Redacción
Usar hilo dental al menos una vez por semana podría reducir el riesgo de accidente cerebrovascular isquémico, según un estudio preliminar que se presentará en la Conferencia Internacional sobre Accidentes Cerebrovasculares de la Asociación Estadounidense de Accidentes Cerebrovasculares, celebrada en Los Ángeles (Estados Unidos).
«Los hábitos de salud bucal están relacionados con la inflamación y el endurecimiento de las arterias. El uso del hilo dental puede reducir el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular al disminuir las infecciones y la inflamación bucales y fomentar otros hábitos saludables», explica Souvik Sen, presidente del departamento de Neurología del Prisma Health Richland Hospital y autor principal del estudio.
La investigación incluyó 6.258 participantes, que respondieron un cuestionario sobre su salud bucal y general, abarcando factores como presión arterial, diabetes, colesterol, tabaquismo, índice de masa corporal, educación y visitas al dentista. El seguimiento comenzó en 1987 y continúa en la actualidad.
Aquellos que usaban hilo dental tenían un 22% menos riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular isquémico, un 44% menos riesgo de ictus cardioembólico y un 12% menos riesgo de desarrollar fibrilación auricular
Durante 25 años de seguimiento, se registraron 434 accidentes cerebrovasculares, con distintas causas: 147 por coágulos en arterias grandes, 97 de origen cardioembólico y 95 por endurecimiento de arterias pequeñas. Además, 1.291 participantes desarrollaron fibrilación auricular. El análisis reveló que aquellos que usaban hilo dental tenían un 22% menos riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular isquémico, un 44% menos riesgo de ictus cardioembólico y un 12% menos riesgo de desarrollar fibrilación auricular.
El estudio también destacó que estos beneficios eran independientes del cepillado de dientes y visitas al dentista, lo que sugiere que el uso del hilo dental es un factor clave en la prevención. «El uso del hilo dental es fácil de adoptar, asequible y accesible en todas partes, lo que puede ser útil para quienes perciben el cuidado dental como costoso», afirma Sen.
Los autores señalan que existen limitaciones en el estudio, ya que los datos se basaron en autoinformes y no incluyen un seguimiento detallado de los hábitos de higiene oral. El Dr. Daniel T. Lackland, director de la división de Neurociencias Traslacionales y Estudios Poblacionales del departamento de Neurología de la Universidad de Medicina del Sur de Carolina, afirma que «con más investigaciones, las prácticas de salud dental podrían posiblemente incorporarse a los ‘ocho factores esenciales de la vida’, que incluyen la dieta, la actividad física, la exposición a la nicotina, el sueño, el índice de masa corporal, la presión arterial, la glucosa en sangre y los lípidos en sangre».







