Anuario iSanidadental 2024
Dra. Lola Temprano Maroto, odontóloga de atención primaria del Servicio Madrileño de Salud (Sermas)
Hace poco, una gran amiga y compañera de profesión, en una conversación trivial, me hablaba de “sus 3P” dentro de nuestro ámbito profesional y me gustó mucho la reflexión, por acertada e integral y con su permiso la tomo prestada. Partimos de la base de que la salud bucodental es un componente esencial del bienestar global de la población.
En España contamos con un Sistema Nacional de Salud (SNS) que garantiza una amplia cobertura de servicios médicos, pero en lo referente a la salud bucodental, esta resulta muy escasa y es una situación singular si se compara con el resto de las ramas sanitarias.
La posibilidad de una cobertura integral de los tratamientos y cuidados odontológicos, media da por la sanidad pública, tendría un impacto significativo en la salud pública, en el bienestar social y supondría mayor equidad en el acceso a la atención médica. En este contexto, aparece la primera P, de pública. Los procesos odontológicos deberían estar financiados por nuestro sistema público de Salud, como lo hace con otras muchas patologías. A pesar de que la cobertura pública implica una inversión inicial, a largo plazo supone una medida económica eficiente.
Los procesos odontológicos deberían estar financiados por nuestro sistema público de Salud, como lo hace con otras muchas patologías
Las prestaciones odontológicas se actualizaron en 2022 a través del Plan para la ampliación de la Cartera Común de servicios de salud bucodental en el SNS que publicó el Ministerio de Sanidad. Hasta el momento, estaba vigente el RD 1030/2006 que cada comunidad autónoma había implementado según sus posibilidades y estrategias en salud con una cartera complementaria, desarrollada mediante provisión pública o privada.
Esta actualización hace hincapié y amplía aspectos preventivos y de promoción de la salud oral para colectivos específicos (embarazadas, pacientes oncológicos o con discapacidades entre otros), homogenizando así servicios que se ofrecían a modo de programas específicos puntuales.
Si bien esto ha supuesto un avance, la medida sigue resultando deficitario, pues es pertinente plantearse otros factores como el envejecimiento poblacional y dirigir un posicionamiento mayor de recursos para que determinadas prestaciones básicas sean accesibles también a este grupo de pacientes, basándonos en el conocimiento cada vez mayor de la relación de la patología bucodental con procesos sistémicos.
Es pertinente plantearse otros factores como el envejecimiento poblacional y dirigir un posicionamiento mayor de recursos para que determinadas prestaciones básicas sean accesibles también a este grupo de pacientes
De esta manera, la cobertura ofrecida por la sanidad pública garantizaría acceso a cuidados preventivos, diagnósticos y tratamientos odontológicos a todas las personas independiente mente de su nivel socioeconómico, al margen de qué tipo de provisión de servicios se acordase (aunque este asunto merecería otro espacio de reflexión).
Esto cobra especial relevancia si tenemos en cuenta que, actualmente, un gran número de adultos no accede a la atención odontológica completa y no mutilante debido a barreras económicas, afectando a su calidad de vida, a su capacidad laboral e incluso de socializar.
La segunda P, es de primaria, como puerta de entrada que es al sistema de salud. Dado que en los centros de salud hay equipos multidisciplinares, todos deberían contar con un “dentista de cabecera”, que tuviera una visión global y conjunta con su pediatra/médico y enfermera de familia, incluso con la matrona en el periodo de gestación.
Dado que en los centros de salud hay equipos multidisciplinares, todos deberían contar con un “dentista de cabecera”, que tuviera una visión global y conjunta
En este sentido, muestro mi apoyo a la afirmación del presidente del Consejo General de Dentistas de España en este medio, donde manifestó “la imperiosa necesidad de aumentar el número de plazas de dentistas en la sanidad pública”.
Que las principales enfermedades bucales, como caries, enfermedades periodontales y maloclusiones, puedan prevenirse o mejorarse con chequeos regulares y la atención temprana, evidencia la función preventiva y de promoción de la salud de las unidades de salud bucodental de atención primaria. La educación sobre la higiene bucal y la importancia de los chequeos periódicos contribuyen a crear una sociedad más consciente de su salud y del impacto que la salud bucal tiene en la salud general y así llegamos a la tercera P, de prevención.
La educación sobre la higiene bucal y la importancia de los chequeos periódicos contribuyen a crear una sociedad más consciente de su salud y del impacto que la salud bucal tiene en la salud general
Esta reflexión, como punto de partida, no debe hacer nos olvidar que es necesario seguir avanzando, tener miras aún más amplias y considerar que, de la misma forma que existen determinadas profesiones particulares en el ámbito hospitalario para el desarrollo de la cartera de algunos programas específicos bucodentales, deberían existir unidades hospitalarias con ese fin en todos los centros.
En definitiva, la cobertura pública de los servicios odontológicos no es solo una necesidad para mejorar la salud de la población, sino también una medida de equidad, justicia social y una inversión inteligente para el futuro del sistema sanitario.










