Anuario iSanidad 2024
Dra. Marta de Diego Suárez, presidenta de la Sociedad Española de Cirugía Pediátrica (SECP)
Cuando los españoles llegaron al ‘Nuevo Mundo’, trajeron consigo la sífilis y llevaron otras infecciones de transmisión sexual (ITS). Más de cinco siglos después, seguimos luchando contra todas ellas. Peor aún; no sólo no están controladas y erradicadas, sino que están rebrotando en los últimos años, también entre los más jóvenes. Y a nivel global, no sólo nacional.
Hasta hace tres décadas, se podría explicar por la falta de conocimientos de la población, y la dificultad de acceso a los preservativos, en una sociedad puritana, con dispensación sólo en farmacias, a la vista de todos. Pero esta situación ha cambiado radicalmente; la información está al alcance de cualquiera, se supone que las escuelas imparten una formación suficiente, hay campañas sociales al respecto, y los preservativos son de fácil acceso en cualquier tienda de consumo. ¿Dónde fallamos? ¿Por qué se ha llegado a esta situación?
Las ITS no están controladas y erradicadas, sino que están rebrotando en los últimos años, también entre los más jóvenes. Y a nivel global, no sólo nacional
En este 2024 la OMS ha elaborado el Informe sobre las estrategias para las ITS. Según éste, “entre 2021 y 2023 la infección gonocócica ha crecido un 42,6% y la sífilis un 24,1%. La clamidia ha presentado un crecimiento anual del 20,7% entre 2016 y 2023”. Cifras desorbitadas y situación realmente preocupante.
En España se ha puesto en marcha el Plan de Prevención y Control de la infección por el VIH y las ITS 2021 2030, que pretende eliminar estas infecciones como problema de salud pública para el año 2030. La primera pregunta es: ¿Cómo hemos tardado tanto en reaccionar? Hace tiempo que ya se ven, en los dispositivos de urgencias, adolescentes con síntomas causados por ITS; situación tan excepcional, años antes, que obligaba a descartar abusos sexuales, como primera opción.
La siguiente es: ¿realmente se incide de manera adecuada en la formación en las escuelas? Los métodos anticonceptivos del día después, gratuitos, y la facilidad de acceso a éstos, pueden tener un papel en el descarte de métodos de barrera efectivos contra las ITS, que han de pagar, sin profundizar más allá en el resto de variables.
Realmente da la impresión de que son dos realidades paralelas, y de que la población general lo ve como algo lejano, distante
Y, ¿Qué pasa con los adultos? ¿Tampoco son conocedores de la situación actual de las ITS? La libertad actual en las relaciones no es excusa para la no prevención. Realmente da la impresión de que son dos realidades paralelas, y de que la población general lo ve como algo lejano, distante, hasta barriobajero, que no les puede afectar personalmente. Con ignorancia total por las consecuencias y posibles secuelas. Eso, sin profundizar en el gasto sanitario global que supone.
La publicidad sobre los preservativos, constante en los medios televisivos, tampoco incide en la prevención de las ITS que realizan. Carece del glamour que el carácter hedonista del anuncio transmite. Quizá la obligatoriedad del mensaje sea una opción a plantear como medida.
Llegado a un punto del consumo de tabaco, se optó por insertar imágenes médicas extremas en los paquetes de cigarrillos. Aunque muchos consumidores han desarrollado una ceguera selectiva, no deja de estar ahí. Las campañas de la DGT contra el exceso de velocidad son, cada vez más explícitas. Como si nuestra retina estuviese tan sobrecargada de imágenes, que necesita una bien impactante para enviar señales al cerebro. También puede ser otro de los puntos a trabajar.
Los costes económicos son siempre otro factor a tener en cuenta. Si se equiparase el coste para el usuario de la píldora del día después con el del preservativo del día antes, quizá más de uno empiece a plantearse la bondad de matar dos pájaros de un tiro con el segundo método. Aunque hay entornos de acceso gratuito de los jóvenes a los preservativos, habría que simplificar el circuito de obtención, y evitar estar en el punto de mira. Los test de detección rápidos también son otra opción a analizar.
Aunque hay entornos de acceso gratuito de los jóvenes a los preservativos, habría que simplificar el circuito de obtención, y evitar estar en el punto de mira
Armas de doble filo, dado que se pueden comprar en internet, donde insisten en la “discreción” del resultado, totalmente opuesto a las intenciones de cribado y detección del ministerio. Pero una buena estrategia, con facilidad de dispensación, vinculada a la atención ágil y reservada por un profesional sanitario, en caso de positividad, para establecer el tratamiento, puede ser una buena medida para frenar la diseminación exponencial. Estrategias a plantear hay muchas. Esperaremos a ver el plan detallado y las medidas que se presentan. Lo que está claro es que, las establecidas hasta el presente, no han funcionado en absoluto.








