El Centro de Investigación de Complicaciones de la Diabetes del University College de Irlanda muestra en un estudio que las personas que toman medicamentos basados en liraglutida o semaglutida para tratar la obesidad y el sobrepeso reducen su consumo de alcohol en casi dos tercios en cuatro meses. Los resultados de este trabajo se han presentado en el Congreso Europeo sobre Obesidad de este año (ECO 2025), que se celebra en Málaga (España).
Ambos medicamentos, análogos del péptido similar al glucagón-1 (GLP-1), estaban inicialmente destinado para la diabetes tipo 2. Actualmente, se emplea también para tratar la obesidad. Además, en el estudio se ha descubierto que ayuda a disminuir la ingesta de alcohol.
«Se están estudiando activamente los efectos beneficiosos de estos medicamentos más allá de la obesidad, como el consumo de alcohol, con resultados prometedores»
«Se ha demostrado que los análogos del GLP-1 tratan la obesidad y reducen el riesgo de múltiples complicaciones relacionadas con ella. Actualmente, se están estudiando activamente sus efectos beneficiosos más allá de la obesidad, como el consumo de alcohol, con resultados prometedores», concluyó le Roux.
En el estudio se realizó un seguimiento a 188 de los 262 pacientes a lo largo de un promedio de cuatro meses, divididos en tres grupos: no bebedores, bebedores ocasionales y bebedores habituales. Todos ellos, disminuyeron el consumo de alcohol de 11,3 unidades/semana a 4,3 unidades/semana, debido al tratamiento con análogos de GLP-1, una reducción de casi dos tercios.
“El mecanismo exacto por el cual los análogos del GLP-1 reducen el consumo de alcohol aún se está investigando, pero se cree que implica frenar el ansia de alcohol que surge en áreas subcorticales del cerebro que no están bajo control consciente. Por lo tanto, los pacientes informan que los efectos son fáciles de obtener», explicó el profesor Carel le Roux.





