Anuario iSanidad 2024
Matilde Sánchez Reyes, presidenta de la Federación de Distribuidores Farmacéuticos (Fedifar)
Dentro del Sistema Nacional de Salud, cuyo propósito es garantizar la salud y el bienestar de los ciudadanos, la distribución farmacéutica de gama completa desempeña un papel esencial, al asegurar que todas las referencias de los medicamentos y productos sanitarios de los laboratorios lleguen a cualquier rincón del país. Se trata de un modelo de distribución capaz de abastecer a las 22.222 farmacias comunitarias varias veces al día, incluso las que se ubican en pequeñas y remotas localidades, una actividad de gran impacto sanitario que asegura el acceso equitativo de los ciudadanos a tratamientos esenciales y contribuye a la prosperidad y sostenibilidad del sistema en su conjunto.
Los mayoristas farmacéuticos de gama completa, representados por la Federación de Distribuidores Farmacéuticos (Fedifar), son una pieza clave en la cadena de suministro del medicamento, actuando como enlace entre laboratorios y farmacias. Su labor, compleja y altamente eficiente, implica la adquisición, almacenamiento y custodia de medicamentos, así como su distribución en condiciones óptimas de calidad y seguridad. Un proceso sustentado por una red de 147 almacenes con tecnología de robotización de vanguardia y una capacidad logística contrastada: 4.300 rutas (más de 300.000 kilómetros diarios) que aseguran que los 280.000 pedidos diarios procedentes de las farmacias lleguen a su destino en un promedio de menos de tres horas desde su realización. Este nivel de eficiencia es especialmente crítico en situaciones de emergencia sanitaria, como quedó demostrado durante la pandemia, cuando se garantizó en todo momento el abastecimiento en un contexto de extrema dificultad.
«Las reformas legislativas en curso a nivel europeo y nacional representan una oportunidad para reconocer la importancia estratégica del sector y para diferenciar normativamente la gama completa de otros operadores»
Sin embargo, la relevancia del sector trasciende los estrictamente sanitario y, por ejemplo, extiende su impacto a la cohesión social territorial del país. Es un hecho que, en áreas rurales y municipios con riesgo de despoblación, las farmacias suelen ser el único punto de acceso a servicios sanitarios esenciales, una red capilar cuyo mantenimiento depende del suministro continuo que aseguran las empresas de distribución farmacéutica de gama completa. Gracias a este vínculo se refuerza el arraigo poblacional, se fomenta la equidad territorial y se consolida del papel de las farmacias como pilares de apoyo sociosanitario allí donde otros servicios no llegan con la misma frecuencia ni regularidad.
Asimismo, el sector realiza una valiosa contribución a la economía española. Con una facturación anual cercana a los 13.000 millones de euros y la generación de más de 21.000 empleos (entre directos, indirectos e inducidos), los mayoristas farmacéuticos de gama completa aportan 1.270 millones de euros en valor añadido a la economía nacional. Este dinamismo se refleja también en inversiones constantes en nuevos almacenes y en sistemas logísticos avanzados, siempre con el objetivo de optimizar la calidad y eficiencia del servicio.

Iniciamos un nuevo año en el que la distribución farmacéutica de gama completa se enfrenta a retos importantes para seguir aportando valor a la sociedad. Las reformas legislativas en curso, tanto a nivel europeo como nacional, representan una oportunidad para reconocer la importancia estratégica del sector y para diferenciar normativamente la gama completa de otros operadores que actúan en el mercado con la misma licencia. Este reconocimiento es crucial para proteger la actividad de unas empresas que garantizan un sistema de salud equitativo, cohesionado y sostenible, y que son una pieza fundamental para salvaguardar la salud de los ciudadanos.







