Redacción
Un equipo internacional de investigadores liderado por John A. Rogers ha desarrollado un prototipo de marcapasos, del tamaño de un grano de arroz, que podrá implantarse de manera percutánea y administración endovascular. Así lo recoge un artículo publicado en Nature que además pone de manifiesto que este dispositivo cuenta con una fuente de alimentación integrada y que es reabsorbible por el propio organismo una vez su uso deja de ser necesario. Estas dos características, su tamaño y su desintegración una vez ‘caduca’, abren la puerta a técnicas mucho menos invasivas en personas que necesitan este tipo de dispositivos.
Este marcapasos precisa de la conexión con un dispositivo inalámbrico con interfaz cutánea que permite un funcionamiento autónomo en circuito cerrado al detectar arritimias. Además, existen líneas de investigación abiertas que apuntan a la combinación de dispositivos de esta tipología en determinadas afecciones cardiacas; uno de los ejemplos en que esta suma de marcapasos puede aportar beneficios es en el contexto de sistemas de reemplazo valvular aórtico transcatéter, para ofrecer soluciones únicas que abordan el riesgo de bloqueo auriculoventricular tras cirugías.
El Dr. Julián Pérez-Villacastín, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y expresidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), señala que “en España se implantan cada año más de 40.000 marcapasos”. Estos dispositivos se implantan para que el latido cardiaco no se detenga en personas que tienen alteraciones en la ‘instalación eléctrica’ de su corazón.
El Dr. Pérez Villacastín explica que el tamaño de estos marcapasos se ha reducido progresivamente e incluso existen marcapasos actualmente que no necesitan cables y se implantan directamente dentro del corazón
Respecto a la evolución de estos dispositivos, el Dr. Pérez Villacastín apunta que “su tamaño se ha ido reduciendo progresivamente e incluso existen marcapasos actuales que no necesitan cables y se implantan directamente dentro del corazón”. “Pero todos conllevan riesgos y todavía tienen que ser reemplazados cuando caduca su batería”, precisa.
En cuanto a las dimensiones, el Dr. David Filgueiras, jefe del Grupo Desarrollo Avanzado sobre Mecanismos y Terapias de las Arritmias del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), cardiólogo del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos y miembro del CIBERCV, especifica que “no supera los 3,5 mm en su eje más largo y es, en conjunto, 23 veces más pequeño que cualquier otro dispositivo absorbible desarrollado hasta la fecha”.
Por ello, el Dr. Pérez Villacastín señala que “este trabajo presenta un prototipo excepcional”. Entre las razones resalta que “primero, es una miniatura, la cual podrá ser transportada utilizando catéteres, hasta ser implantada en las paredes del corazón”. Otra razón a la que se refiere es que “la forma en la que se generan los impulsos eléctricos es absolutamente original; esto abre la posibilidad de poder implantar varios dispositivos que estimulen el corazón de forma simultánea, aumentando la eficacia de la concentración”.
La tecnología de este marcapasos abre la puerta a combinar diferentes dispositivos que estimulen la eficacia del corazón de forma simultánea
No obstante, el Dr. Pérez Villacastín incide en que “este prototipo es espectacular”, aunque remarcando que “a nadie se le olvide que se trata de un prototipo experimental”. “La idea es brillante, pero tendrán que pasar años para que esta tecnología pueda llegar a implantarse en seres humanos con las suficientes garantías”, desarrolla.
Posibles limitaciones del dispositivo
El Dr. Pérez Villacastín expresa que “el prototipo que se presenta solo posibilita una estimulación transitoria, la cual podría ser útil para pacientes que requieran marcapasos solo durante un tiempo muy reducido”. Y es que, como recuerda el experto, “esto no es la norma, porque la norma es que las personas que necesitan un marcapasos lo necesiten de por vida”. “Sin embargo, eso no resta importancia a este tipo de desarrollos que marcan lo fascinante que va a resultar la medicina de un futuro muy cercano” destaca el Dr. Pérez Villacastín.
También sobre este punto se pronuncia el Dr. Filgueiras poniendo en valor que “ofrece una capacidad de estimulación temporal de hasta 20 días, lo que lo hace adecuado para aplicaciones clínicas que requieran estimulación temporal, como en casos de infecciones en dispositivos convencionales que necesiten ser retirados o en el posoperatorio inmediato de cirugías cardiacas, donde la necesidad de estimulación permanente a largo plazo no está clara”.
El hecho de que el dispositivo tenga capacidad de estimulación de hasta 20 días lo hace adecuado para aplicaciones clínicas que requieran estimulación temporal, aunque limita su uso en determinados escenarios clínicos
Y es que, el Dr. Filgueiras remarca que esta duración genera limitaciones. “No es aplicable a todos los escenarios clínicos, ya que su diseño actual no permite la estimulación permanente durante meses o años. Además, requiere una fuente de luz en el espectro cercano al infrarrojo, lo que podría suponer un problema clínico tanto por las posibles molestias de la luz como por la ubicación adecuada de dicha fuente”, explica.
Por otra parte, el miembro del CNIC señala que “el procedimiento de implante, aunque mínimamente invasivo, puede ser complejo si se realiza en la superficie del corazón”. “En este caso, la implantación percutánea podría implicar complicaciones más importantes que las de los dispositivos convencionales disponibles en la actualidad”, agrega. Y el especialista también pone el foco en que “la estimulación desde la superficie del corazón no es fisiológica y podría contribuir a la insuficiencia cardíaca en estimulaciones prolongadas”.
Con todo lo anterior, el Dr. Filgueiras determina que “la viabilidad de implantar este tipo de dispositivos en regiones más fisiológicas no ha sido abordada en este estudio y requeriría nuevas investigaciones para determinar su aplicabilidad clínica”.
Futuras aplicaciones
Uno de los puntos que subrayan los investigadores es que sus pequeñas dimensiones y la facilidad de implantación pueden ser de gran utilidad en cardiopatías de recién nacidos y bebés.
Además, el equipo que ha trabajado en el desarrollo de este innovador marcapasos señala que la tecnología utilizada para este dispositivo podría tener aplicaciones adicionales como la electroterapia, la regeneración nerviosa y ósea, el tratamiento de heridas o el manejo del dolor.





