Pablo Malo Segura
La compra pública sanitaria responsable es la adopción de prácticas de adquisición en el sector salud que garantizan la sostenibilidad, la transparencia y la eficiencia en ¡el uso de los recursos públicos. Con el objetivo de promover estas prácticas, el Observatorio de Contratación Pública, MSD y Danone Nutricia han presentado en el Ministerio de Sanidad el documento interactivo Compra Pública Sanitaria Responsable, cuyos autores principales han sido José María Gimeno Feliú, director del Observatorio de Contratación Pública, y Pedro Novás Rodríguez, socio director de Canda Health Solution.
«Tenemos que superar la idea de que la compra pública sanitaria responsable es un gasto y considerarla una inversión estratégica», ha asegurado José María Gimeno Feliú, director del Observatorio de Contratación Pública y uno de los coordinadores de esta iniciativa. Además, ha subrayado que la contratación pública debe ser una palanca clave para avanzar en derechos sociales, como el derecho a la salud, y para reforzar la autonomía estratégica europea. «Una mala política de compra pública se traduce en un peor derecho a la salud», ha comentado.
La compra pública sanitaria responsable se fundamenta en un enfoque que tiene en cuenta no sólo los aspectos económicos, sino otros menos tangibles, pero cruciales para los resultados en salud. En este sentido, más allá de ser una herramienta para la ejecución de obras y la adquisición de medicamentos y vacunas, otros bienes y servicios y tecnología sanitaria, tiene también un valioso potencial como instrumento para fomentar políticas públicas responsables y sostenibles. Para ello, en el documento se plantea la importancia de incluir indicadores de resultados en salud, eficiencia, medioambientales, éticos, sociales y de participación de pacientes como criterios de adjudicación en los contratos públicos ligados al valor que aporta un producto o servicio.
El documento de compra pública sanitaria responsable señala la necesidad de reconocer y aplicar las normativas nacionales e internacionales, así como las directrices de organismos multilaterales que la promueven
En la elaboración del documento ha participado un panel de expertos del ámbito de la administración pública y la gestión hospitalaria, junto con la colaboración de entidades como la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), la Asociación Española de Derecho Farmacéutico (Asedef), Ecodes, B Corp, Forética y la Plataforma One Health. La aportación de todas ellas ha resultado fundamental para asegurar la precisión, calidad y rigurosidad del contenido.
Durante el evento se ha destacado que una gestión eficiente y bien planificada de los procesos de contratación, orientada hacia una compra pública inteligente, puede contribuir significativamente a la sostenibilidad, la inclusión social, la innovación y la eficiencia del sistema sanitario. «El documento Compra Pública Sanitaria Responsable busca proporcionar información práctica, basada en el consenso entre actores clave, para fomentar decisiones de compra que promuevan el bienestar social, el respeto al medioambiente y el cumplimiento ético, alineando las necesidades del sistema sanitario con los principios de responsabilidad y sostenibilidad», ha señalado el director del Observatorio de Contratación Pública.
Para Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, es especialmente relevante hablar de compra publica responsable en un sector como la salud. «En este ámbito los procedimientos de compra deben velar también por la salud de la población. La compra pública responsable tiene que ser un elemento fundamental de acción entre salud, economía y medioambiente», ha añadido.
La necesidad de equilibrar la sostenibilidad con la eficiencia económica, la falta de experiencia en la implementación de criterios sociales y ambientales en los procesos de contratación, y la resistencia al cambio dentro de las administraciones públicas todavía son desafíos pendientes
Por su parte, Bárbara Astilleros Carbajo, de MSD, ha destacado el enfoque práctico del documento, que recoge experiencias de éxito de otros países, identifica obstáculos para proponer soluciones y que se puedan implementar. «Es necesario promover la incorporación de los criterios de compra pública responsable en las contrataciones sanitarias. Podemos ser un referente a nivel europeo en la aplicación de la compra pública responsable», ha expuesto.
Irene Boj, directora general de Nutricia España, ha resaltado que la compra pública sanitaria responsable es un proceso estratégico. «En un contexto donde la contratación pública en el Sistema Nacional de Salud (SNS) es fundamental para promover los productos y servicios en salud y nutrición, también pueden ser un vehículo para incidir y modificar el modelo hacía un sistema más justo y próspero para la sociedad. Sentimos la necesidad de participar en el esfuerzo realizado para definir un documento en el que se incluya información actual y útil para la aplicación de políticas públicas estratégicas y responsables en el ámbito de la compra de medicamentos, servicios y soluciones de salud», ha comentado.
Un compromiso compartido
En una mesa de debate moderada por José María Gimeno Feliú se han abordado los retos y oportunidades del modelo de compra pública sanitaria responsable desde diversas perspectivas institucionales. Gimeno Feliú ha enfatizado en que se necesita un liderazgo institucional público fuerte que marque la dirección. «Las empresas se alinearán si las instituciones muestran un rumbo claro», ha afirmado, resaltando que es fundamental superar inercias burocráticas y asumir que la compra pública responsable es la única dirección posible para garantizar un sistema sanitario resiliente y sostenible.
El documento aporta ejemplos de experiencias nacionales e internacionales, casos de éxito y lecciones aprendidas de iniciativas en las que la compra pública sanitaria responsable se ha implementado ya con éxito
Héctor Tejero, director del Observatorio de Salud y Cambio Climático del Ministerio de Sanidad, ha abordado el potencial de la contratación pública como herramienta para afrontar los grandes retos ambientales y sociales desde la sanidad. Para Tejero, uno de los desafíos es generar cultura y conciencia social sobre la importancia de este modelo. «Desde los liderazgos públicos debemos vencer inercias y resistencias estructurales», ha afirmado.
Ana del Prado, directora de compras de la Agencia de Contratación Sanitaria de la Comunidad de Madrid, ha ofrecido una perspectiva operativa sobre la incorporación de criterios sociales, medioambientales e innovadores. «Aproximarse a los gestores y a los servicios centrales es clave para diseñar propuestas de valor en la contratación», ha indicado. Del Prado ha identificado como principales barreras la sobrecarga de trabajo, la falta de personal especializado y la escasa formación en compra pública responsable. «Tenemos que catalizar el cambio, abrir espacios para escuchar a clínicos y profesionales, y crear grupos de trabajo que permitan implementar estos criterios con realismo y eficacia».
En el texto se recogen ideas claras y accionables que puedan servir para promover la integración de estas prácticas en el sistema sanitario
Jesús Sanz Villorejo, secretario general de Sedisa, ha valorado el documento como una herramienta «tremendamente necesaria», al recoger experiencias prácticas y visiones diversas. Además, ha recordado que existe una alta sensibilización entre los directivos sanitarios hacia la compra basada en valor, uno de los pilares de Sedisa. No obstante, ha insistido en que no basta solo con difundir el documento. «Necesitamos coordinación, formación y participación activa de todos los agentes del sistema para lograr un verdadero cambio cultural». Asimismo, ha propuesto utilizar el Consejo Interterritorial como espacio estratégico para alinear estas políticas en todo el Sistema Nacional de Salud.
Yolanda Pascual, coordinadora del Área Económico-Presupuestaria del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), ha explicado el papel clave que juegan los acuerdos marco en la compra centralizada del sistema sanitario. Desde Ingesa se priorizan criterios como la necesidad clínica sobre el precio, y trabajan de forma continua para incorporar mejoras y criterios sostenibles en cada nuevo pliego. «Desde Ingesa tratamos de fomentar una mayor coordinación con comunidades, hospitales e industria para seguir mejorando en los criterios que podemos ir incorporando en los acuerdos marco y conseguir una mayor calidad en la prestación», ha concluido.








