Anuario iSanidad 2024
Dr. Jaime Jesús Pérez-Martín, presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV) y Dr. Fernando Moraga-Llop, vocal sénior y portavoz de la Asociación Española de Vacunología (AEV)
Los programas de vacunaciones sistemáticas tienen por objeto proteger a la población de un país o de una zona geográfica determinada frente a las infecciones prevalentes, si para ello se dispone de vacunas que sean seguras, inmunógenas, eficaces, efectivas y eficientes. El calendario de vacunaciones es la secuencia cronológica de vacunas que se administran formando parte del programa de vacunaciones sistemáticas.
Los calendarios de vacunaciones e inmunizaciones deben revisarse y actualizarse según los cambios epidemiológicos que se producen y la disponibilidad de nuevas vacunas. Por ello, un calendario nunca es definitivo, sino que se encuentra en proceso dinámico, de actualización permanente, de acuerdo con el progreso científico en la obtención de nuevas vacunas, el descubrimiento de enfermedades, la eliminación o la reemergencia de algunas infecciones, y los recursos económicos del sistema sanitario.
Los calendarios de vacunaciones e inmunizaciones deben revisarse y actualizarse según los cambios epidemiológicos que se producen y la disponibilidad de nuevas vacunas
El primer calendario de vacunaciones que se implantó en toda España fue en 1975, por la Dirección General de Sanidad (dependiente entonces del Ministerio de la Gobernación). Constaba de cinco vacunas (frente a la viruela, la difteria, el tétanos, la tosferina y la poliomielitis) y se extendía hasta los 14 años de edad. A partir de 1980 se fueron transfiriendo desde el Ministerio de Sanidad diferentes competencias, entre ellas las vacunaciones, a las comunidades autónomas, y estas elaboraron sus propios calendarios de vacunaciones.
Veinte años más tarde, en 1995, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud aprobó su primer calendario, que se publicó como «Calendario de vacunaciones 1996» e incluía ocho vacunas (frente a la difteria, el tétanos, la tos ferina, la poliomielitis, el sarampión, la rubeola, la parotiditis y la hepatitis B). Alcanzaba hasta los 14 años y a partir de esta edad se recomendaba una dosis de vacuna antidiftérica-antitetánica cada 10 años.
Desde entonces se han publicado 17 calendarios (1996, 2001, 2004, 2007 y anual desde 2012). A partir de 2013 y hasta 2018, el calendario pasa a denominarse «Calendario común de vacunación infantil». El calendario es común, pero no único, porque las comunidades autónomas pueden modificar estrategias y pautas o incorporar nuevas vacunas.
En 2019 apareció el primer calendario común de vacunación a lo largo de toda la vida, con la incorporación de tres franjas de edad en las personas mayores de 14 años
En 2019 apareció el primer calendario común de vacunación a lo largo de toda la vida, con la incorporación de tres franjas de edad en las personas mayores de 14 años (15-18, 19-64 y mayores de 65 años) y de las vacunas de la embarazada. Este calendario integra, pues, la vacunación del lactante, del niño, del adolescente, del adulto y de las personas mayores.
No obstante, en 2004, la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones ya había publicado el documento «Vacunación en adultos. Recomendaciones 2004», y en el calendario de muchas comunidades autónomas se incorporaban las vacunas recomendadas para el adulto.
En 2024 el nombre se cambia a «Calendario común de vacunaciones e inmunizaciones a lo largo de toda la vida», ya que en 2023 se había incorporado un anticuerpo monoclonal para la prevención de la infección por el virus respiratorio sincitial en el recién nacido y el lactante hasta los 6 meses de edad, en su forma más grave, que es la bronquiolitis.
Esta forma de prevención no es una vacuna (o inmunización activa), sino una inmunización pasiva. Sin embargo, siendo fieles y agradecidos a la historia, el calendario no puede perder el término ‘vacunaciones’ y se denomina muy acertadamente ‘de vacunaciones e inmunizaciones’.
Desde el primer calendario estatal de 1975 hasta el último de 2024, se ha pasado de proteger frente a cuatro enfermedades a incluir 18 inmunizaciones
Desde el primer calendario estatal de 1975 hasta el último de 2024, se ha pasado de proteger frente a cuatro enfermedades (la difteria, el tétanos, la tosferina y la poliomielitis, sin incluir la viruela, ya erradicada) a incluir 18 inmunizaciones (las cuatro anteriores y Haemophilus influenzae tipo B, hepatitis B, sarampión, rubeola, parotiditis, enfermedad meningocócica, varicela, virus del papiloma humano, enfermedad neumocócica, herpes zóster, gripe, rotavirus, Covid-19 y virus respiratorio sincitial).
Con toda seguridad, en un futuro próximo se irán incorporando nuevas vacunas en el calendario, tanto en la edad pediátrica (otros virus respiratorios) como en la embarazada (streptococcus agalactiae, citomegalovirus) y el adulto (virus respiratorio sincitial). Sin duda, será un éxito de la investigación, la vacunología y muchas otras especialidades médicas.











