Anuario iSanidadental 2024
Amparo Carrascosa, presidenta del Colegio Oficial de Higienistas Dentales de la Comunidad Valenciana (Cohdcv)
La figura del higienista dental se creó en 1986 con el propósito de garantizar una atención eficaz en materia de salud bucodental a toda la población. Su incorporación a la actividad asistencial, tanto en la sanidad pública como en la privada, supuso una mejora significativa en los índices de salud de la población en España, demostrando la importancia del higienista dental dentro de los equipos multidisciplinares de salud.
Sin embargo, casi 40 años después, la profesión enfrenta importantes desafíos y dificultades. Uno de los principales problemas actuales es la existencia de una normativa desfasada que no refleja la realidad de la práctica clínica. En efecto, la evolución de la sanidad avanza a un ritmo más rápido que las normativas y políticas educativas y profesionales.
Uno de los principales problemas actuales es la existencia de una normativa desfasada que no refleja la realidad de la práctica clínica
Basta con observar los avances tecnológicos en el ámbito sanitario para comprobar cómo, en el siglo XXI, funciones que antes eran exclusivas de los facultativos ahora son compartidas con otros profesionales asistenciales, apoyándose en nuevas tecnologías y aparatología digital.
Nuestra profesión no es una excepción. En las últimas décadas, han surgido innovaciones tecnológicas y nuevos tratamientos que han transformado la práctica odontológica. Como consecuencia, la labor de los higienistas dentales ha evolucionado mucho más allá de lo que contemplaba la normativa vigente, desbordando su redacción inicial que no se ha adaptado a esta nueva realidad.
La labor de los higienistas dentales ha evolucionado mucho más allá de lo que contemplaba la normativa vigente, desbordando su redacción inicial que no se ha adaptado a esta nueva realidad
Las autoridades educativas han realizado modificaciones en el currículo formativo para adecuarlo a las nuevas exigencias del sector. No obstante, estas actualizaciones no han ido acompañadas de los cambios legislativos necesarios. Como resultado, los higienistas dentales siguen trabajando bajo una normativa obsoleta que no regula adecuadamente su labor diaria en las clínicas
LA NECESIDAD DE UNA REFORMA LEGISLATIVA Y LA IMPLANTACIÓN DEL GRADO UNIVERSITARIO
Más allá de la urgente actualización legislativa que requiere la profesión, una de las soluciones más demandadas para modernizar la formación de los higienistas dentales es la implantación del grado universitario en higiene bucodental.
Esta reivindicación ha sido respaldada históricamente por el Colegio de Higienistas de la Comunidad Valenciana y la Unión de Colegios Profesionales de Higienistas Dentales de España, de la que somos miembros. La Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, en su Disposición Transitoria Tercera recoge el mandato de que los Técnicos Superiores de la rama sanitaria deberían pasar a ser formaciones universitarias.
El objetivo de esta medida, aplicado a los higienistas dentales, es adecuar las funciones y su currículo académico a la formación y las cualificaciones universitarias de los países con exigencias formativas más avanzadas dentro de la Unión Europea, para los profesionales de la higiene dental.
El objetivo de esta medida, aplicado a los higienistas dentales, es adecuar las funciones y su currículo académico a la formación y las cualificaciones universitarias de los países con exigencias formativas más avanzadas
La falta de implementación de esta reforma, que acumula casi 20 años de retraso, ha generado un obstáculo significativo para los higienistas dentales españoles que desean trabajar en países vecinos como Portugal o Italia, donde su formación ya se imparte a nivel universitario.
Como consecuencia, sus competencias profesionales son más amplias y su reconocimiento es mayor que en España. Esto convierte en una utopía el concepto de un mercado laboral europeo verdaderamente libre para los higienistas dentales.
Existen razones adicionales que justifican la creación del grado universitario en higiene bucodental. En primer lugar, la mayor exigencia y responsabilidad profesional. La práctica diaria de los higienistas dentales implica un alto grado de responsabilidad que no se corresponde con el nivel de formación actual proporcionado por los estudios de Formación Profesional.
La práctica diaria de los higienistas dentales implica un alto grado de responsabilidad que no se corresponde con el nivel de formación actual proporcionado por los estudios de Formación Profesional
En segundo lugar, las limitaciones del actual modelo educativo. El formato del Grado Superior de Formación Profesional en España restringe el desarrollo profesional de los higienistas dentales. Por último, es importante señalar las diferencias en el reconocimiento europeo.
En España, los higienistas dentales están clasificados en el nivel EQF 5 del Marco Europeo de Cualificaciones para el Aprendizaje Permanente (EQF), mientras que, en otros países europeos, sus homólogos han sido elevados al nivel superior de este marco.
Desde el Colegio Profesional de Higienistas de la Comunidad Valenciana continuamos trabajando en la defensa de estos objetivos con el fin de mejorar el reconocimiento y las oportunidades laborales de los higienistas dentales. Asimismo, buscamos contribuir al fortalecimiento de la salud pública, garantizando una formación adecuada y acorde a los estándares internacionales.











