Redacción
Los implantes dentales colocados hace casi cuarenta años siguen funcionando de manera óptima, según un estudio de la Universidad de Gotemburgo (Suecia) que se ha publicado en Clinical Implant Dentistry and Related Research. La investigación confirma la durabilidad y estabilidad de los implantes dentales unitarios, un hallazgo que refuerza el papel de esta técnica como solución a largo plazo en la rehabilitación oral.
Este trabajo es el estudio de seguimiento más prolongado realizado hasta la fecha sobre implantes dentales unitarios, basándose en un grupo de pacientes que recibieron estos dispositivos entre 1982 y 1985. Los implantes utilizados fueron desarrollados por el profesor Per-Ingvar Brånemark, pionero de la osteointegración, que revolucionó el tratamiento de la pérdida dental con el uso de titanio.
Se trata del estudio de seguimiento más extenso del mundo hasta el momento sobre implantes dentales unitarios
De los 16 pacientes iniciales, 13 participaron en el seguimiento, que se llevó a cabo en la Clínica Brånemark, del Servicio Dental Público de Västra Götaland. En total, estos pacientes recibieron 18 implantes. Según Sargon Barkarmo, protésico dental y profesor titular de la Universidad de Gotemburgo, “es impresionante que los implantes individuales funcionen tan bien después de tanto tiempo. Los resultados muestran que los implantes permanecen estables y que la pérdida ósea a su alrededor prácticamente no varía tras cuarenta años”.
Los implantes, que consisten en raíces dentales artificiales de titanio fijadas quirúrgicamente en el hueso maxilar, demostraron un alto nivel de integración y estabilidad. Sin embargo, las coronas dentales colocadas sobre estos implantes presentaron una vida útil más limitada. En el seguimiento a los cuarenta años, solo el 60% de las coronas originales permanecía en uso, habiendo sido muchas de ellas reemplazadas, principalmente por razones estéticas.
El estudio muestra que solo el 60% de las coronas originales permanecen en uso después de cuatro décadas, aunque la mayoría de ellas se reemplazaron por razones estéticas
Jan Kowar, protésico dental y coautor del estudio, apunta que “el estudio muestra que las coronas se reemplazaron principalmente por motivos estéticos, no por fallos técnicos. En el futuro, los tratamientos con implantes podrían mejorarse aún más gracias al desarrollo de nuevos materiales para coronas”.
El estudio señala que, pese a la eficacia demostrada de los sistemas de implantes más antiguos, muchos han desaparecido del mercado debido a la rápida introducción de nuevos modelos. En este sentido, los investigadores destacan la importancia de seguir evaluando los sistemas actuales a largo plazo, especialmente aquellos que aceleran los tiempos de tratamiento y cicatrización.
“Hoy en día, se utilizan con frecuencia métodos que aceleran el tratamiento y la curación. Estos enfoques requieren un seguimiento a largo plazo para garantizar resultados igualmente duraderos”, concluye Sargon Barkarmo.









