Redacción
En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, que se celebró el pasado 31 de mayo, el Consejo General de Dentistas de España recordó los «graves efectos» del tabaquismo sobre la salud, en especial sobre la salud oral, y destacó el papel esencial que pueden desempeñar los dentistas tanto en la detección precoz de lesiones como en el apoyo al abandono del hábito tabáquico. «Cada vez que un paciente fumador acude a una revisión en el dentista, es una oportunidad para intervenir», subrayó el presidente del Consejo General de Dentistas, el Dr. Óscar Castro Reino.
En este sentido, aclaró que el dentista no solo trata caries y encías, también puede salvar vidas. «Estamos en una posición privilegiada para detectar lesiones sospechosas, motivar al paciente y derivarlo a programas de apoyo para dejar de fumar». El consumo de tabaco sigue siendo una de las principales causas prevenibles de enfermedad y muerte en el mundo.
En el ámbito de la salud oral, está directamente relacionado con enfermedades graves como el cáncer oral y de orofaringe, del que se diagnostican aproximadamente 8.000 nuevos casos anuales en España, con una relación directa con el tabaco en el 90% de los diagnósticos. También con la enfermedad periodontal. En concreto, los fumadores tienen entre 2 y 6 veces más riesgo de padecer periodontitis, una patología que puede llevar a la pérdida dentaria. Además, se vincula con el retraso en la cicatrización tras cirugías orales e implantes, o la halitosis, manchas dentales, disminución del gusto y de la salivación.
Desde la consulta dental, el profesional puede detectar signos precoces de daños provocados por el tabaco incluso antes de que el paciente experimente síntomas. Además, el dentista está capacitado para ofrecer consejos, seguimiento y estrategias motivacionales para apoyar al paciente en su proceso de deshabituación.
Desde la consulta dental se pueden detectar signos precoces de daños provocados por el tabaco incluso antes de que el paciente experimente síntomas
Aunque el consumo de tabaco ha disminuido en las últimas dos décadas en España, sigue siendo preocupante. Según la Encuesta Europea de Salud en España, el 19,8% de la población de 15 años o más fuma a diario, y el 2,3% de forma ocasional. Además, el consumo es mayor entre los hombres (23,3%) y en el grupo de edad de 25 a 54 años.
Mientras que el consumo de tabaco tradicional disminuye, aumenta el de los vapeadores y snus, considerados por la población como alternativas más seguras al tabaco. «Desde el Consejo General de Dentistas advertimos de que los cigarrillos electrónicos, vapeadores y snus liberan sustancias tóxicas, algunas de ellas, cancerígenas, y que pueden aumentar las posibilidades de desarrollar problemas pulmonares y cardiacos», recordaron.
Por todas estas razones, el Consejo General de Dentistas de España anima a la ciudadanía a acudir a revisiones periódicas, donde el dentista puede no solo cuidar su salud bucal, sino también prevenir patologías, detectarlas precozmente y ser un apoyo fundamental para dejar de fumar.
«Abandonar el hábito tabáquico es perfectamente posible si existe un compromiso real por parte del fumador. Hay muchos ejemplos de personas que lo han conseguido. Pero es que, además, los dentistas podemos ayudar, motivar y acompañar en ese camino que desemboca en una mejor salud oral y general», concluyó el Dr. Castro.






