerse de pie con un exoesqueleto cambia la perspectiva de los niños, ofreciéndoles autonomía para jugar y participar en su entorno»
Casi 30 investigadores de hospitales madrileños colaboraron con Marsi Bionics y familias en un ensayo clínico con 50 menores, demostrando la seguridad y eficacia del dispositivo. La Dra. Olga Arroyo, jefa de Rehabilitación del Hospital Gregorio Marañón, destacó que se realizaron ocho sesiones de prueba en domicilios y colegios, con un 53% de uso en interiores y 47% en exteriores, sin efectos adversos graves. Además, subrayó que la colaboración entre empresas y sanitarios es esencial para el futuro de la rehabilitación infantil.
El desarrollo de Explorer ha contado con una inversión de 2,2 millones de euros de los Fondos Europeos Next Generation EU, distribuidos entre Marsi Bionics (903.313 euros, CDTI), CSIC (789.303 euros, Isciii) y los hospitales madrileños (664.072 euros).






