Redacción
Las enfermedades hepáticas representan ya la tercera causa de muerte prematura en España y la segunda causa de años de vida laboral perdidos, solo por detrás de las enfermedades cardiovasculares. Además, ha aumentado sustancialmente el número de personas menores de 30 años que padecen cirrosis. Estos son algunos de los datos que se han comunicado durante la presentación del 50º Congreso Nacional de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), que está teniendo lugar en Madrid desde este miércoles 26 hasta el 28 de febrero y al que se estima que asistan alrededor de 1.000 expertos.
Las enfermedades hepáticas representan ya la tercera causa de muerte prematura en España y la segunda causa de años de vida laboral perdidos
“Hace unos años, encontrar a una persona menor de 30 años con cirrosis era algo excepcional, hoy no lo es en absoluto y cada vez lo va a ser menos, si no le ponemos remedio”, ha afirmado hoy el presidente de la AEEH, Manuel Romero. Por ello, dos de los puntos en los que la asociación pone el foco son la necesidad de adoptar hábitos saludables para revertir una tendencia que está al alza o la importancia de implementar cribados en personas con factores de riesgo como el consumo habitual de alcohol, diabetes, obesidad o transaminasas alteradas.
En este sentido, los hepatólogos ponen de relieve la importancia de, además de reducir el consumo de alcohol, evitar el sedentarismo y seguir un estilo de nutrición saludable.
Aumento de casos de hígado graso
Entre los temas que más preocupan a los especialistas en la actualidad se encuentra la creciente prevalencia de la esteatosis hepática metabólica, comúnmente conocida como hígado graso, patología ligada a la obesidad y la diabetes tipo 2. Y es que, el hígado graso es ya la patología hepática más prevalente en España, estimándose que afecta a tres de cada diez españoles.
Por otra parte, los hepatólogos también advierten del incremento de casos de enfermedad hepática relacionada con el consumo de alcohol, cuya prevalencia se ha disparado en España de la misma manera que sucede en Europa y con un impacto cada vez mayor a edades tempranas. A este respecto destacan que los preocupantes datos sobre consumo de alcohol son los que motivan el aumento de casos de esta patología.
Los especialistas advierten del incremento de casos de patologías como el hígado graso y la hepatitis asociada al alcohol
Y es que, Europa es la región con mayor consumo de alcohol del mundo, con un consumo medio de 9,2 litros de alcohol al año, y España uno de los mayores consumidores de Europa, con un consumo medio de 11 litros por persona/año. Los especialistas se muestran preocupados por los patrones de consumo de los jóvenes con prácticas como el ‘binge drinking’ o grandes ingestas de alcohol en pocas horas, acción que estos realizan con frecuencia y que puede ser más perjudicial para la salud hepática que un consumo moderado. No obstante, los expertos señalan que cada vez está más extendida la falsa convicción de que un consumo puntual, aunque desmesurado, tiene menos riesgos.
Coste-eficacia de los cribados
De hecho, el hígado graso y la hepatitis por alcohol han desplazado ya a las hepatitis virales como principal causa de cirrosis, cáncer de hígado e indicación de trasplante hepático. Esto ha provocado un descenso acusado en la edad de la población afectada por patologías hepáticas y consecuentemente, un mayor gasto de recursos del sistema sanitario. Por ello, los especialistas incidan en que el cribado por factores de riesgo está respaldado también por razones de coste-eficacia, dado que un paciente que se diagnostica a tiempo tiene un pronóstico mucho mejor.
La gran dificultad, además, para el diagnóstico temprano de las patologías del hígado es que son enfermedades silentes: sus síntomas son inespecíficos y no se manifiestan hasta que el hígado presenta un daño elevado.
“Por eso mismo, es fundamental cribar siempre que existan factores de riesgo”, explica Manuel Romero. “El diagnóstico temprano es crucial a fin de diseñar intervenciones que cambien completamente el pronóstico de la enfermedad, pues el cambio en la dieta y la actividad física dirigida en pacientes con enfermedad hepática metabólica permite revertir la enfermedad en más del 80% de los casos», señala el presidente de la AEEH, subrayando además que el cese de consumo de alcohol puede contrarrestar los efectos de la enfermedad hepática en la mayoría de los casos y mejorar el pronóstico.
Para revertir la tendencia de incremento de casos en enfermedades hepáticas, los especialistas ponen el foco en los cribados y la prevención de factores de riesgo
Así, además de en los cribados, los hepatólogos insisten en la prevención, abogando por un cambio en los hábitos de vida relacionados con el incremento de la incidencia de las enfermedades hepáticas no víricas, recalcando la necesidad de abordar el consumo de alcohol en edades tempranas.
También, otro de los puntos a destacar en prevención es el de los hábitos relacionados con el sedentarismo y la obesidad, los cuales están detrás de la progresión del hígado graso, que afecta ya a más de 10 millones de españoles, de los que cerca de dos millones presentarían inflamación del hígado (esteatohepatitis) y, de ellos, 400.0000 presentarían ya una cirrosis hepática.
“La mayoría de las enfermedades del hígado pueden prevenirse y para lograrlo hay que aumentar el nivel de conocimiento de la población y particularmente de los jóvenes de los factores que ponen en riesgo la salud de su hígado, de los problemas a los que se exponen y de cómo evitarlos”, ha afirmado el presidente de la AEEH, Manuel Romero.









