Anuario iSanidad 2024
Delia Cortés Guiral, directora del Instituto Viamed de Oncología Quirúrgica Avanzada (IVOQA)
La palabra “metástasis” ha sido tradicionalmente considerada un sinónimo de pronóstico desfavorable y terminal en el campo de la oncología. Efectivamente, la principal causa de muerte por cáncer continúa siendo la enfermedad metastásica, un proceso por el que el tumor se disemina a otros órganos y que ensombrece el pronóstico de los pacientes.
Asimismo, el pronóstico es más desfavorable para los pacientes cuya afectación metastásica es “no resecable”, es decir, no susceptible de ser eliminada mediante tratamiento quirúrgico. Sin embargo, el progreso y la combinación de tecnología de vanguardia, como la cirugía robótica y los procedimientos intervencionistas guiados por robot, técnicas mínimamente invasivas y tratamientos personalizados, han mejorado significativamente las tasas de supervivencia y la calidad de vida de los pacientes oncológicos.
La cirugía siempre ha sido una piedra angular en el tratamiento del cáncer, enfocada en la resección radical del tejido tumoral con la mínima afectación a los tejidos sanos
En este contexto, la cirugía siempre ha sido una piedra angular en el tratamiento del cáncer, enfocada en la resección radical del tejido tumoral con la mínima afectación a los tejidos sanos. En determinados cánceres en estadio avanzado y metastásico, actualmente podemos ofrecer intervenciones con técnicas altamente especializadas cuando hace unos años, solo se contaba con tratamientos paliativos.
Por ejemplo, en cáncer de páncreas, uno de los tumores más agresivos y letales que existen, disponemos actual mente de técnicas como la ablación tumoral percutánea o la electroporación irreversible (IRE), que aumentan la supervivencia y la posibilidad de poder realizar una intervención quirúrgica para los pacientes con cáncer de páncreas no operable de inicio.
Por su parte, la quimioembolización, también conocida como quimioembolización transarterial (TACE), es un procedimiento que combina la administración de quimioterapia con la embolización para tratar tumores, demostrando muy buenos resultados en la reducción de metástasis hepáticas. En esta misma línea, las nuevas técnicas de quimioterapia intraperitoneal han revolucionado el abordaje de las metástasis peritoneales, pasando de considerarse una enfermedad terminal a una patología controlable, e incluso curable.
Hipec consiste en la administración de quimioterapia dentro del abdomen a una temperatura de entre 40-43ºC entre 60 y 90 minutos
La cirugía de citorreducción y Hipec (quimioterapia intraperitoneal hipertérmica) es una intervención con intención curativa en aquellos pacientes con un cáncer avanzado (ovario, gástrico, colorrectal, apéndice, mesotelioma, pseudomyxoma, etc.) con diseminación en el peritoneo. Hipec consiste en la administración de quimioterapia dentro del abdomen a una temperatura de entre 40-43ºC entre 60 y 90 minutos, tras la cirugía de citorreducción con el objetivo de eliminar la enfermedad microscópica y las posibles células tumora les que puedan estar libres en el abdomen.
En el siguiente escalón, Pipac (quimioterapia intraperitoneal presurizada en aerosol) es un procedimiento indicado para pacientes con metástasis peritoneales a los que no se les puede intervenir con Hipec debido a la extensión de la enfermedad. Los resultados han evidenciado que un 16-19% de los pacientes tratados con Pipac presentan una respuesta tan importante que pueden acabar siendo tratados con cirugía e Hipec.
Finalmente, como tratamiento de última generación contamos con ePipac, que consiste en introducir por vía laparoscópica quimioterapia intraperitoneal en aerosol presurizada con precipitación electrostática. Se trata de una opción para pacientes con enfermedades quimiorresistentes e incluso en casos de enfermedad resistente al tratamiento con Pipac.
Es preocupante que tratamientos avanzados como estos no estén ampliamente disponibles en los hospitales españoles
Todas estas técnicas están cambiado el paradigma del abordaje de la carcinomatosis peritoneal. No obstante, es preocupante que tratamientos avanzados como estos no estén ampliamente disponibles en los hospitales españoles, especialmente considerando que en Europa cuentan con mayor difusión.
Desde la puesta en marcha del Instituto Viamed de Oncología Quirúrgica Avanzada (Ivoqa) hace ya dos años, hemos recibido a pacientes de todas partes de España, Europa y Estados Unidos que han venido buscando un tratamiento integral y personalizado, una segunda opinión y, sobre todo, a especialistas referentes en el abordaje de la carcinomatosis peritoneal y del cáncer metastásico (como metástasis hepáticas) y avanzado (como el cáncer de páncreas no operable de inicio). De hecho, en España, Ivoqa ha sido el primer centro en realizar el tratamiento con ePipac.
Es muy importante destacar que el enfoque de terapia intraperitoneal personalizada, que se basa en los resultados de exhaustivos paneles moleculares sobre las metástasis peritoneales y en el crecimiento de organoides, nos brinda la capacidad de probar tratamientos con una mayor probabilidad de éxito.
Este enfoque permite una evaluación más precisa de la eficacia de los tratamientos a nivel sistémico, también optimiza la respuesta terapéutica a nivel intraperitoneal
Este enfoque no solo permite una evaluación más precisa de la eficacia de los tratamientos a nivel sistémico, sino que también optimiza la respuesta terapéutica a nivel intraperitoneal, ofreciendo así una estrategia más integral y efectiva para combatir la enfermedad metastásica.
Sin embargo, para implementar estas tecnologías se necesita una infraestructura avanzada, especialistas altamente capacitados y una formación continua del equipo multidisciplinar. El objetivo es garantizar que cada paciente tenga acceso a todas las opciones terapéuticas y quirúrgicas disponibles para su enfermedad.








