Redacción
El gasto sanitario privado en España alcanzó en 2022 los 34.056 millones de euros, con un crecimiento de la tasa anual compuesta del 2,81%. Esto supone un 2,52% del Producto Interior Bruto (PIB) del país, por encima de la media de la OCDE que se sitúa en el 2,2%. Así lo refleja el Observatorio del Sector Sanitario Privado 2025, publicado por la Fundación IDIS, que subraya el valor del sector sanitario en España y su aportación al Sistema Nacional de Salud (SNS), destacando el papel de la sanidad privada como motor esencial para el desarrollo de la economía e incluye datos del sector sociosanitario y de salud mental.
Según el informe, el gasto sanitario total en España se sitúa en torno al 9,72% del PIB. En términos absolutos, el gasto sanitario público en 2022 llegó a 97.058 millones de euros. El desglose del gasto sanitario privado señala que gran parte corresponde al desembolso directo de los ciudadanos, con 25.143 millones de euros dedicados al «dinero de bolsillo«, seguido por el gasto a través de seguros privados, que suma 8.418 millones de euros. Además, las instituciones sin ánimo de lucro aportan 495 millones de euros al total del gasto privado.
El gasto sanitario privado de España sobre el gasto sanitario total se sitúa en el 26%, también por encima de la media de la OCDE que se ubica en el 21,2%. En concreto, Portugal (37,5%), Suiza (30%), Polonia (26,3%) se sitúan por encima en este gasto mientras que países como Italia (25,5%), Reino Unido (17,6%), Francia (15,3% o Alemania (13,3%) tienen valores inferiores.
Gran parte del gasto privado corresponde al desembolso directo de los ciudadanos (25.143 millones de euros), seguido por seguros privados (8.418 millones) y entidades sin ánimo de lucro (495 millones)
En cuanto a la distribución geográfica del gasto sanitario privado per cápita en 2024, comunidades como Cataluña, Islas Baleares y Madrid lideran con los importes más altos, mientras que regiones como Castilla y León, Canarias y Murcia presentan los niveles más bajos. Esta variabilidad refleja diferencias en el acceso, la oferta privada y la cultura del aseguramiento sanitario en las distintas comunidades autónomas.
El informe también destaca la creciente importancia de la colaboración público-privada, que permite liberar recursos en el sistema sanitario público y mejorar la accesibilidad a la atención médica para los pacientes. Esta sinergia contribuye a una distribución más equilibrada de la demanda sanitaria y al fortalecimiento global del sistema, favoreciendo una mejor calidad asistencial y tiempos de espera reducidos.
Por otro lado, la inversión del sector privado no solo se refleja en el gasto, sino también en su capacidad para generar empleo cualificado y fomentar la innovación sanitaria. La sanidad privada representa un motor económico clave, impulsando la formación profesional, la investigación y la adopción de nuevas tecnologías, lo que contribuye a una oferta sanitaria más avanzada y diversificada en España.









