Redacción
En un esfuerzo conjunto para proteger el derecho de la infancia a una atención sanitaria especializada y de calidad, seis de las principales sociedades científicas de profesionales de la salud infantil en España han lanzado el manifiesto Ningún niño sin pediatra. Ningún niño sin enfermera pediátrica. La iniciativa busca reforzar el papel de estos profesionales en los centros de salud para garantizar una atención más segura, efectiva y equitativa para todos los menores.
El manifiesto denuncia que actualmente, ninguna comunidad autónoma garantiza de manera plena que la infancia sea atendida en centros de salud por pediatras y enfermeras pediátricas, profesionales especializándose en salud infantil con una formación altamente cualificada. Los firmantes, la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (Aepap), la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (Sepeap, la Asociación Española de Enfermería Pediátrica (AEEP), la Federación Española de Asociaciones de Enfermería Pediátrica (Fedaep) y la Sociedad Española de Enfermería Neonatal (SEEN), destacan que la presencia de estos profesionales en atención primaria aporta numerosas ventajas, sgún se pone de manifiesto en el texto.
Seis de las principales sociedades científicas de profesionales de la salud infantil en España han lanzado el manifiesto ‘Ningún niño sin pediatra. Ningún niño sin enfermera pediátrica’
El presidente de la Asociaciación Española de Pediatría de Atención Priamaria, el Dr. Pedro Gorrtxategi, ha señalado que existe un déficit de pediatras en atención primaria del 32%. En la actualidad, hay 5.790 plazas, de lqas que 1.831 se encuentran sin cubrir. «Un total de 1,9 millones de niños están sin pediatra de atención primaria y 600.000 sin ningún tipo de médico», ha advertido. La cifra ha empeorado de manera pulatina. hace ocho años, se encontraba en el 25%. Las comunidades más afectadas son Castilla-La Mancha (con un 57,3% de déficit), Andalucía (42,9%), Baleares (41,7%), Murcia (37,8%), Canarias (37,3%), Madrid y Valencia (32% cada una)
En primer lugar, los pediatras especializados aplican pruebas de detección y protocolos de despistaje con mayor eficacia, permitiendo detectar patologías en etapas iniciales, como alteraciones en el desarrollo neurológico o problemas visuales, facilitando intervenciones tempranas y mejores pronósticos. aportan también una prescripción más segura y ajustada. Estos profesionales prescriben medicamentos y antibióticos conforme a las guías clínicas, evitando resistencias bacterianas y reduciendo efectos adversos, protegiendo la salud de los niños y optimizando los recursos del sistema sanitario.
Las comunidades con una mejor implantación de pediatría en atención primaria consiguen mejores tasas de vacunación. La presencia de pediatras y enfermeras especializadas incrementa las tasas de vacunación de acuerdo con los calendarios oficiales, contribuyendo a la protección colectiva frente a enfermedades prevenibles. «Está demostrado que en las comunidades autónomas donde hay menos plazas de pediatra de atención primaria tienen peores tasas de vacunación infantil como ocurre en Andalucia», señaló el Dr. Fernando García-Sala,presidente de Sepeap.
La presencia de pediatras y enfermeras especializadas incrementa las tasas de vacunación de acuerdo con los calendarios oficiales
Manejo de enfermedades crónicas y seguimiento: La continuidad en la atención por parte de estos profesionales favorece el control de patologías como asma, obesidad o hipercolesterolemia, mejorando la calidad de vida y evitando complicaciones a largo plazo. También ofrecen ventajas en la atención segura y eficiente. La intervención especializada reduce la necesidad de derivaciones innecesarias a especialistas y servicios hospitalarios, aumentando la eficiencia del sistema y garantizando una atención integral y segura.
Las asociaciones resaltan que la confianza mayoritaria de las familias en los pediatras y enfermeras pediátricas refleja su calidad y experiencia, y que su presencia en la atención primaria es clave para promover la equidad en salud infantil. Cuando esta atención no está garantizada, solo las familias con mayores recursos optan por consultas privadas, dejando a niños de entornos más vulnerables sin un acceso equitativo a cuidados especializados.
Por ello, los firmantes instan a las administraciones a priorizar la pediatría en Atención Primaria, recordando que una atención especializada en la infancia no solo protege los derechos de los niños, sino que también es un pilar fundamental para construir una sociedad más saludable y justa a largo plazo. Garantizar estos recursos significa invertir en un futuro con menores costes sanitarios y mejores niveles de bienestar para toda la población.







