“Realizar una intervención enfermera previa a la intervención quirúrgica reduce el trastorno de la imagen corporal en el paciente”

Natalia Mudarra, supervisora de área funcional de investigación e innovación en el Hospital Universitario Ramón y Cajal

Redacción 
Natalia Mudarra, supervisora de área funcional de investigación e innovación en el Hospital Universitario Ramón y Cajal, ha dedicado su trayectoria investigadora a mejorar la calidad de vida de pacientes oncológicos. Sus estudios, centrados en la imagen corporal de mujeres con cáncer de mama sometidas a mastectomías y pacientes de cáncer de colon con ostomías, han puesto de manifiesto la importancia de la educación sanitaria y el apoyo emocional para afrontar estas complejas situaciones. «Realizar una intervención enfermera previa a la intervención quirúrgica reduce el trastorno de la imagen corporal en el paciente”, subraya. 

Su trayectoria investigadora se ha centrado en imagen corporal en las mujeres con cáncer de mama que se sometían a una cirugía mamaria y en los pacientes con cáncer de colon que se sometían a una ostomía, ¿por qué decidió centrar su investigación en estas áreas?
Mi decisión de centrar la investigación en estas áreas fue por mi trayectoria asistencial. Desde que terminé la carrera he estado trabajando en unidades de oncología. Siempre me ha gustado tener un contacto directo con mis pacientes y conocer todos sus aspectos bio-psico-sociales para poder dar una mejor atención a los mismos. Debido a la cercanía y empatía que mostraba en mi atención sanitaria, puede conocer de primera mano vivencias que sufrían día a día estos pacientes.  

Esta implicación me ayudó a observar la importancia que tenía la familia en ayudar a afrontar la enfermedad y en mejorar la autoestima de los que lo padecían. Igualmente, me comentaban que su imagen corporal afectaba mucho en su calidad de vida y les dificultaba las relaciones sociales y el cómo afrontar la enfermedad.  

“Me planteé un proyecto para ofrecer educación sanitaria y herramientas antes de la cirugía implicando a un familiar directo, para evitar el trastorno de la imagen corporal y mejorar la autoestima” 

En el momento en el que me transmitieron esa información, comencé a investigar y buscar los métodos para poder ayudarles. A los pacientes se les realizaba una mastectomía en el caso del cáncer de mama o una ostomía en el cáncer de colon y no se les explicaba nada de como quedaría su imagen corporal y como se verían después de la misma.  

Además, no se les facilitaban herramientas para poder afrontar la enfermedad, la cirugía y sus secuelas. Por este motivo, me planteé un proyecto para ofrecer educación sanitaria y herramientas antes de la cirugía implicando a un familiar directo, para evitar el trastorno de la imagen corporal y mejorar la autoestima. 

¿Cómo impacta la imagen corporal en la calidad de vida de los pacientes oncológicos?
El trastorno de la imagen corporal es una confusión entre la imagen mental y el yo físico. Este trastorno está relacionado con la expresión de sentimientos, que reflejan una alteración de la visión corporal en cuanto a su aspecto, estructura o función, conductas de evitación, control o reconocimiento del propio cuerpo o respuesta no verbal a cambios reales percibidos.  

Los pacientes lo manifiestan como cambios en su calidad de vida. Por este motivo, tienden a ocultar la parte corporal operada continuamente ante las relaciones sociales; les imposibilita mirase la espejo o tocarse la parte afectada, lo que ocasiona un cambio a la hora de cuidar su propio cuerpo; continuos sentimientos negativos sobre su cuerpo y preocupación por el cambio, lo cual provoca un estado de ánimo bajo que no les permite disfrutar de otros momentos de la vida; despersonalización de una parte del cuerpo lo que provoca pérdida del propio yo y dificultad a la hora de relacionarse de manera social y laboral por el miedo a que dirán y como les verán.  

“El trastorno de la imagen corporal es una confusión entre la imagen mental y el yo físico” 

¿Cuáles son las principales conclusiones de su tesis doctoral?
La investigación concluye que acudir con un familiar a la intervención enfermera previa a la cirugía reduce el trastorno de la imagen corporal. Además, realizar una intervención enfermera previa a la intervención quirúrgica reduce el trastorno de la imagen corporal en el paciente, mejora la autoestima y la sintomatología de mama y brazo. 

¿Qué papel tiene la formación sanitaria de estos pacientes? 
El papel de aportar una educación sanitaria y una preparación psicológica antes de la cirugía aporta herramientas para prevenir el trastorno de la imagen corporal, aumentar la autoestima, aporta un equilibrio a las características estresantes de la cirugía y disminuye la ansiedad de esta. 

 Cada una de las etapas de la formación sanitaria aporta un papel distinto. Durante la primera fase o fase de impacto estos sujetos experimentaban una profunda impresión emocional tras conocer el diagnóstico, que podía generar reacciones de intensa ansiedad. El papel que aporta la enfermería en esta fase es afrontar su nueva situación y su reciente diagnostico mediante información de su enfermedad y tratamiento.  

“Acudir con un familiar a la intervención enfermera previa a la cirugía reduce el trastorno de la imagen corporal”   

En la segunda fase o fase de afrontamiento, las pacientes comienzan a ser conscientes de su enfermedad y los futuros cambios que sufrirán en su cuerpo. Aparecen reacciones de miedo, rabia, ira, negación, etc. El papel que aporta la enfermería en esta segunda fase es mostrar experiencias vividas por otros individuos e imágenes y cirugías similares a las que se van a someter, posibles cambios y secuelas que podrían derivar a nivel laboral, familiar, social e individual. De esta manera, saben a lo que se pueden enfrentar y se buscan herramientas de afrontamiento para que no afecte en su imagen ni en su calidad de vida. 

 En la tercera fase o fase de adaptación a la nueva situación se produce una disminución de las reacciones emocionales previas, siendo el paciente capaz de poner en marcha los recursos aprendidos para disminuir su malestar psicológico. En esta fase se explican los métodos de afrontamiento existentes para prevenir el trastorno de la imagen corporal y para disminuir o evitar los posibles efectos secundarios de la enfermedad y cirugía. 

 La cuarta fase sería el cierre de intervención. Los pacientes durante todas sus fases pueden vivir momentos de ansiedad, ira, miedo, enfado y ánimo deprimido. En cada una de ellas es fundamental tener herramientas para aliviar estos estados anímicos como realizar talleres de relajación con respiraciones abdominales y mindfulness. 

¿Cuenta la investigación enfermera con suficiente reconocimiento en nuestro país?
En los últimos años el reconocimiento de la investigación enfermera en nuestra sociedad ha sido muy escaso. Hoy en día, la enfermería ha ido abriendo camino para alcanzar un lugar donde se reconozca la necesidad de integrar la investigación en cuidados en las políticas de investigación y, por tanto, en las estrategias de financiación, y donde no se cuestione continuamente su competencia investigadora.  

“En los últimos años el reconocimiento de la investigación enfermera en nuestra sociedad ha sido muy escaso” 

En ese sentido, cabe destacar, que, aunque inicialmente la incorporación de Grupos de Investigación en Enfermería en los IIS acreditados fue muy escasa, en los últimos años, ha habido una incorporación exponencial de nuevos grupos, lo que indica el reconocimiento de las competencias investigadoras de las enfermeras y su reconocimiento de su capacitación para contribuir a dar respuestas a los problemas de salud de la población. Igualmente, en la actualidad tanto las direcciones de enfermería como las gerencias de los centros sanitarios tienen a dar un apoyo prioritario a la investigación enfermera, lo cual ayuda a este crecimiento y reconocimiento en la sociedad y en nuestro país.  

En colaboración con el Codem

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