J.P.R.
La implementación de las tecnologías de la información (TIC) en sanidad y la actualización de la normativa avanzan a velocidades diferentes. La primera lo hace a un ritmo más alto. “Tenemos tecnologías del siglo XXI con procesos y organizaciones del siglo pasado”, advirtió Corpus Gómez, directora de Hospitales del Servicio Riojano de Salud durante el Congreso Nacional de Informática de la Salud”.
La Sociedad Española de Informática de la Salud (SEIS), organizadora del evento, tiene identificado un de los principales problemas de este desequilibrio que viene retrasando la transformación digital del sistema sanitario. “La Ley General de Sanidad es de 1986, cuando las TIC estaban en pañales”, argumenta Juan Coll Clavero, vicepresidente de Estrategia Digital y delegado de Aragón de SEIS.
Desde la sociedad insisten en que la antigüedad de la norma ha provocado la obsolescencia de la atención hospitalaria. “Tenemos los hospitales igual que en los tiempos de los Reyes Católicos. No podemos seguir manteniendo una organización de los hospitales por servicios sino por redes. Tenemos que buscar entornos colaborativos e institutos que aporten tecnología”, insistió Coll Clavero.
Las TIC y la normativa sanitaria avanzan a diferente ritmo generando tensiones en los profesionales y en la atención sanitaria
Otros dos debates rondaron durante todo el Congreso Inforsalud 2025. Por un lado, la profesionalización de la gestión sanitaria; por otro, la atención a la cronicidad. “El 75% de los recursos los consumen los pacientes crónicos. Debemos tener una medicina personalizada orientada al crónico y avanzar había un modelo participativo que integre a la parte social. Tiene que haber una integración que significa fusión de presupuestos”, añadió el vicepresidente de la SEIS.
El director del Área de Sistemas de Información del Servicio Catalán de la Salud y coordinador general de las TIC del Departament de Salud de la Generalitat de Catalunya, Pol Pérez i Sust, puso de manifiesto la necesidad de “pasar de una medicina reactiva a una medicina predictiva. Las TIC deben dar soporte a los asistenciales y darle herramientas para que puedan prestar el servicio con criterios de calida. Para ello hay que romper los silos de información”. En esta línea, advirtió de que “la parte asistencial no es el porcentaje fundamental de los determinantes de la salud de los ciudadanos”.
Pero más allá de contar con las herramientas tecnológicas que permitan una transformación digital del sistema, es necesario involucrar a los profesionales. “Cualquier proyecto de transformación digital tienes que aunar el triunvirato de tecnología, procesos y personas. Tenemos problemas de fascinación tecnológica, espacios y de tiempo. Las personas somos lentas a la hora de adaptar las tecnologías”, destacó Corpus Gómez.
El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas ya han puesto iniciativas en marcha. “La salud digital ya es un verdadero motor y está centrada en el paciente”, subrayó María Fe Lapeña, subdirectora general de Servicios Digitales de Salud del Ministerio de Sanidad, que ha activado el plan de transformación de atención primaria y el de atención digital personalizada. “Falta adaptar los procesos y redefirnirlos para adaptarlos a la nueva realidad de la salud digital y sacarle el mayor partido posible a la atención al paciente”, incidió Lapeña.
No obstante, la directora de Hospitales del Servicio Riojano de Salud advirtió del riesgo de que en los procesos de transformación se ponga a la organización en el centro en lugar del paciente.






