Pablo Malo Segura
Cerca del 43% de la población española (más de 21 millones de personas) viven con algún tipo de trastorno cerebral. Las enfermedades cerebrales (neurológicas y psiquiátricas) representan la primera causa de discapacidad y la segunda de muerte, con un impacto en más del 8% en el PIB. Se trata, por tanto, de una emergencia de salud pública. Así se ha puesto de manifiesto durante la presentación en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC) del Plan Español del Cerebro, promovido por el Consejo Español del Cerebro (CEC), entidad conformada por sociedades científicas, asociaciones de pacientes, investigadores, profesionales sanitarios e industria.
«El cerebro es nuestro bien más preciado. La salud cerebral debe ser considerada un derecho y una prioridad política urgente», ha señalado la Dra. Mara Dierssen Sotos, presidenta del Consejo Español del Cerebro. En este sentido, ha informado que el coste de las enfermedades cerebrales (neurológicas y psiquiátricas) se ha incrementado en un 59% en las tres últimas décadas como consecuencia del envejecimiento, con un importante impacto en la sostenibilidad del sistema sanitario. «El coste económico y social de las enfermedades cerebrales supera al del cáncer, la diabetes y enfermedades cardiovasculares juntas», ha remarcado.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud cerebral como «el estado de funcionamiento del cerebro en los dominios cognitivo, sensorial, socioemocional, conductual y motor que permite a una persona alcanzar su máximo potencial a lo largo de la vida, independientemente de la presencia o ausencia de enfermedad».
El Consejo Español del Cerebro ha presentado en la sede la OMC el Plan Español del Cerebro, una hoja de ruta para afrontar uno de los mayores desafíos de salud pública del siglo XXI
La Dra. Mara Dierssen ha subrayado que hasta un 30% de los trastornos cerebrales se podrían evitar con una buena prevención. «Necesitamos mejorar el diagnóstico temprano y para eso es necesario que la investigación básica luego se traslade a la clínica. Ya conocemos biomarcadores que no se están pudiendo utilizar en clínica en alzhéimer y depresión. Hay que impulsar acciones para poder hacer uso del conocimiento que ya tenemos», ha resaltado. Además, pronostica que «en diez años España podrá decir que fuimos pioneros en desarrollar programas y estrategias que favorezcan la salud cerebral. El Plan va a situar a nuestro país a la cabeza del desarrollo, el conocimiento, la investigación y la innovación».
Ejes prioritarios del Plan Español del Cerebro
La Dra. Mara Parellada Redondo, presidenta de la Comisión Nacional Psiquiatría Infancia y Adolescencia, ha expuesto los cinco ejes prioritarios que propone el Plan Español del Cerebro para conseguir un modelo centrado en las personas, sustentado en la ciencia y orientado a la equidad.
El primero de ellos aboga por la creación de registros nacionales y establecer un Observatorio Ibérico de Patología Cerebral, así como la medición del impacto económico y el análisis coste-beneficio de intervenciones. «España carece de registros unificados y de datos fiables sobre la incidencia, el impacto económico y el estado de la investigación en enfermedades cerebrales», ha comentado.
El segundo eje pide una atención clínica más temprana, equitativa, sostenida e interdisciplinar. Para ello, se aboga por promover protocolos nacionales para reducir desigualdades entre comunidades autónomas y por un seguimiento a largo plazo con la integración de servicios sanitarios, sociales y educativos.
La carga de las enfermedades que afectan a la salud cerebral es de las más elevadas de toda Europa, con un impacto de más del 8% en el PIB
La tercera línea del Plan pide impulsar la investigación neurocientífica como una prioridad nacional, ya que actualmente tiene una escasa financiación, fragmentación territorial y trabas burocráticas. En concreto, se propone incremental sustancialmente la financiación, crear una infraestructura nacional de investigación del cerebro, que incluya bancos de cerebros, biobancos y plataformas de datos compartidos. Además, propone reducir las barreras burocráticas para ensayos clínicos y fomentar modelos innovadores como los n=1 o los basket trials.
El cuarto punto estratégico subraya la necesidad de promover la salud cerebral desde la prevención. En este sentido, se recomienda impulsar estudios poblacionales a gran escala para identificar factores de riesgo modificables y formar a los profesionales sanitarios en salud cerebral en todos los niveles asistenciales, especialmente en atención primaria. Asimismo, se propone la inclusión de la salud cerebral en el currículo escolar.
El último de los ejes subraya la implicación real de los pacientes, cuidadores y ciudadanía como un pilar transversal del Plan, mediante programas de formación en investigación e innovación. Además, se reclama fomentar la creación de grupos asesores con asociaciones de pacientes y apoyar a los cuidadores mediante incentivos, recursos estructurales y modelos flexibles de atención.
Los trastornos neurológicos y mentales afectan a 179 millones de europeos, suponen un coste anual de 800.000 millones de euros y se estima que una de cada dos personas padecerá alguno de estos trastornos a lo largo de su vida
Álvaro Hidalgo Vega, presidente de la Fundación Weber, ha subrayado la importancia de invertir en desarrollar habilidades cerebrales cognitivas y no cognitivas. «El mundo depende cada vez más del capital cerebral. La inversión en capital cerebral es fundamental para la resiliencia, la productividad y el bienestar socioeconómico», ha señalado. El capital cerebral permite desarrollar el máximo potencial y competitividad en innovación.
Por su parte, Eva Ortega Paíno, secretaria general de Investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y Pedro Gullón Tosio, director de Salud Púbica y Equidad en Salud, han señalado que el Plan se trata de un «punto de partida» para abordar la salud cerebral, que se ha convertido uno de los mayores desafíos científicos, clínicos, éticos y sociales del siglo XXI. «Es un proyecto estratégico integrador. Invertir en el cerebro es hacerlo en el futuro de todos», ha afirmado Eva Ortega. El Dr. Tomás Cobo Castro, presidente de la Organización Médica Colegial, ha concluido el acto destacando que «la salud cerebral es una prioridad urgente para España».
Entorno europeo
El Plan se enmarca dentro de las recomendaciones de la OMS, que reclama a los países miembros estrategias nacionales para afrontar los trastornos neurológicos, y se alinea con los principios del European Brain Council, del cual el CEC es miembro activo. El acto ha finalizado con un llamamiento a las administraciones públicas, al sector privado y a la sociedad civil para sumar esfuerzos en la implementación de esta estrategia. El Consejo Español del Cerebro se compromete a actuar como plataforma de coordinación y seguimiento, velando por que el Plan se traduzca en políticas efectivas y sostenibles.









