Redacción
La patología tiroidea es una condición frecuente en mujeres en edad reproductiva, siendo la segunda endocrinopatía más común en mujeres gestantes, solo por detrás de la diabetes gestacional. Las doctoras Verónica Sánchez Rivas, Raquel Miguel Toquero y Simone Furió Collao, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Quirónsalud San José, destacan que «el embarazo puede favorecer la aparición de patología tiroidea debido a la disminución de los niveles de yodo y el aumento de hormonas que estimulan la actividad del tiroides».
Las principales patologías de la función tiroidea asociadas al embarazo incluyen el hipotiroidismo, que afecta aproximadamente al 0,5% de los embarazos, y presenta riesgos como pérdida de conciencia, hipotermia y bradicardia en la madre, así como bajo peso al nacer, parto prematuro y aborto espontáneo en el feto. El hipertiroidismo, que afecta alrededor del 0,2% de los embarazos, puede causar insuficiencia cardíaca, crisis tiroideas, trastornos hipertensivos y desprendimiento prematuro de la placenta, con consecuencias graves para el feto y el parto prematuro.
La tiroiditis postparto, que afecta al 5% de las mujeres sin antecedentes de enfermedad tiroidea, puede provocar hipotiroidismo o hipertiroidismo, siendo la depresión uno de los riesgos más comunes en el caso de hipotiroidismo. Por último, el cáncer de tiroides, el segundo tumor maligno más frecuente durante el embarazo, tiene una prevalencia de 14,4 casos por cada 100.000 nacimientos, aunque afortunadamente más del 90% de los nódulos tiroideos son benignos, y el diagnóstico de cáncer de tiroides durante el embarazo no suele afectar significativamente el pronóstico a largo plazo.
El hipotiroidismo y el hipertiroidismo son comunes en el embarazo, con riesgos significativos para la madre y el feto
La deficiencia de yodo es un factor de riesgo conocido para el desarrollo de nódulos tiroideos, por lo que se recomienda la suplementación con yoduro potásico durante el embarazo.
En casos de cáncer diferenciado de tiroides, la mayoría de las pacientes pueden posponer la tiroidectomía hasta después del parto, sin que esto afecte negativamente el pronóstico. Sin embargo, en casos excepcionales de nódulos agresivos o localmente avanzados, se debe realizar la cirugía idealmente en el segundo trimestre del embarazo, cuando los riesgos asociados son menores.
Cribado de la patología tiroidea durante el embarazo
El Dr. Juan José López Galián, jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia, recomienda realizar un cribado de la función tiroidea y un examen físico cervical de manera rutinaria tan pronto como la mujer se entere de su embarazo.
El Hospital Quirónsalud San José, centro de referencia en atención materno-infantil, se distingue por su enfoque integral en la atención a mujeres embarazadas y neonatos, ofreciendo tecnología de punta y especialistas altamente cualificados para garantizar la salud materno-infantil.







