Redacción
Un estudio del Hospital Universitario Central de Asturias ha mostrado que el número de pacientes con hepatitis B nacidos en España ha caído a la mitad en las últimas dos décadas, un periodo en el que también se ha incrementado la edad media de las personas con esta enfermedad.
Los nacidos en España entre 1985 y 2004, el grupo A del estudio, representaban el 95% de los casos, mientras que esta cifra ha descendido hasta el 46% entre aquellos nacidos entre 2005 y 2024, que forman el grupo B.
En las dos últimas décadas, la edad media de las personas con hepatitis B ha sido de 52 años, frente a los 35 años de media en las dos décadas anteriores, entre 1985 y 2004
Aquellos atendidos en el grupo A presentaban una edad media de 35 años, mientras que los pertenecientes al grupo B tenían una edad media de 52; en total se analizó a 1.589 pacientes, 911 del grupo A y 678 del B.
La investigación también ha demostrado un aumento de la edad de los pacientes, una modificación de los mecanismos de transmisión y la causa del diagnóstico, además de reducirse la tasa de coinfecciones con otros virus, todo ello «como consecuencia de modificaciones en los hábitos y de la implementación de los programas de vacunación».
También se detecta un cambio en los mecanismos de transmisión: caen a la mitad o menos, los casos de contagio de hepatitis B por consumo de drogas por vía parenteral y mediante sexo entre hombres
Entre los cambios en los mecanismos de transmisión, los investigadores han comprobado que el consumo de drogas por vía parenteral fue mucho más frecuente en los pacientes de antes de 2005 (9,8%) que en los tratados durante los últimos veinte años (4,8%), mientras que el sexo entre hombres fue una causa mucho más frecuente en este último grupo (9,6% frente al 3,8%).
Respecto a los cambios en el diagnóstico, la donación de sangre y el estudio familiar resultaron más frecuentes en el grupo A que en el B, predominando el género masculino y no sin diferencias en la proporción de pacientes con infección activa.
El estudio ha mostrado una «importante reducción» de la tasa de coinfecciones con otros tipos de hepatitis o con VIH
Asimismo, el estudio ha mostrado una «importante reducción» de la tasa de coinfecciones, y es que un 12,3% de los pacientes del grupo A presentaban una coinfección de hepatitis C, frente al 5,5% del grupo B; un 8,1% del grupo A presentaba una coinfección con el virus de la hepatitis D, frente al 3,2% del grupo B; y un 12,1% del grupo A presentaba una coinfección con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), frente al 6,9% del grupo B.
Además, los niveles de transaminasas iniciales, que miden el daño hepático, fueron más altos en el grupo A que en el grupo B, aunque no hubo diferencias en la proporción de pacientes que inicialmente presentaban cirrosis.









