Redacción
El Hospital Universitario Rey Juan Carlos ha celebrado la cuarta edición del taller La radioterapia, un aliado contra el cáncer. La jornada, abarcó las indicaciones, tipos y evolución de la tecnología en este tipo de tratamiento, con el objetivo de informar a pacientes, familiares y profesionales sanitarios, pues aproximadamente el 70% de las personas con cáncer recibe este tratamiento en algún punto de la enfermedad.
La Dra. Pilar María Samper Ots, jefa del Servicio de Oncología Radioterápica del centro, señaló que la técnica «tiene una eficacia demostrada y cada vez es más segura gracias a la precisión de las nuevas tecnologías, que permiten ofrecer mejores resultados con menor toxicidad». La especialista subraya, además, que, gracias a los avances tecnológicos actuales, resulta cada vez más segura y precisa, logrando mejores resultados con menor toxicidad.
Durante el taller, los participantes pudieron conocer cómo funciona la radioterapia y qué efectos produce sobre las células tumorales. La radioterapia utiliza radiación ionizante, que actúa sobre las células cancerosas generando cambios químicos capaces de alterar su funcionamiento. Estos cambios pueden ser transitorios, provocando alteraciones reversibles en la actividad celular, o más profundos, afectando directamente al ADN. Tal como explicó la Dra. Samper, esta radiación puede provocar desde daños leves, que las células pueden reparar, hasta daños graves, capaces de desencadenar mutaciones o incluso la muerte celular. Esta capacidad para destruir selectivamente las células cancerosas minimizando el daño a los tejidos sanos es clave para la eficacia de la radioterapia, insistió la especialista.
La capacidad para destruir selectivamente las células cancerosas minimizando el daño a los tejidos sanos es clave para la eficacia de la radioterapia
La Dra. Samper también detalló que existen principalmente dos formas de administración de esta terapia: la radioterapia externa, en la que la radiación se dirige hacia el tumor desde fuera del cuerpo mediante aceleradores lineales de gran precisión; y la braquiterapia, en la que la fuente radiactiva se coloca directamente dentro o muy cerca del tumor. Asimismo, la especialista señaló que la radioterapia puede tener diferentes objetivos según cada caso.
Entre ellos, curar tumores localizados mediante un tratamiento radical, aplicarse tras la cirugía como tratamiento adyuvante para eliminar posibles células cancerosas residuales, o utilizarse como tratamiento paliativo para aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida de pacientes en fases avanzadas de la enfermedad.
El proceso del tratamiento comienza siempre con una evaluación médica exhaustiva y una simulación mediante técnicas de imagen avanzadas, como la tomografía computarizada (TAC) o la tomografía por emisión de positrones (PET-TAC). La planificación personalizada llevada a cabo por los radiofísicos permite administrar la dosis exacta necesaria al tumor, evitando superar los límites de tolerancia de los órganos cercanos. Ello disminuye considerablemente el riesgo de efectos secundarios. Tras esta planificación, el paciente inicia un tratamiento diseñado específicamente según sus necesidades.
El centro dispone de dos aceleradores lineales de alta precisión para radioterapia externa y un equipo de braquiterapia de alta tasa de dosis
El Servicio de Oncología Radioterápica del hospital cuenta con equipamiento de última generación que garantiza una alta precisión en los tratamientos, permitiendo adaptarlos a cada paciente. En este sentido, la Dra. Samper destacó que el centro dispone de dos aceleradores lineales de alta precisión para radioterapia externa y un equipo de braquiterapia de alta tasa de dosis. Además, cuenta también con sistemas avanzados de simulación con TAC y PET-TAC para asegurar una planificación detallada y segura.
Entre las técnicas de irradiación empleadas se encuentran la radioterapia conformada en 3D, la radioterapia de intensidad modulada (IMRT), la arcoterapia volumétrica (VMAT), la radioterapia estereotáxica corporal (SBRT), la radiocirugía y la radioterapia estereotáxica craneal. Para garantizar un posicionamiento preciso y seguro durante el tratamiento, el hospital utiliza tecnologías como la radioterapia guiada por imagen (IGRT) y la radioterapia guiada por superficie (SGRT), que permiten maximizar la eficacia del tratamiento y minimizar el impacto en los tejidos sanos circundantes.
Los pacientes reciben seguimiento médico semanal para evaluar su evolución clínica y ajustar el tratamiento en caso necesario
Durante todo el proceso terapéutico, los pacientes reciben seguimiento médico semanal para evaluar su evolución clínica y ajustar el tratamiento en caso necesario. Además, el equipo médico ofrece recomendaciones específicas para reducir al mínimo los efectos secundarios y mejorar el bienestar general de los pacientes.
A través de iniciativas como este taller, el Hospital Universitario Rey Juan Carlos reafirma su compromiso con la divulgación científica y la formación en oncología, proporcionando información esencial a la sociedad sobre el cáncer y sus tratamientos, y convirtiéndose en un punto de referencia donde pacientes y familiares pueden resolver dudas y recibir conocimientos actualizados.










