Anuario iSanidad 2024
María Jesús Domínguez, asesora en la Asociación de Matronas de Madrid
Tanto durante la gestación como en el periodo de búsqueda en los casos que se dé, las mujeres que tengan previsto quedarse embarazadas deben asegurarse de que tienen un buen estado de salud. En este contexto, además de los hábitos saludables relacionados con la alimentación o la actividad física, es necesaria una suplementación que ayude a mantener la salud tanto de la madre como del bebé. Por ello, María Jesús Domínguez, asesora en la Asociación de Matronas de Madrid, pone de relieve la importancia de di vulgar sobre estos suplementos, con el foco en el ácido fólico, para prevenir determinados problemas de desarrollo durante el periodo gestacional.
Hasta el momento, el ácido fólico es la única forma de folato que ha reflejado una eficacia clínica demostrada en la reducción de defectos del tubo neural, con ninguna otra forma de folato que registre estos niveles de efectividad. Asimismo, los datos demuestran que la suplementación con 400 µg de ácido fólico diariamente disminuye eficazmente la incidencia de defectos del tubo neural en todas las mujeres, incluidas aquellas con variantes de la enzima MTHFR. Por todo ello, sociedades científicas alrededor de todo el mundo coinciden en la importancia de la suplementación con esta forma de folato.
¿Cree que las pacientes que se quedan embarazadas son conscientes de la importancia del ácido fólico durante el embarazo y las consecuencias de no tomarlo?
Las mujeres, en general, son conscientes de que tienen que tomar “vitaminas” o suplementos, pero no acaban de tener claro para qué. Por eso, los profesionales sanitarios tenemos un papel muy importante en este sentido y tenemos que hacer hincapié en la suplementación.
Cuando cuentas a las mujeres qué es lo que están tomando y para qué, tienen mejor adherencia al tratamiento. Y es que, en este caso, no saben que el ácido fólico sirve para prevenir defectos, complicaciones o malformaciones, entre ellos, los problemas relacionados con la formación del tubo neural. También, la mayoría desconocen que el tubo neural se forma en unos estadios embriológicos muy tempranos, antes incluso de que la mujer pueda saber que está embarazada.
El tubo neural se forma en la tercera semana de desarrollo embriológico, lo que corresponde a la quinta semana de edad gestacional, justo cuando se suelen hacer los test que dan positivo. Por eso, los niveles de folato tienen que estar en unos niveles óptimos desde el principio del embarazo, para ayudar en esa prevención de los defectos del cierre del tubo neural.
“El folato tiene que estar en unos niveles óptimos desde el principio del embarazo, para ayudar en esa prevención de los defectos del cierre del tubo neural”
Y, por tanto, es importantísimo incidir en que hay que entender que se debe empezar a tomar ácido fólico dos o tres meses antes de que la mujer se quede embarazada, es decir, en cuanto se empieza a hablar o manifestar el deseo genésico.
Es en este momento cuando deben comenzar a suplementarse y cabe destacar que no hay problema porque el ácido fólico se tome durante largos periodos de tiempo, que es una pregunta que puede surgir a las mujeres.
¿Qué cree que queda por hacer desde la consulta para aumentar la concienciación de la importancia del ácido fólico durante la gestación para evitar condiciones congénitas como la espina bífida?
El cierre del tubo neural se produce casi cuando la mujer se entera que está embarazada, por eso es fundamental que se comience a tomarlo desde el momento que se plantea la búsqueda de ese embarazo, porque podemos llegar tarde para la prevención de esta complicación.
Para ello, es fundamental que se redoblen los esfuerzos por concienciar tanto a la población como a los propios profesionales sanitarios de la importancia de la visita preconcepcional, para que la mujer llegue a embarazo en un estado óptimo de salud y con los niveles adecuados de folato.
«Es fundamental que se redoblen los esfuerzos por concienciar tanto a la población como a los propios profesionales sanitarios de la importancia de la visita preconcepcional”
¿Diría que, en general, hay un buen nivel de adherencia al ácido fólico entre las mujeres embarazadas?
Una vez está prescrito el ácido fólico, las mujeres tienen una excelente adherencia al tratamiento. No obstante, como mencionaba, algunas hablan de tener que tomar vitaminas, aunque no del suplemento en concreto. Vivimos en un mundo en que la información no es igual que hace unos años, hay más acceso, pero quizá no se entiende del todo.
No obstante, incido en que una vez pautado, tienen una adherencia impresionante y son conscientes de que deben ser rigurosas al tomarlo. Está bien que el ácido fólico se tome durante la gestación, pero hay que ir un paso más allá y tratar de que se tome antes de que se produzca el embarazo.
Con todo lo comentado y teniendo en cuenta el tiempo que pasa desde que la mujer se queda embarazada hasta que se confirma y en este periodo comienza a formarse el tubo neural, ¿cómo cree que se debe trasladar la importancia de mantener una buena salud y del uso del ácido fólico de manera preventiva en caso de que se esté buscando el embarazo?
Sin duda, este es el mayor reto que tenemos por delante. Deberíamos concienciar tanto a mujeres como a profesionales sanitarios de la relevancia de comenzar a tomar ácido fólico desde al menos dos meses antes de comenzar la búsqueda de embarazo. De ahí la importancia de la visita preconcepcional.
La mujer tiene que llegar al embarazo en el mejor estado de salud posible. Eso atañe principalmente a las matronas, que tenemos el foco en la salud sexual y reproductiva, pero también a los profesionales de atención primaria, tanto médicos como enfermeras, que deben darle esta importancia.
Es fundamental que se agende una consulta preconcepcional, dónde vamos a pautar o al menos empezar a hablar de la importancia del ácido fólico
Cuando una mujer habla de su deseo de quedarse embarazada es fundamental que se agende una consulta preconcepcional, dónde vamos a pautar o al menos empezar a hablar de la importancia del ácido fólico.
Pero también tenemos que revisar su estado vacunal, riesgos, alimentación, cómo le puede impactar su situación laboral, realizar analíticas… y habitualmente no se habla y no se planifica. Deberíamos tender a que haya más embarazos planificados para que, dentro de estas planificaciones, se pueda determinar el estado de salud o la suplementación que se ha de tomar.
Con todo lo anterior, ¿Qué retos o desafíos cree que hay pendientes respecto al uso del ácido fólico y el embarazo?
Sin lugar a duda su uso previo a la concepción. La mujer tiene que conocer que esas “vitaminas” que tiene que tomar es el ácido fólico y por qué es importante que comience a hacerlo antes de la gestación.
En este sentido, nuestro mayor reto es potenciar e instaurar la visita preconcepcional y ya, en segundo lugar, seguir informando de la utilidad del ácido fólico, quizá a través de campañas de difusión, para que llegue a la población el papel que tiene el ácido fólico en la prevención de defectos del tubo neural.
Pero también de la importancia de la suplementación en otras áreas como las anemias. En definitiva, hay que insistir en la importancia de la suplementación, que se debe llevar a cabo durante toda la gestación, poniendo también el foco en la prevención.










