Redacción
Están interconectadas entre sí, se amplifican y progresan juntas muchas veces. Son las enfermedades cardiovasculares, renales y metabólicas que tienen una alta prevalencia en el mundo. Son muchas las personas que conviven con ellas y las asociaciones de pacientes juegan un papel de apoyo en estos casos. Ahora, la farmacéutica Boehringer Ingelheim ha lanzado un programa de becas dirigido a financiar proyectos de organizaciones de proyectos para mejorar el conocimiento, el diagnóstico y el cuidado de la salud de forma interconectada de estas enfermedades.
Conexiones, así se llama el programa, está dotado con becas que van de los 5.000 a los 50.000 euros. El plazo de presentación de proyectos está abierto hasta el próximo 16 de mayo y pueden presentarse candidaturas en cinco categorías.
El plazo de presentación de proyectos por parte de las asociaciones de pacientes está abierto hasta el próximo 16 de mayo
Las propuestas que se presenten podrán abordar aspectos de sensibilización y difusión de información entre pacientes y profesionales, la mejora de la coordinación asistencial en casos de múltiples patologías, la concienciación sobre el riesgo cardiovascular en personas con obesidad, diabetes u otras afecciones metabólicas, el refuerzo del conocimiento sobre la relación entre obesidad y salud hepática, y la promoción del diagnóstico y tratamiento temprano de la enfermedad renal crónica en poblaciones de riesgo.
El programa de becas priorizará proyectos que generen un impacto medible en la atención, la información o el empoderamiento de las personas que sufren alguna de las enfermedades. La viabilidad será fundamental, asegurando que el plan sea realista dentro del tiempo y presupuesto disponibles.
El programa de becas priorizará proyectos de asociaciones de pacientes que generen un impacto medible en la atención, la información o el empoderamiento de personas que sufren alguna de las enfermedades
Fomentarán también enfoques innovadores y creativos, así como propuestas sostenibles con potencial de escalabilidad. Además, se valorará especialmente la integración de datos objetivos para mejorar la toma de decisiones y medir resultados, así como la colaboración entre entidades y organizaciones de pacientes, promoviendo un enfoque más coordinado y efectivo.
El corazón, los riñones, el páncreas y los órganos relacionados con el metabolismo están estrechamente interconectados y pueden influirse mutuamente. Cuando una persona padece una afección en uno de estos sistemas, las probabilidades de que otros sistemas se vean afectados, aumentan. «Están profundamente interconectadas, lo que hace necesario un enfoque integral para su prevención, diagnóstico y tratamiento», señala Arantxa García, directora de Medicina de la franquicia cardiovascular, renal y metabólica de Boehringer Ingelheim.
El corazón, los riñones, el páncreas y los órganos relacionados con el metabolismo están estrechamente interconectados y pueden influirse mutuamente
«Creemos firmemente que la colaboración entre organizaciones y la innovación en el abordaje de estas enfermedades son clave para generar un impacto real y sostenible en la salud de las personas», añade.
Se conoce que hasta un 40% de las personas con diabetes tiene enfermedad renal crónica, y que entre un 42-53% de las personas con insuficiencia cardiaca también padece esta condición. También, el 16% de las personas con insuficiencia cardíaca presentan diabetes y enfermedad renal crónica concomitantes, y la tríada de enfermedades resultantes se asocia a peores resultados clínicos. Estás patologías también comparten algunos factores de riesgo, como la obesidad, la inflamación y la enfermedad vascular.










