Anuario iSanidad 2024
Dr. Pedro Pérez Segura, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico San Carlos
El glioblastoma es el tumor maligno primario más frecuente del sistema nervioso central (SNC) en adultos, suponiendo más del 50% de los casos. Además, uno de sus rasgos característicos es el mal pronóstico que presenta, con una supervivencia a cinco años inferior al 5%. Los avances farmacológicos que se han ido produciendo en este tipo de tumores han sido muy escasos.
Uno de los más recientes que ha reportado beneficios en términos de supervivencia es un dispositivo externo que se coloca a los pacientes para controlar la enfermedad, el cual es un complemento al tratamiento estándar con quimioterapia y radioterapia. Dr. Pedro Pérez Segura, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico San Carlos, lo explica en una entrevista con iSanidad con el apoyo de Novocure.
¿Cómo es el proceso diagnóstico para los glioblastomas, en base a la estadificación que hace la OMS? ¿Qué importancia tiene la detección temprana para estos pacientes?
Lo más habitual es que los pacientes debuten con un cuadro neurológico súbito, en el cual haya un déficit funcional, un problema de movilidad, convulsiones… Ante esta situación los pacientes suelen acudir a urgencias y allí se les realiza una prueba de imagen y se detecta que hay una lesión. Lo más habitual es que la detección se realice a través de una resonancia magnética. A continuación, se va a intervenir al paciente mediante cirugía y con la muestra del tejido tumoral obtenida en la misma se determinará el diagnóstico de glioblastoma.
“Aunque se pueda realizar una resección completa, la mayoría de los pacientes van a recaer”
A veces, en determinados grupos, sobre todo de personas de edad avanzada, se pueden presentar síntomas un poco más larvados o escasos porque muchos originalmente son gliomas de bajo grado que han evolucionado en el tiempo hasta alto grado; entonces, hay deterioro cognitivo u otros síntomas que se achacan a la edad y hacen que se retrase el diagnóstico.
En cuanto a la detección temprana, el glioblastoma aparece de manera bastante rápida, por lo que nunca se pueden hacer programas de detección precoz. Además, incluso si se consigue hacer una detección temprana, aunque se pueda realizar una resección completa, la mayoría de las pacientes van a recaer. Por lo tanto, no podemos hablar de detección precoz en cuanto a posibilidad de curación. Sin embargo, de cara a la cirugía, cuanto antes se diagnostique mayores serán las posibilidades de realizar una resección completa, lo cual sí que es un factor pronóstico favorable. Por último, me gustaría destacar que el porcentaje de pacientes que se cura de un glioblastoma es muy bajo.
Desde el punto de vista de la clasificación, es importante que se tenga un diagnóstico histológico, no sólo por confirmar que es un glioblastoma, sino porque va a permitir que se hagan una serie de estudios como la metilación del promotor MGMT, P53 y otros para ver una serie de alteraciones moleculares que son importantes para clasificar el tumor y determinar el pronóstico.
“Los glioblastomas tienen un par de picos de edad en cuanto a su aparición: uno en gente mayor, de más o menos 70 años y otro rondando los 40”
¿Cuál es el perfil medio de los pacientes con glioblastoma? ¿Cuál es su esperanza de vida?
Los glioblastomas tienen un par de picos de edad en cuanto a su aparición: uno en gente mayor, de más o menos 70 años y otro en torno a los 40. Normalmente la expectativa de vida de los pacientes oscila entre el año y medio y los dos años con el tratamiento estándar actual basado en cirugía, quimioterapia y radioterapia.
Actualmente, ¿cuál es el protocolo estándar para el manejo de los glioblastomas? ¿Cuáles son las opciones terapéuticas para estos pacientes?
Siempre que se pueda hay que realizar cirugía completa. Tenemos datos de que cuando consigues resecar más del 90% del tumor, esto tiene un impacto pronóstico en el paciente. Sin embargo, si no se va a poder hacer una resección que elimine al menos un 60% del tumor, no es útil para el paciente arriesgarse a una cirugía tan amplia y se debe optar por una biopsia.
Hay que tener en cuenta que, en los tumores cerebrales, una de las limitaciones es la localización, por lo que hay que priorizar la seguridad y calidad de vida del paciente. Sabemos desde hace tiempo que la opción más recomendable es siempre hacer la cirugía máxima que se pueda, pero preservando la seguridad del paciente. Por tanto, la localización es importante para garantizar que tras la cirugía no dejamos grandes secuelas, lo que también limita las opciones terapéuticas.
Después de la cirugía, bien haya sido biopsia, resección parcial o resección completa, se hace un tratamiento combinado de quimioterapia con temozolomida, un agente alquilante por vía oral, y radioterapia durante unas seis semanas y, posteriormente, se descansa un mes. Tras esta fase, el paciente recibe seis meses más de quimioterapia con el mismo tratamiento en otra pauta.
“Junto a la quimioterapia se ha incorporado la posibilidad de utilizar un dispositivo de campos eléctricos de frecuencia intermedia que permite incrementar la supervivencia”
Desde hace unos años, se ha incorporado la posibilidad de utilizar, añadido al tratamiento con quimioterapia, un dispositivo de campos eléctricos de frecuencia intermedia que permite incrementar la supervivencia. Este tratamiento está incluido en guías y documentos de con sensocientíficos americanos, europeos y españoles, que recogen su uso como tratamiento estándar tras la cirugía y la fase de quimioradioterapia. El dispositivo puede utilizarse también después de que se haya interrumpido la terapia sistémica.
¿Qué es exactamente este dispositivo, TTFields, y cuál es su mecanismo de acción? ¿Cuáles son los beneficios que TTFields aporta a estos pacientes y cómo contribuye al manejo de los glioblastomas ¿Afecta a las células sanas?
Este dispositivo está aprobado ya para glioblastoma de nuevo diagnóstico o recurrente y hay ensayos clínicos en otras indicaciones. En la indicación aprobada, se aplica a personas recién diagnosticadas con glioblastoma o tras la recaí da a la primera línea de tratamiento; el paciente de reciente diagnóstico que progresa la primera vez también puede beneficiarse de continuar el tratamiento con TTFields tras esta primera progresión.
El tratamiento consiste en unos transductores, los arrays, que se colocan en el cuero cabelludo sin ningún tipo de intervención a través de un apósito; estos están conectados a unos cables que a su vez están conectados también a un generador de campos eléctricos alternantes. Este generador de campos eléctricos alternantes pesa 1,2 kilogramos y produce unos campos eléctricos de frecuencia intermedia que lo que hacen es atacar de manera directa las células tumorales en el momento en que se dividen.
¿Necesitan los pacientes llevar este dispositivo todo el tiempo? ¿Cómo de importante es este aspecto para la eficacia?
Hay que utilizarlo al menos un 50% del tiempo diario, ya que a partir de este nivel se ha demostrado aumento de su pervivencia, aunque se debe recomen dar utilizarlo más del 75% para tener el mayor impacto posible en la eficacia del tratamiento. Cuanto más tiempo lleve el dispositivo puesto el paciente, más aumenta la posibilidad de beneficio. De hecho, el factor que más se tiene en cuenta para prescribir este dispositivo es que el paciente se comprometa a llevarlo conectado el mayor porcentaje posible del día.
“Hay que intentar que el paciente tenga el dispositivo el máximo tiempo posible del día”
¿Cuál es la naturaleza física de este dispositivo? ¿Afecta el llevarlo a la calidad de vida de los pacientes?
Los datos que tenemos del ensayo clínico reflejan que no empeora la calidad de vida. Los pacientes que llevan el dispositivo, en general, llevan una vida normal: hacen deporte, trabajan… Lógicamente todo depende de cuál sea su situación funcional y cómo era su vida previa, pero pueden incluso viajar en avión sin problema. Depende de cómo se organicen y parar o limitar el uso del dispositivo en aquellas actividades que requieran más movilidad para que no se enganchen los cables ni haya ningún problema.
Si son deportes como paseos o montar en bicicleta que no requieren mucho movimiento, se podría tener el dispositivo conectado. Si es otro deporte como pudieran ser fútbol o pádel, no parece razonable mantenerlo y es mejor desconectarlo ese rato y luego volver a usarlo. Para actividades como la ducha, el dispositivo se desconecta y se pone un gorro sobre los transductores para que no se mojen.
¿Cuáles son los efectos adversos de este tratamiento?
El aspecto más relevante que hay que tener en cuenta es la toxicidad cutánea en las zonas de contacto de los transductores, porque sí que hay un porcentaje de población, alrededor del 2%, que puede tener una toxicidad grave en forma de irritación o úlcera que obligue a mover los transductores o incluso parar temporalmente el tratamiento.
“Aparte de los efectos cutáneos, en los ensayos clínicos que se han hecho, se ha visto la misma toxicidad que en la rama de tratamiento estándar”
En el ensayo clínico, se ha visto la misma toxicidad que en la rama de tratamiento estándar con quimioterapia y radioterapia, que en la que se añade TT Fields, a lo que se suma que a nivel de calidad de vida y funcionalidad no empeora de manera significativa.
Optune Gio es un dispositivo que administra el tratamiento TTFields. ¿Existe algún grupo particular de pacientes que pueda beneficiarse más de esta opción o en el que sea menos efectivo? ¿Hay definidos criterios para seleccionar a los pacientes candidatos a este tratamiento?
Según el ensayo clínico que llevó a su aprobación, todas las poblaciones de pacientes se beneficiaban. Lo que tenemos más en cuenta es la funcionalidad y el compromiso con el uso del dispositivo por parte del paciente, ya que además tiene un alto coste, y si no va a cumplir el tiempo estipulado, se genera un coste que no reporta beneficios. Esto es más importante que cualquier otro factor clínico o molecular.
A nivel de acceso, las guías españolas recogen un nivel de evidencia 1A6, por tanto, debería ofrecerse a todos los pacientes, aunque está costando un poco incorporarlo por dos motivos. El primero, el alto coste y el segundo, que al ser un dispositivo de nueva aparición y sin precedentes similares, está costando organizarlo a los hospitales.
Hay que tener en cuenta que no es el hospital el que lo coloca, sino que contactamos con la empresa y ellos tienen una persona que instruye al paciente y le acompaña en el proceso. De hecho, recibimos un reporte mensual de cuánto tiempo ha estado el paciente con el dispositivo, en qué horas… Luego, nosotros desde el hospital vamos haciendo seguimiento del proceso y de la situación del paciente, ya no sólo del tratamiento quimioterápico sino de cómo utiliza el dispositivo.
“El glioblastoma es un tipo de tumor en el que los avances han sido escasísimos en los últimos años”
Todo esto genera un poco más de burocracia de la estimada y esperamos que en los próximos meses esté resuelto y que mejore el acceso en toda España. Lamentablemente, el glioblastoma es un tipo de tumor en el que los avances han sido escasísimos en los últimos años. Del resto de tratamientos que se han evaluado, ninguno ha dado el salto a la práctica clínica porque no se ha conseguido demostrar impacto en los pacientes. Realmente, los TTFields es el único tratamiento en 20 años que ha demostrado un incremento en la supervivencia en glioblastoma.
Lamentablemente, el glioblastoma es un tipo de tumor en el que los avances han sido escasísimos en los últimos años. Del resto de tratamientos que se han evaluado, ninguno ha dado el salto a la práctica clínica porque no se ha conseguido demostrar impacto en los pacientes. Realmente, los TTFields es el único tratamiento en 20 años que ha demostrado un incremento en la supervivencia en glioblastoma.
Optune Gio® es un producto sanitario portátil con marcado CE (CE-0197) indicado para el tratamiento de pacientes adultos (18 años o más) con glioma de grado 4 de la OMS de diagnóstico reciente, después de cirugía citorreductora máxima o biopsia, radioterapia o quimioterapia concomitante con temozolomida de mantenimiento con o sin lomustina, y de suspender la terapia sistémica.
En el ensayo clínico pivotal fase 3 EF-14, el evento adverso más frecuente relacionado al dispositivo fue la irritación cutánea leve a moderada en el 52% de los pacientes tratados con Optune Gio y temozolomida.
Para más información sobre contraindicaciones, advertencias, precauciones y avisos, por favor consulte el manual de usuario de Optune Gio: https://manuals.novocure.eu/
©2025 Novocure GmbH. Todos los derechos reservados. Novocure y Optune Gio son marcas comerciales registradas de Novocure GmbH. ES-OPG-00039 v 1.0 Febrero de 2025.
- Referenced with permission from NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology (NCCN Guidelines®) for Central Nervous System Cancers V.1.2023. © National Comprehensive Cancer Network, Inc. 2023. All rights reserved. Accessed June 30, 2023. To view the most recent and complete version of the guideline, go online to NCCN.org.
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