Anuario 2024 iSanidad
Julián Zabala, CEO de Alabra
El año pasado, en este mismo anuario en el que me siento muy honrado de participar, planteaba que el sector sanitario tenía ante sí el reto de capitalizar la tendencia social de valorar y priorizar todo lo relacionado con la salud. Aunque el reto sigue vigente un año después, los líderes del sector lo están asumiendo con determinación.
La comunicación en salud crece en importancia, volumen y actividad. Por un lado, cada vez son más las entidades involucradas en el cuidado de las personas: la industria farmacéutica, la de tecnología sanitaria, las corporaciones de gestión asistencial y hospitalaria, las compañías de seguros, las instituciones públicas, las asociaciones profesionales y de pacientes o las empresas dedicadas al bienestar y la nutrición, entre otras muchas, han ido incrementándose con los años.
Por otra parte, el concepto salud ya no pertenece en exclusiva al sector sanitario. La salud se ha convertido un vector de comunicación de referencia para el resto de ámbitos económicos. Empresas de consumo, de tecnología, de alimentación, de deporte y otras tantas acuden de forma creciente a este territorio conceptual para integrarlo en sus narrativas, en muchos casos, convirtiéndolo en el eje de su discurso o en la piedra angular de su propósito corporativo.
«El concepto salud ya no pertenece en exclusiva al sector sanitario. La salud se ha convertido un vector de comunicación de referencia para el resto de ámbitos económicos»
En este escenario en el que la salud, desde una perspectiva abstracta y global, ha tomado semejante relevancia, el necesario paso adelante que ya se atisba entre las empresas más adelantadas se asienta sobre dos pilares: la transversalidad y la creatividad.
La comunicación, en términos contemporáneos, no distingue fronteras entre medios de comunicación, acciones de marketing, publicidad y todos los compartimentos y estructuras tradicionales. Hoy supone una apuesta global que impregna toda forma de expresión corporativa, toda forma de aproximarse y relacionarse con los distintos públicos y entornos, externos e internos.
Y uno de los hilos conductores -y, acaso, determinante- de esa transversalidad es la creatividad. La creatividad es consustancial al sector sanitario. Lo es por ambicionar sueños y por encontrar caminos antes imposibles o intransitados. Es fácil distinguir las empresas que no solo la aplican en el producto o el servicio, sino también en la forma de llegar a sus públicos, de crear experiencias, de alimentar su reputación y de conseguir un posicionamiento al que muchas aspiran.
«La creatividad es consustancial al sector sanitario; lo es por ambicionar sueños y por encontrar caminos antes imposibles o intransitados»
La creatividad es el catalizador imprescindible que transforma la visión estratégica en una acción memorable y efectiva. Si la estrategia define qué queremos decir y cómo, la creatividad es el impulso que da forma a ese mensaje, que lo eleva a su máxima expresión. Es la capacidad de encontrar nuevas maneras de transmitir ideas y explorar los canales y formatos más innovadores para captar la atención en un entorno saturado y generar una conexión auténtica y única. La creatividad no sólo es un artefacto estético, sino que aporta relevancia, incrementa la visibilidad y define nuestra influencia.
Cabe destacar que la creatividad ha de estar guiada por un conocimiento profundo del entorno. Sin el bagaje en este sector, el conocimiento de su ecosistema y cosmogonía, puede acabar convirtiéndose en simples fuegos de artificio y acarreando un grave riesgo reputacional y empresarial.
«Si la estrategia define qué queremos decir y cómo, la creatividad es el impulso que da forma a ese mensaje, quAe lo eleva a su máxima expresión»
Sirva como muestra del potencial de la creatividad en la salud (o al revés), que, hace sólo unas semanas, el Club de Creativos (c de c) ha anunciado las secciones oficiales para los Premios Nacionales de Creatividad de 2025, los galardones más prestigiosos en nuestro país, y, por primera vez en su trayectoria, este año se incorpora la categoría de Health. Es un hito, especialmente porque se trata del primer sector con una categoría específica en los premios, demostrando que el concepto ha trascendido al sector y que la creatividad no sólo tiene cabida en el ámbito sanitario, sino que es una herramienta irrenunciable.
En definitiva, la creatividad y la salud se encuentran en un punto de intersección lleno de posibilidades. La salud ofrece a la creatividad un lienzo inabarcable y significativo, un territorio donde las ideas pueden impactar de manera profunda en la vida de las personas. Al mismo tiempo, la creatividad puede liberar todo el potencial del sector, amplificar su voz, transformando sus mensajes y acercándolo aún más a quienes más lo necesitan. Juntas, creatividad y salud forman una alianza única, capaz de redefinir no sólo la comunicación, sino también el impacto que puede tener en nuestra sociedad.











