Luis H. Serrano
Bajo la dirección musical del dramaturgo Aarón Zapico y la dirección escénica de Pepa Gamboa, el Teatro Nacional de la Zarzuela presenta Cómicas. Este nuevo título se ofrece en solo cuatro sesiones de aproximadamente 90 minutos cada una. La obra cuenta con la dramaturgia especial del autor Antoni Alamo, la edición musical de Antoni Pons y un destacado elenco de actrices cantantes como Jone Martenezaria, Hinojosa Montenegro y Pilar Alva-Martín, además de la popular actriz Cristina Medina. Todo un lujo de intérpretes.
Cómicas se ofrece en solo cuatro sesiones de aproximadamente 90 minutos cada una en el Teatro de la Zarzuela
¿Qué es realmente esta obra? Es un sencillo, popular y agradable paseo músico-teatral, realizado con las razones y argumentos de hoy. La obra recorre los textos y canciones de aquellas tonadillas que en su día rompieron las normas establecidas. Estas tonadilleras actuaban con coplas cómicas, vibrantes y mordientes, interpretadas casi siempre en los intermedios y sainetes del siglo XVIII. En el teatro popular de la época, era habitual pasar rápidamente de la risa a la crítica o al desafío.
Destacaron en este aspecto las obras de autores tan conocidos como Pablo Esteve, José Castel, Pablo del Moral, Antonio Rosales y Blas de Laserna. Estos autores sabían entender y comprender la ideología del público asistente al espectáculo, especialmente si se trataba de mujeres. Por este camino se hicieron famosas canciones como «La guía nueva», «La espigadera», «El sueño» y «El enfado de Mariquita». Estas canciones se convirtieron pronto en auténticos manifiestos de humor, crítica y libertad, donde la voz femenina actuaba siempre con verdadera autoridad.
Trasladar al ambiente de hoy aquel repertorio tan especial del siglo XVIII resulta un regalo inolvidable para el espectador
Trasladar al ambiente de hoy aquel repertorio tan especial del siglo XVIII resulta un regalo inolvidable para el espectador. La fidelidad con que se trasladan los contenidos y críticas de aquellas tonadillas es impresionante. La producción que en esta ocasión ofrece la Zarzuela atrae más por la parte musical, a pesar de contar con solo quince instrumentistas, que por la escénica, que resulta algo más distante.






