Juan Pablo Ramírez (Zaragoza)
La transformación del sistema sanitario está en marcha y el éxito de este proceso va a depender en gran medida de la gobernanza del dato clínico. Es una de las conclusiones que ha dejado la mesa inaugural del Congreso Nacional de Hospitales, que han organizado en Zaragoza la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) y la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE). El encuentro ha reunido a los consejeros de Sanidad de seis comunidades autónomas (Aragón, Canarias, Cantabria, Cataluña, Castilla-La Mancha y Galicia) y al secretario general de Salud Digital, Información e Innovación del SNS Juan Fernando Muñoz Montalvo.
Una buena gestión de esos datos requiere transparencia. “Tenemos organizaciones muy discutidas porque no tienen transparencia en el manejo de datos. ¿Pero cómo los gobernamos y para qué? Te tiene que servir para gestionar los recursos y que reviertan en valor en los profesionales y en los ciudadanos. La transparencia es determinante. El dato bien gobernado es el que nos tiene que transformar”, destacó Jesús Fernández Sanz, consejero de Castilla-La Mancha.
“El dato bien gobernado es el que nos tiene que transformar”, Jesús Fernández Sanz, consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha.
La aplicación de los datos en salud suscita una serie de preguntas a los titulares de Sanidad. “¿Los tienes?; en Galicia contamos con 3.000 millones de datos por ejemplo. ¿Si no los tienes, cómo los obtienes? La respuesta sería la historia clínica digital. Nos va a permitir manejar el dato. ¿Si tienes los datos, quién y cómo los gobierna? Es importante tener una estructura de inteligencia artificial y ciberseguridad. Hay que saber cómo se manejan. ¿Para qué los quieres? Te tienen que dar la imagen de cómo es la gestión de tu departamento”, señaló Antonio Gómez Caamaño, consejero de Sanidad de la Xunta de Galicia.
Estos avances necesitan, no obstante, de la formación de los profesionales sanitarios. Esther Monzón, consejera de Sanidad de Canarias, insiste en que “las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial vienen para quedarse y tenemos que tener una formación muy exquisita”. Esta formación debe ayudar a los profesionales a reducir burocracia y dedicar más tiempo al paciente. “Es importante que no perdamos de vista la humanización”, incide. Con la humanización como foco, la comunidad ha puesto en marcha una formación específica para 40.000 profesionales sanitarios y no sanitarios.
Desde Cataluña, la consejera Olga Pané defendió la necesidad de valorar el dato en función del impacto que genera en el sistema y en los pacientes. “Tenemos que preguntarnos: ¿valor para quién? Valor para el sistema y para el paciente. Estamos empeñados en transformar el sistema”, afirmó. La región trabaja en proyectos como un asistente clínico virtual basado en inteligencia artificial que reproduce el diálogo entre profesional y paciente, así como en la extensión de la atención domiciliaria gracias a la tecnología.
“Nuestro modelo de negocio son los pacientes. La innovación debe estar centrada en las personas”, César Pascual, consejero de Salud de Cantabria.
Por su parte, César Pascual, consejero de Salud de Cantabria, instó a reformular el modelo organizativo de la sanidad desde la óptica de la innovación, la sostenibilidad y el talento. “Nuestro modelo de negocio son los pacientes, que son nuestra razón de ser. Tenemos que apoyarnos en las nuevas tecnologías para aprovechar el capital de conocimiento de los profesionales. Y poner la innovación al servicio de las personas”, aseguró.
El representante del Ministerio de Sanidad, Juan Fernando Muñoz Montalvo, recalcó que la transformación digital ya está en marcha en el conjunto del SNS con una estrategia común que incluye seis programas, más de 600 proyectos y una inversión de 900 millones de euros. “Cada comunidad tiene su singularidad, pero trabajamos con un modelo colaborativo más allá del benchmarking. Les hemos pedido a las CCAA liderazgo y generosidad para proyectos comunes como el de enfermedades raras, la aplicación compartida para la historia clínica digital o la estrategia nacional de ciberseguridad”, indicó. Además, anunció que se avecinan regulaciones europeas clave sobre inteligencia artificial, espacio de datos sanitarios y ciberresiliencia.
Desde Aragón, su consejero de Sanidad, José Luis Bancalero, apostó por un modelo en red donde “cada nivel profesional aprende del otro”. Para él, “el principal motor de transformación no son las normas, sino el logro de objetivos compartidos”. Bancalero defendió la necesidad de una sólida gobernanza de los datos y una gestión eficaz que los haga seguros y útiles, con el paciente como parte activa del proceso de transformación, “acompañándolo, no girando en torno a él”.
Más allá de la tecnología, los ponentes coincidieron en que el éxito de esta transformación requiere un cambio de cultura organizativa, liderazgo profesional y visión a largo plazo. Como señaló Monzón, “no se puede poner en marcha un programa y a los cuatro años abandonarlo. Toda transformación debe ser avalada y protegida para que no muera al cambiar el equipo político”.








