Impulsar la investigación y formación en menopausia, clave para lograr un abordaje integral e individualizado en cada caso

En el acto 'Hablemos de la menopausia', expertas en la materia han abogado por mejorar el conocimiento e impulsar una atención interdisciplinar, sobre todo en casos con síntomas severos

 

Nieves Sebastián Mongares
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la menopausia como el cese permanente de la menstruación, determinado de manera retrospectiva después de 12 meses consecutivos de amenorrea, sin causas patológicas, habitualmente entre los 40 y 50 años. Pero, más allá de datos conceptuales, queda mucho camino por recorrer sobre lo que es la menopausia y cómo puede afectar a las mujeres a diferentes niveles.

En este contexto, el evento ‘Hablemos de la Menopausia’ impulsado por el Ministerio de Sanidad en el marco del Día Internacional de la Mujer ha contado con mujeres de distintos ámbitos que han abordado los desafíos principales en torno a este asunto. “Hay tantas menopausias como mujeres, cada una tiene una vivencia y los síntomas están muy poco seguidos y acompañados, ha expuesto Mónica García, ministra de Sanidad, durante la presentación del acto.

La matrona María Rengel ha expuesto que, en teoría, esta profesión acompaña a las mujeres en su ciclo reproductivo, pero que también se atiende a mujeres por otros motivos. “Cuando empecé a trabajar en atención primaria detecté que había mucho desconocimiento y empecé a ver las dudas al respecto”, ha señalado Rengel.

Para acompañar cada caso de manera individualizada se deben analizar los síntomas y la afectación para definir si es necesaria terapia farmacológica u otras herramientas

Además, ha destacado que ella vivió la implantación de la terapia hormonal sustitutoria, lo que lo que cree que pudo ser “lesivo” para algunas mujeres puesto que en el momento no se seleccionaba a las mujeres a las que se debía prescribir, sino que se hizo de una manera más generalizada. “No todas las mujeres necesitan terapia hormonal, aunque algunas sí, porque la menopausia es un proceso fisiológico, pero no tiene por qué ser patológico”, ha puntualizado Rengel. Sin embargo, es una opción que puede ser clave para pacientes seleccionadas que la necesiten.

Para Rengel esto pone de relieve otros problemas del sistema sanitario como el hecho de que en ocasiones no se derive a las mujeres con sintomatología a ginecología por la sobrecarga asistencial. “No todas las mujeres necesitan terapia, pero sí que hay casos en los que las mujeres deben ser valoradas por un profesional que determine si lo requiere”, ha valorado la matrona.

En este sentido, ha coincidido con la ministra en que hay una gran diversidad de casos de menopausia, como aquellas que la presentan desde edades precoces o las que tienen afectaciones a diferentes niveles. Siguiendo este hilo ha afirmado que “aunque muchas mejores no necesitan terapia médica, sí precisan de un acompañamiento de profesionales, que pueden empezar en la enfermería con aspectos como pueden ser medir la tensión o llevar un control del peso”. A este respecto ha puesto el foco sobre que “la menopausia es una transición vital con una proporción de casos que cursan de manera patológica, en los que es necesario tener conocimientos sobre ello”. También porque, como ha recordado, más allá del plano físico “es un proceso psicológico y social del que se está empezando a hablar y a visibilizar”.

Las expertas han apuntado que la menopausia es un proceso fisiológico que no tiene por qué ser patológico, pero precisa de profesionales con conocimientos específicos para su abordaje

Con todo ello y más allá de los casos en que sea necesaria la terapia hormonal sustitutoria, Rengel ha abogado por adoptar “un abordaje integral que haga a las mujeres verse capaces de identificar si necesitan apoyo farmacológico u otras herramientas que mejoran la sintomatología, como sacar tiempo para una misma con actividades como la actividad física”.

Por su parte, la fisioterapeuta Tania R. Mangiano, ha puesto el foco en la importancia del realizar un abordaje integral de la menopausia con ginecólogos, matronas, psiquiatras, nutricionistas o el profesional que se necesite en cada caso. “El objetivo es poder acompañar a la que tenga síntomas, llevar a cabo un cambio de paradigma en la menopausia con espacios en atención primaria o incluso en el ámbito laboral”, ha considerado. Para profundizar más en el conocimiento y el manejo que se hace de esta etapa de la vida de las mujeres ha llamado a crear unidades de menopausia en los hospitales y a impulsar la investigación. “Necesitamos unidades que sean multidisciplinares y si hay unidades de este tipo, también se propicia que haya más investigación”.

Por último, Mangiano también ha considerado que deben implantarse programas de formación en ambulatorios y universidades sobre perspectiva de género en salud. “En el siglo XXI me parece increíble que entre el 30 y el 50% de mujeres que acuden a servicios sanitarios estén infradiagnosticadas o mal diagnosticadas”, ha aseverado. En este sentido, tanto en la menopausia como en otras condiciones ha indicado que no se debe naturalizar el dolor, sino que debe mejorarse la empatía y escucha por parte de los profesionales sanitarios para ofrecer la mejor respuesta en cada caso.

La formación en perspectiva de género para profesionales sanitarios puede reducir las cifras de infradiagnóstico o diagnósticos erróneos

Y es que, como ha puesto sobre la mesa Montse Roura, activista sobre menopausia, desde que ella empezó su labor en este campo percibió mucho desconocimiento sobre temas como la menopausia. Para atajarlo, ha expresado la necesidad de “empezar por la educación, cuando se habla de regla, embarazo y posteriormente de menopausia, así como que en ginecología hubiera una mayor especialización sobre la misma como puede ocurrir con la obstetricia”, también, porque, como ha recordado, “existe un 89% de la población con menopausia que sigue sufriendo síntomas severos”.

Durante la clausura del acto, la ministra de Sanidad ha lamentado que “la medicina ha tenido un sesgo histórico”. Con la vista en el presente y el futuro, García ha concluido que “ahora que se habla de medicina personalizada, hay que recordar que la enfermedad de la mujer se ha tratado en cajones como la ansiedad o la fibromialgia, y en el caso de la menopausia, la visión que hay no concuerda con la realidad de muchas mujeres”. Por ello, ha puesto en valor la época de transformación que está sufriendo la medicina, incidiendo en la necesidad de incorporar esta visión para que los avances de la misma lleguen a la población en su totalidad.

 

Podcast

Podcast

Economía

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en