La primera sala del mundo sin radiación para cardiología intervencionista, una realidad en el Hospital Clínico San Carlos

La Sala Zero permite visualizar el corazón en 3D y realizar procedimientos guiados por navegación sin exponer a pacientes ni médicos a radiación

sala-sin-radiación- cardiología

Pablo Malo Segura
La Comunidad de Madrid ha incorporado al Hospital Clínico San Carlos la primera sala del mundo libre de radiación para realizar procedimientos de cardiología intervencionista. «La denominada Sala Zero permitirá llevar a cabo procedimientos cardiovasculares guiados por navegadores para ofrecer una respuesta eficaz a cualquier problema de salud. Estará al servicio del resto de hospitales de la sanidad pública madrileña porque desde este hospital se trabaja en red». Así lo ha señalado la consejera de Sanidad, Fátima Matute, durante su visita a las nuevas instalaciones del área de cardiología intervencionista, en funcionamiento desde el pasado marzo, en las que el Ejecutivo autonómico ha invertido un total de 4,3 millones de euros

«Esta sala sin radiación no solo sirve para tratar mejor a los pacientes, sino también para cuidar a nuestros profesionales. Estará al servicio del resto de hospitales de la sanidad pública madrileña porque desde este hospital se trabaja en red y se comparte el conocimiento de forma generosa para formar a otros profesionales del país y nivel mundial», ha añadido Matute. Con esta innovación, el hospital se sitúa a la vanguardia internacional en el tratamiento de patologías cardiovasculares, que afectarán a más del 30% de la población adulta a lo largo de su vida.

Los facultativos pueden ver una reconstrucción tridimensional del corazón en movimiento, con mayor calidad e información que otros equipos tecnológicos, lo que permite la navegación de los catéteres dentro del corazón con alta precisión y seguridad

El jefe del Servicio de Cardiología del Clínico San Carlos, el Dr. Julián Pérez Villacastín, ha destacado el impacto de disponer de las tecnologías más avanzadas para mejorar el pronóstico del paciente. «Trabajamos en red para que en cuanto el paciente tenga un problema agudo de corazón venga inmediatamente. Hace poco tiempo cuando alguien tenía un infarto, había que esperar a que siguiera dañando el corazón sin que hubiera más complicaciones. Hoy en día, si tenemos la suerte de que la persona llega pronto al hospital y lo tratamos a tiempo puede no notar que ha tenido un infarto y salir a los tres o cuatro días con el corazón intacto. Sin embargo, si no se acude rápido, las posibilidades de complicaciones son enormes», ha señalado.

Tecnología de precisión y entorno humanizado

La nueva área cuenta con seis salas: tres para el tratamiento de arritmias y tres de hemodinámica completamente intercambiables y equipadas con tecnología de última generación. El sistema permite integrar múltiples técnicas de imagen como fluoroscopia, ecografía, tomografía axial computarizada (TAC), ultrasonido intravascular o tomografía de coherencia óptica, lo que facilita una visualización más precisa de las lesiones coronarias y una mejora en la planificación y ejecución de las intervenciones.

Una de las principales innovaciones es la reconstrucción tridimensional del corazón en movimiento que ofrecen los navegadores utilizados en la Sala Zero. Esto permite una manipulación más certera y segura de los catéteres en el interior del órgano, sin los efectos nocivos de la radiación.

El rediseño de los espacios también ha tenido en cuenta la humanización del entorno y la eficiencia operativa, al integrar al personal en una única área de trabajo, simplificar los circuitos y mejorar la coordinación entre equipos sanitarios, reduciendo el estrés y la fatiga.

El Clínico San Carlos ha rediseñado sus instalaciones con una distribución inteligente del espacio, mejorando y simplificando el circuito al paciente en un entorno más humanizado

Referencia internacional

El Hospital Clínico San Carlos se ha consolidado como un referente internacional. Entre los procedimientos avanzados que realiza se encuentran estudios electrofisiológicos; ablaciones con catéter; implantes de marcapasos, desfibriladores, prótesis valvulares y dispositivos especiales para cierres de orejuelas o comunicaciones interauriculares. También están preparados para tareas complejas como la implantación rápida de asistencias ventriculares o la extracción de trombos provocados por la embolia de pulmón.

Los profesionales del Clínico San Carlos han sido pioneros en varias técnicas, como los implantes de válvulas por vía percutánea o marcapasos sin cables y el tratamiento de placas de calcio con ondas de choque. En concreto, su Unidad de Hemodinámica lleva a cabo anualmente más de 4.000 cateterismos y 1.000 angioplastias, mientras que la de Arritmias realiza más de 600 ablaciones y 650 implantes de dispositivos.

Podcast

Podcast

Economía

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en